La insuficiencia cardíaca y el accidente cerebrovascular representan algunas de las emergencias más críticas en las unidades de cuidados intensivos, donde el margen de acción es estrecho y la gravedad máxima exige decisiones precisas y rápidas.
Frente a estos desafíos, la inteligencia artificial (IA) se posiciona como un recurso indispensable. Su capacidad para analizar datos, crear modelos predictivos y personalizar tratamientos apunta a transformar la atención cardiovascular a través del aprendizaje automático y las redes neuronales.
El corazón y el sistema vascular, frecuentemente comparados con una maquinaria de precisión industrial, constituyen un terreno donde convergen la biología, ingeniería y tecnología digital.
Los avances en procedimientos menos invasivos y la aparición de gemelos digitales personalizados impulsan la transformación de la medicina cardíaca, con el respaldo de investigadores y clínicos que emplean herramientas computacionales de última generación.
Gemelos digitales y modelos predictivos
La IA se expresa de manera concreta en proyectos que desarrollan gemelos digitales, herramientas que permiten anticipar el comportamiento específico del corazón de cada paciente ante distintos tratamientos.

Según un estudio publicado en Journal of the American Heart Association, los “modelos fisiológicos mecanicistas” sirven de base para construir estos gemelos digitales personalizados. Basados en flujos de datos individualizados, muchas veces en tiempo real y provenientes de dispositivos portátiles, estos modelos predicen la forma óptima de gestionar la salud cardiovascular.
Las presentaciones científicas más recientes destacaron la importancia fundamental de los datos en tiempo real para crear representaciones precisas de cada paciente.
Con ello, la IA impulsa la cardiología hacia una individualización extrema, dejando atrás los tratamientos promedio y brindando sistemas capaces de sugerir intervenciones quirúrgicas o farmacológicas diseñadas a medida.
Anatomía y modularidad: el “corazón Nascar” en el laboratorio
Kevin Kit Parker, referente del Instituto de Células Madre de Harvard (HSCI), lidera la integración de biología, tecnología e ingeniería para abordar cardiopatías congénitas infantiles.

En su charla TED en Boston, Parker empleó la metáfora del “sistema Nascar” para ilustrar la complejidad del corazón humano: “El corazón funciona bioquímicamente, se activa eléctricamente y regula la presión y el volumen”, afirmó Parker.
Además, describió el órgano como una bomba mecánica en tándem de dos estados con un tiempo medio hasta el fallo de 2.000 millones de ciclos, resaltando su precisión y durabilidad.
Parker explicó que el corazón tiene una capacidad de regeneración extremadamente limitada, lo que complica los intentos de reparación tras una lesión o enfermedad.
Según el investigador, “la cantidad de células musculares cardíacas que tienes durante los dos primeros días después de nacer es la cantidad total que tendrás por el resto de tu vida”.
También explicó que “estas células renuevan alrededor del 5% de sus proteínas cada día y se regeneran aproximadamente cada 20 días”, un ritmo insuficiente para reemplazar tejido dañado en caso de infarto o malformación.

Este fenómeno biológico, la baja renovación de los miocitos, representa uno de los principales obstáculos en el desarrollo de terapias de medicina regenerativa.
Intentar fabricar corazones a partir de células vivas representa un reto considerable para los equipos de investigación. Parker reconoció que los primeros esfuerzos en Harvard toparon con obstáculos significativos.
“Pensábamos que sería bastante fácil… Tomábamos nuestros libros de texto de fisiología y luego simplemente construíamos un corazón. Desafortunadamente, no funcionó tan bien. Tuvimos algunos problemas”, describió Parker.
Los elevados índices de fracaso en ensayos clínicos, con la mitad de los estudios en fase tres y casi el 90% en fase uno sin éxito, evidencian los enormes desafíos del campo.
Trasplantes y nuevos materiales: innovaciones en quirófano
La investigación clínica adopta una mirada modular para reconstruir corazones infantiles, interpretando el órgano como una suma de cuatro bombas musculares, cada una con válvulas, vasos sanguíneos y nervios propios.

En este contexto, el trasplante cardíaco heterotópico se presenta como opción en pacientes pediátricos seleccionados: se implanta el corazón de un donante dentro del órgano receptor, permitiendo que ambos trabajen en conjunto y ampliando las posibilidades de tratamiento para los más de 40.000 niños que cada año nacen con malformaciones cardíacas.
La ciencia de materiales, apoyada en los nanomateriales y la manufactura avanzada, constituye un pilar para estos avances. Los científicos comprobaron que estas células prefieren vivir en estructuras de nanofibras, que replican la matriz extracelular compuesta por colágeno y elastina.
La fabricación de estas estructuras refuerza la integridad del órgano y coordina el trabajo celular, favoreciendo la formación de tejido funcional.
Aplicaciones recientes demostraron que, mediante sistemas similares a las máquinas de algodón de azúcar, pueden producirse cúmulos celulares, apósitos para heridas o válvulas cardíacas en minutos.

“Podríamos aplicar estas fibras a la válvula y fabricarla en unos 10 minutos… Esto es muy importante, porque la mayoría de las válvulas que se implantan hoy en el Brigham o el Mass General tardan unas tres semanas en fabricarse”, explicó Parker.
Las técnicas menos invasivas como la colocación de válvulas por la arteria femoral, sin necesidad de abrir el esternón, mejoran los tiempos de recuperación y reducen las cicatrices.
Impresión 3D y visión de futuro
La impresión 3D posibilita la fabricación exacta y personalizada de partes cardíacas, adaptadas a las características anatómicas de cada paciente. Las simulaciones computacionales colaboran en la planificación precisa de los procedimientos quirúrgicos, ajustándose al grosor de las paredes cardíacas y la dinámica de bombeo.
Según Parker, en el futuro próximo distintas partes modulares del corazón estarán disponibles en hospitales para facilitar trasplantes y reparaciones personalizadas. El vínculo entre IA, bioingeniería y medicina se proyecta como el nuevo estándar en la atención cardíaca pediátrica y adulta, en un contexto de tecnologías y regulaciones en continua evolución.
Últimas Noticias
Día Mundial contra el Cáncer Infantil, la ciencia transforma el pronóstico: claves para curar y prevenir
Los progresos médicos incrementaron las tasas de curación, mientras que el diagnóstico precoz y el acompañamiento integral se consolidan como factores esenciales para mejorar la recuperación y reducir secuelas

#YoAbrazo: la campaña solidaria que apoya a chicos con cáncer en Argentina
El diagnóstico de una enfermedad grave transforma rutinas familiares. Una propuesta busca acercar alivio y contención en ese proceso

De las cremas al ácido hialurónico: qué tratamientos existen para el rejuvenecimiento de las manos
Prevención, cuidados diarios y tecnología médica permiten preservar su juventud o restaurarla devolviendo firmeza y mejorando la textura cutánea

Por qué no se debe normalizar el cansancio en la vejez y qué recomiendan los expertos para enfrentarlo
El cansancio crónico no es normal en la vejez y puede ser una señal de afecciones que se pueden tratar

Los deltas de los ríos Paraná, Amazonas y Magdalena en Sudamérica se hunden más rápido que el mar
Un estudio global, que se publicó en la revista Nature, reveló que más de la mitad de los deltas del mundo presentan procesos de hundimiento causados principalmente por actividades humanas. Cuáles fueron los hallazgos

