La vasectomía es un procedimiento, donde se genera de forma quirúrgica una interrupción en el paso de los espermatozoides por la via seminal (iStock)
La vasectomía es un procedimiento, donde se genera de forma quirúrgica una interrupción en el paso de los espermatozoides por la via seminal (iStock)

Las últimas estadísticas demuestran que en 2016 se realizaron en la Argentina sólo 97 vasectomías contra 12.976 ligaduras tubarias, en establecimientos públicos, según el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Estos datos provienen de los informes anuales de gestión enviados por los Programas Provinciales de Salud Sexual y Salud Reproductiva y llevan a preguntarnos, ¿Por qué la vasectomía no logra instalarse como un método anticonceptivo en la Argentina? ¿Somos parte de una cultura médica y poblacional machista? ¿Por qué las parejas no se lo proponen?

"La vasectomía es un procedimiento, donde se genera de forma quirúrgica una interrupción en el paso de los espermatozoides por la via seminal. Esta técnica ha pasado todas las pruebas de eficacia, seguridad y costos en el mundo. Es, sin duda, un método anticonceptivo atractivo a la hora de la planificación familiar y reproductiva: es efectivo, ambulatorio y mínimamente invasivo", precisó a Infobae el doctor Jonathan Finkelstein, andrólogo de Halitus Instituto Médico.

Es un método anticonceptivo atractivo a la hora de la planificación familiar y reproductiva (iStock)
Es un método anticonceptivo atractivo a la hora de la planificación familiar y reproductiva (iStock)

Las estadísticas son alarmantes. ¿Existe por parte de la comunidad médica, un desinterés por fomentar esta práctica en la Argentina? En otros países con políticas de salud firmes, como España, los pacientes entran a consultorio decididos a buscar información, con el objetivo de realizarla y las estadísticas indican que la vasectomía estuvo por encima de las ligaduras de trompa en 2014.

"En la Fundación Puigvert de Barcelona, donde tuve la suerte de realizar una rotación, se hacían entre 15 y 20 vasectomías por semana. Es claro que las políticas nacionales deberían poner más énfasis sobre este método con el objetivo de acercarlo a la población. Hay una gran disponibilidad de centros públicos y privados donde se puede consultar, asesorarse y realizarla. Los costos a corto y largo plazo son mejores que todos los otros métodos, por lo que la barrera económica no alcanzaría como excusa", comentó Finkelstein.

La vasectomía es un procedimiento, donde se genera de forma quirúrgica una interrupción en el paso de los espermatozoides por la via seminal

Y agregó: "Es llamativo cómo en una época y en un país donde las mujeres luchan masivamente por la igualdad de derechos y oportunidades, el método anticonceptivo masculino que evitaría embarazos no deseados sin obligar siempre a la mujer a tomar la posta de la anticoncepción, sigue siendo tabú o de poco uso. Es más, los métodos que usan las mujeres pueden causar muchos más efectos adversos y complicaciones a diferentes niveles como con los anticonceptivos vía oral o ligadura de trompas".

Cómo es la técnica

La vasectomía es el método anticonceptivo masculino más efectivo y seguro: posee una tasa de efectividad mayor al 99%, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es una cirugía mínimamente invasiva –se puede hacer con anestesia local y sin internación– que corta los conductos deferentes, que son los que conducen los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Después de una vasectomía, los espermatozoides no pueden salir de los testículos.

La técnica más elegida es la llamada Técnica sin bisturí, que utiliza un disector punzante para la incisión
La técnica más elegida es la llamada Técnica sin bisturí, que utiliza un disector punzante para la incisión

"La más elegida es la llamada Técnica sin bisturí, que utiliza un disector punzante para la incisión. Es un procedimiento donde a través del escroto, se realiza la sección (corte) del conducto por donde se transportan los espermatozoides provenientes del testículo, para evitar que se unan con el resto de los componentes del semen. Se genera así, una azoospermia obstructiva, donde el producto de la eyaculación es semen sin espermatozoides, por lo que el paciente pierde su potencial fértil-reproductivo, sin modificar la eyaculación y la capacidad de orgasmo", precisó Finkelstein.

El doctor Santiago Brugo Olmedo, especialista en Medicina Reproductiva y Director Médico de Seremas, afirmó que a los 3 meses de la vasectomía, se debe realizar un espermograma de control para determinar que ya no quedan espermatozoides en el semen y así confirmar la efectividad del tratamiento.

"Al realizar una vasectomía, el volumen del semen no sufre ningún cambio. Además, no provoca problemas sexuales, porque no afecta la erección ni el deseo sexual. Tampoco disminuye el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS)", agregó el especialista en Medicina Reproductiva.

Se estima que unos 50 millones de hombres se han sometido a una vasectomía en todo el mundo; sólo en Estados Unidos se realizan unas 500.000 de estas cirugías al año.

