
La dificultad para madrugar y modificar rutinas matutinas tiene una explicación biológica: el cronotipo. Esta característica individual, influida en parte por la genética, define los horarios naturales de sueño y vigilia. Según un informe de Science Focus, el cronotipo está vinculado a los ritmos circadianos, responsables de regular los períodos de actividad y descanso.
De acuerdo con la doctora Victoria Revell, de la Universidad de Surrey, “los cronotipos no son una cuestión binaria, sino un espectro”. Para la mayoría de las personas, el reloj interno supera las 24 horas y necesita ajustes diarios para sincronizarse con el ciclo solar.
Más allá de que la genética —por ejemplo, el gen PER3— marca una base importante, es posible modificar estos patrones mediante estrategias sustentadas por la investigación.

El “reloj maestro” del cerebro y cronotipo vespertino
El núcleo supraquiasmático, situado en el hipotálamo, actúa como el “reloj maestro” y coordina los ritmos circadianos en el organismo, según el profesor Malcolm von Schantz, investigador del sueño en la Universidad de Northumbria. Esta región cerebral recibe señales de la retina para regular los órganos internos.
La diversidad de cronotipos podría incluso tener raíces evolutivas, ya que, en sociedades de cazadores-recolectores, los diferentes horarios de vigilia podían ofrecer protección continua al grupo.
Diversos estudios, citados por Science Focus, asocian el cronotipo vespertino (noctámbulo) con más probabilidades de desarrollar diabetes y enfermedades cardíacas. Una explicación es que las personas matutinas usan las reservas de grasa con mayor eficacia como fuente de energía.
A su vez, investigaciones de la Harvard Medical School apuntan que adelantar la hora de acostarse y levantarse apenas una hora puede reducir el riesgo de depresión en un 23%.

Cronotipo con el paso del tiempo y eje de ajuste biológico
El cronotipo no permanece igual durante toda la vida. Von Schantz subrayó que, en la adolescencia, el horario de sueño se retrasa y alcanza su punto más tardío entre los 18 y 20 años, para luego avanzar hacia la mañana con el paso del tiempo. Así, a mayor edad, la tendencia general es convertirse en madrugador, aunque este cambio puede acelerarse mediante intervenciones específicas.
La luz natural, en especial la azul, es el regulador fundamental del reloj biológico. “La luz es, con diferencia, la forma más importante de ajustar nuestros ritmos circadianos”, afirmó el especialista von Schantz.
El núcleo supraquiasmático responde especialmente a la luz cerca de las 7:00 y las 23:00. Para quienes buscan adelantar su ciclo de sueño, conviene exponerse a la luz natural por la mañana y evitar la luz intensa de pantallas electrónicas al anochecer y antes de dormir.
Mientras que Revell aconsejó activar el modo nocturno en los dispositivos electrónicos o, preferentemente, mantenerlos fuera del dormitorio. Además, recomienda desayunar en lugares bien iluminados o emplear lámparas de luz azul en invierno.

Rutinas y hábitos: claves para dormir mejor
La regularidad en los horarios facilita la adaptación al cronotipo matutino. El entrenador del sueño Edward Gorst sugirió acostarse y levantarse siempre a la misma hora.
Por su parte, Victoria Revell indicó que, aunque la genética influye, se pueden adelantar los horarios uno o dos días en intervalos de tres o cuatro días, aunque las personas noctámbulas nunca se sentirán del todo cómodas yendo a la cama muy temprano. Se recomienda un dormitorio oscuro, silencioso y a una temperatura de entre 16 y 20°C (60,8 y 68°F), hacer ejercicio diario y establecer rutinas relajantes antes de dormir.
Alimentación, cafeína y tecnología
La cafeína requiere especial precaución, ya que permanece en el cuerpo durante varias horas y, si se consume por la tarde, puede dificultar el sueño. Revell advirtió sobre el azúcar y el alcohol, que también afectan negativamente la calidad del descanso.
En relación a la alimentación, aunque se ha relacionado el triptófano con la producción de melatonina, von Schantz señala que la evidencia es limitada y la luz sigue siendo el principal elemento regulador. Además, el horario de las comidas resulta importante: cenar tarde eleva los niveles de glucosa y lípidos, lo que incrementa el riesgo de enfermedades metabólicas, sobre todo en quienes trabajan de noche.
Dispositivos y aplicaciones para monitorizar el sueño pueden aportar datos útiles, pero su precisión fluctúa y, en ocasiones, fomentan la ansiedad al confirmar una noche de mal descanso. Gorst destacó que estos aparatos suelen reforzar las sensaciones preexistentes y no siempre mejoran la calidad del sueño.

Observación personal y adaptación
Al probar algunas recomendaciones —como desayunar al aire libre, adelantar la hora de dormir y reducir el uso del teléfono por la noche— se puede experimentar una mayor sensación de alerta durante el día, aunque las mañanas sigan suponiendo un reto para muchas personas.
Sumadas a estas recomendaciones, técnicas alternativas como el uso de cintas para la boca o ciertos dispositivos tecnológicos, resultan poco cómodas o poco útiles.
De acuerdo con von Schantz, el cambio hacia hábitos más saludables no depende tanto de la tecnología, sino de escuchar las propias sensaciones. Observar cómo responde el cuerpo y adaptarse a los cambios en la rutina representa la mejor guía para quienes buscan mejorar su horario de descanso y la salud integral.
Últimas Noticias
Los cuatro jinetes de la longevidad del doctor Li: el secreto de los centenarios
¿Por qué algunas personas llegan a los cien años con una vitalidad envidiable, mientras otras luchan con poco éxito contra el paso del tiempo? La respuesta podría no estar solo en sus genes, sino en algo mucho más pequeño y fascinante: su microbiota intestinal

La crisis de opiáceos marca el avance de drogas más potentes y peligrosas, de la xilazina a la medetomidina
En Estados Unidos emergen nuevas sustancias que aumentan la gravedad de las sobredosis y generan secuelas más complejas. Las lecciones de lo que ocurre en otras latitudes, para prevenir en nuestra región

Cómo dormir bien en verano y evitar la fatiga al regresar de vacaciones, según expertos
Especialistas advierten que descuidar las rutinas de sueño puede afectar la salud

La ANMAT detectó certificados vencidos en 54 droguerías: qué medida anunció
El organismo divulgó la decisión en el Boletín Oficial. Los detalles

Por qué la longevidad no depende solo de los genes: los patrones que se repiten en comunidades con mayor esperanza de vida
El investigador, Dan Buettner, que estudió durante décadas a las comunidades con mayor concentración de centenarios explicó en el ZOE podcast los patrones cotidianos que se repiten en estos territorios y ayudan a entender de qué manera el entorno y los hábitos diarios pesan más que la herencia biológica


