¿Cómo se trata a los pacientes con COVID-19 y cuál es el escenario actual?

Como nunca antes en la historia, hay múltiples estudios científicos en marcha, investigadores a lo largo del mundo buscando darnos el mejor tratamiento, con mayor eficacia y con la mínima toxicidad

Escenario actual de los tratamientos contra el COVID-19 #Stamboulian Talks

En diálogo con Infobae y en una nueva entrega de Stamboulian Talks, la doctora Isabel Cassetti, médica infectóloga (M.N. 55.583), miembro del Comité Asesor del Programa Nacional de Sida y ETS del Ministerio de Salud, directora médica de Helios Salud, coordinadora médica de Stamboulian Servicios de Salud y jefa del servicio de Infectología del Sanatorio de la Trinidad de San Isidro se refirió al presente y futuro de los tratamientos más prometedores para el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Según la experta, “lo más importante es que sepamos que hay muchos estudios en marcha, mucha gente en el mundo investigando, para darnos el mejor tratamiento, con mayor eficacia y con poca toxicidad, mínima, casi nada”.

“Hoy no podemos decir que tenemos un tratamiento óptimo para el COVID-19, pero sepan que hay muchos esfuerzos en marcha. No vale la pena ir a la farmacia, comprar hidroxicloroquina y tomarlo preventivamente, no está demostrado su utilidad. No está demostrado que el presidente Donald Trump, ni Jair Bolsonaro ni quien sea que tome la hidroxicloroquina y eso le haga bien, al contrario, puede ser muy peligroso, no hay que hacer eso, hasta que no haya evidencia científica que nos indique que estamos tomando algo que nos va a beneficiar”, agregó.

Según los resultados del mayor estudio observacional realizado hasta ahora, los efectos no deseados del uso de hidroxicloroquina en COVID-19 serían mayores a sus beneficios (AP)
Según los resultados del mayor estudio observacional realizado hasta ahora, los efectos no deseados del uso de hidroxicloroquina en COVID-19 serían mayores a sus beneficios (AP)

En la carrera por hallar un tratamiento efectivo para dar respuesta a la pandemia por coronavirus, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en marcha el estudio Solidaridad, del que participan más de 90 países y que testea entre las drogas existentes, una que sea efectiva y segura contra el COVID-19, hasta tanto se diseñe una molécula nueva y específica contra el SARS-CoV-2.

Entre tantos fármacos en estudio, el antimalárico o antipalúdico hidroxicloroquina fue ganando adeptos, de la mano de acérrimos defensores en todo el mundo, con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump a la cabeza, que en las últimas semanas manifestó públicamente que consumía ese medicamento a modo de “prevención” frente al coronavirus.

El resultado primario fue estudiado sobre la mortalidad hospitalaria y también se analizó la aparición de taquicardia ventricular no sostenida o sostenida de novo o fibrilación ventricular (REUTERS/Lindsey Wasson)
El resultado primario fue estudiado sobre la mortalidad hospitalaria y también se analizó la aparición de taquicardia ventricular no sostenida o sostenida de novo o fibrilación ventricular (REUTERS/Lindsey Wasson)

Ahora, luego de que se conocieran los resultados del mayor estudio observacional sobre este fármaco realizado en más de 90 mil pacientes, publicado por la revista The Lancet, se supo sobre los efectos negativos derivados del uso de ese medicamento en enfermos de coronavirus.

En la publicación, Christian Funck-Brentano, Joe-Elie Salem Mandeep Mehra y sus colegas informaron que administraron la droga en 96.032 pacientes hospitalizados (edad media 53,8 años, 46,3% mujeres) que dieron positivo para el COVID-19. Los datos verificados de un registro internacional que comprende 671 hospitales en seis continentes se usaron para comparar pacientes con coronavirus que recibieron cloroquina (1868 pacientes), hidroxicloroquina (3016 casos), cloroquina con un macrólido (3783 personas), o hidroxicloroquina con un macrólido (6221 hospitalizados), dentro de las 48 horas del diagnóstico de COVID-19, con 81.144 controles conocidos como placebos que no recibieron estos medicamentos.