Si bien es un procedimiento menor, no por eso deja de ser una cirugía, por lo que el paciente será informado en la consulta pre quirúrgica de los riesgos y beneficios del procedimiento y sus alternativas. Es ambulatorio y se realiza con anestesia local o una leve sedación.

"No hay ninguna condición médica que contraindique esta técnica, aunque algunas circunstancias requerirán precauciones. No hay necesidad de reposo más allá del día de la intervención. Las tasas de complicaciones quirúrgicas como el hematoma sintomático, la infección y el dolor crónico escrotal son del 1-2%", apuntó Finkelstein.

Que dice la ley argentina

La ley 26.130 otorga el derecho a la realización de la vasectomía a todo hombre capaz mayor a 21 años. Aunque cada cirujano debe ejercer el juicio clínico para determinar la conveniencia de realizar una vasectomía en un paciente en particular. Sobre todo se evalúa la edad, el número de hijos y la posibilidad de arrepentimiento. En casos de pacientes jóvenes, se propone la consulta con su mujer.

No hay ninguna condición médica que contraindique esta técnica (iStock)
No hay ninguna condición médica que contraindique esta técnica (iStock)

Si bien existe la posibilidad de reversión, como cualquier método anticonceptivo, debe pensarse para pacientes que buscan anticoncepción permanente, porque la reversión no necesariamente vuelve al punto previo de potencial fértil del hombre.

En muchos lugares del mundo la vasectomía es uno de los métodos anticonceptivos más utilizados. Es nuestra tarea encontrar la forma, para que en Argentina sea un método más conocido por la población y una de las primeras opciones en la carpeta médica, para ayudar en la planificación familiar.

Lograr ser papá luego de una vasectomía

El 67% de los varones que se realizaron una vasectomía puede volver a concebir mediante fertilización asistida. Aunque se considera a la vasectomía un método anticonceptivo "permanente", los modernos tratamientos de fertilización asistida ofrecen altas tasas de embarazo a partir de los espermatozoides propios.

El 67% de los varones que se realizaron una vasectomía puede volver a concebir mediante fertilización asistida

"En la actualidad, muchos varones que tras haber tenidos hijos se sometieron a una vasectomía vuelven a querer ser padres. En la mayoría de los casos porque han formado una nueva pareja", comentó Brugo Olmedo, que destacó que "en la Argentina, este es una situación que comienza a verse en los últimos tiempos en los consultorios de Medicina Reproductiva, ya que hasta el 2006 estaba prohibido realizar vasectomías en el país".

A los varones que se han practicado una vasectomía, la medicina actual les ofrece dos caminos para poder volver a concebir: una cirugía llamada vasovasostomía o un tratamiento de reproducción asistida. "La vasovasostomía es una operación por la que pasa entre el 10 y el 15 % de los hombres vasectomizados. Busca revertir la vasectomía al unir el conducto deferente, que va desde el testículo hasta la uretra, con la ayuda de una lupa o con microscopio quirúrgico, para que vuelvan a pasar los espermatozoides. Esto se consigue prácticamente en el 90% de los casos", precisó el experto.

Esta técnica médica suele ser un tabú para los hombres (iStock)
Esta técnica médica suele ser un tabú para los hombres (iStock)

Y completó: "De acuerdo al tiempo transcurrido entre la vasectomía y la cirugía destinada a revertirla, el paciente tendrá mayor o menor calidad espermática en el semen luego del procedimiento. Esto significa que no todos los pacientes que logran la reversión podrán ser padres sin ayuda de la reproducción asistida (ICSI), aun cuando tengan espermatozoides en el eyaculado –explicó Brugo Olmedo–. Esto se debe a que el testículo va sufriendo diversas alteraciones que afectan la cantidad y calidad de espermatozoides que fabrica. Cada vez son menos, de peor movilidad y morfología. Por el contrario, el tiempo transcurrido desde la vasectomía no influye en la tasa de embarazos cuando se consigue mediante la reproducción asistida (ICSI); el resultado no cambia si los espermatozoides son de mejor o peor movilidad, si son muchos o muy escasos".

La licenciada Sabrina De Vincentiis, especialista en Embriología Clínica y Directora del Laboratorio de Embriología de Serema, explicó que en el varón vasectomizado que opta por un tratamiento de reproducción asistida (ICSI), los espermatozoides se obtienen por una simple punción testicular.

"Mediante un ICSI o Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides ayudamos a que el espermatozoide, es decir la gameta masculina, llegue al interior del ovocito, que es la gameta femenina. Luego, ¡de ellos depende que se logre la fertilización! Es por ello que el ICSI permite que los espermatozoides extraídos por biopsia testicular se utilicen con excelentes resultados".

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