El plasma de pacientes recuperados o convalecientes podría ser una alternativa eficaz en la lucha contra el COVID-19
El plasma de pacientes recuperados o convalecientes podría ser una alternativa eficaz en la lucha contra el COVID-19

El resultado primario fue estudiado sobre la mortalidad hospitalaria y también se analizó la aparición de taquicardia ventricular no sostenida o sostenida de novo o fibrilación ventricular.

Si tuvimos COVID y estamos curados, sería muy bueno que podamos donar sangre, porque ese plasma que forma parte de este compuesto se va a trasladar a esa sangre, se saca el plasma y tiene anticuerpos, la misma se traslada a una persona que está enferma y eso puede ser de suma utilidad”, explicó Cassetti.

Para la infectóloga Isabel Cassetti, "con el remdesivir hay una lucecita, probablemente se pueda aprobar y estar accesible en poco tiempo" (Foto: Twitter@ViveSanoRD)
Para la infectóloga Isabel Cassetti, "con el remdesivir hay una lucecita, probablemente se pueda aprobar y estar accesible en poco tiempo" (Foto: Twitter@ViveSanoRD)

“Con el remdesivir hay una lucecita, probablemente se pueda aprobar y estar accesible en poco tiempo. Para los profesionales de salud, sepamos que hay estrategias de prevención, que ojalá las podamos tener pronto en nuestro país. Es importante que nos cuidemos, a los otros y entre nosotros mismos”, sintetizó la infectóloga.

Para Cassetti, “la información científica acerca de diferentes aspectos de COVID-19 es dinámica y cambiante. En particular, lo referido al tratamiento, ha suscitado mucho interés, a raíz del artículo publicado en la revista científica The Lancet del 22 de mayo, donde dice que la hidroxicloroquina no da ningún beneficio y por el contrario puede llevar a un aumento de la mortalidad y de las arritmias cardíacas. El artículo adolece de deficiencias meteorológicas y sus conclusiones no pueden ser extrapoladas a todo el universo de pacientes con COVID-19. La OMS toma éste artículo y suspende la rama de hidroxicloroquina del estudio Solidaridad”.

“Llama la atención que otros estudios con un diseño similar al Solidaridad como el estudio Recovery no hayan suspendido también la rama de hidroxicloroquina, como tampoco se hayan suspendido otros estudios con ésta droga que hoy siguen en marcha en el mundo”, advirtió la médica infectóloga.

Una científica examina muestras del virus SARS-CoV-2 en su microscopio, en el contexto de una de las investigaciones para desarrollar una vacuna contra el COVID-19 en Rusia (REUTERS/Anton Vaganov)
Una científica examina muestras del virus SARS-CoV-2 en su microscopio, en el contexto de una de las investigaciones para desarrollar una vacuna contra el COVID-19 en Rusia (REUTERS/Anton Vaganov)

Según agregó, “nuestro país, el 29 de mayo, sacó las Recomendaciones de Tratamiento de COVID-19 del Ministerio de Salud, donde se recomienda que las propuestas para el tratamiento deben darse en el contexto de ensayos clínicos, y no fuera de los mismos”.

Pienso que en ausencia de éstos ensayos, en los lugares de trabajo, siempre hay categorizar qué tipo de paciente estamos hablando, edad, comorbilidades, etc y por supuesto no exponer a las personas a un riesgo innecesario y hasta peligroso, pero no dejar de evaluar caso por caso si pudiera existir algún beneficio, sin provocar riesgo alguno, con la estrategia implementada”, conluyó.

El objetivo de Stamboulian Talks es transmitir a través de exposiciones atractivas y sintéticas aspectos interesantes, importantes o novedosos en temas sanitarios. La meta es que cada presentación sirva de disparador para que la audiencia se sienta motivada a profundizar, indagar, crear conciencia o pasar a la acción en relación a los temas presentados.

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