
Durante la séptima jornada de la Audiencia única Abierta contra 486 cabecillas de la MS-13 en San Salvador, la Fiscalía General de la República presentó llamadas telefónicas interceptadas entre pandilleros como parte de las pruebas para evidenciar la estructura y jerarquía interna de la organización criminal. Estas grabaciones expusieron las voces de mando de la ranfla nacional y el funcionamiento de los mecanismos de extorsión y adquisición de armas.
El Fiscal Adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz, explicó que los audios fueron obtenidos mediante intervenciones y extracciones como técnicas especiales de investigación. Durante la audiencia, se informó que la Fiscalía prevé reproducir al menos 125 audios a lo largo del proceso. En la jornada, se escuchó el audio de una reunión celebrada en abril de 2016 entre cabecillas de la MS-13 recluidos en distintas cárceles del país.
PUBLICIDAD
En esa reunión, los líderes abordaron temas como el cobro y la distribución de la renta, destinada a la compra de armas de grueso calibre y a la planificación de homicidios, conocidos dentro de la estructura como “pegadas”. Según uno de los cabecillas, esperaban recolectar unos $500,000 en extorsión provenientes de las diferentes clicas, fondos que también servirían para adquirir municiones, vehículos y para entrenar a miembros en el manejo de armamento.

Los audios también reflejaron la preocupación de los líderes por mantener la cohesión interna ante intentos de división y la creación de nuevas facciones. En otra grabación, fechada el 17 de abril de 2016, se detalló la distribución de las rentas y la preparación para enfrentar o atacar a las autoridades.
PUBLICIDAD
El fiscal adjunto anunció que en la próxima jornada se presentarán más audios, donde se evidencian los mecanismos y directrices utilizadas por la MS-13 para ordenar homicidios y coordinar acciones criminales a nivel nacional.
Solo el barrio puede autorizar acciones contra enemigos y contactos con autoridades
En una de las grabaciones difundidas por la Fiscalía, integrantes de la MS-13 leen y discuten normas internas dirigidas a otros miembros de la organización. Las conversaciones revelan la forma en que se comunican las reglas, la insistencia en su cumplimiento y la centralización de las decisiones dentro del grupo.
PUBLICIDAD
Uno de los integrantes inicia la comunicación advirtiendo la importancia de los puntos a tratar: “Esperamos que le pongan atención y le pongamos mente y los pongamos en práctica, no solo los vayamos a escuchar porque está c..., pues”.
Durante el intercambio, se subraya que los miembros no pueden tomar decisiones individuales en asuntos críticos. Uno de los puntos más insistidos es la prohibición de actuar por cuenta propia contra rivales: “Solo el barrio puede dar el aval para quitar a un enemigo”.
PUBLICIDAD
El vocero aclara: “El hecho de que seamos hombres y tengamos voz y voto, va, en nuestra pandilla y todo el pedo, no podemos venir y nadie, nadie, ni como clica, nadie, no lo podemos tirar al marso a querer venir y quitar el enemigo, va... solo el barrio puede dar el aval de quitar un enemigo”.

El mensaje se refuerza al advertir sobre las consecuencias de desobedecer: “Abalínese que h... va a venir y solo porque está loco va a venir y se va a tirar el alzo de que le quitaron enemigo, porque ya sabe de que va a venir trayendo algo... ahí nadie se puede andar tirando alzo de Simón”.
PUBLICIDAD
La estructura jerárquica también se refleja en las reglas sobre contactos con autoridades. El punto número siete es descrito como uno de los “más importantes” y establece: “Solo el barrio puede venir y hacer trances con las autoridades”.
Explica el procedimiento: “Si algún homie conoce algún jura que sea trancero, ese homie tiene que venir y hablar con el corredor de, del programa... y él venir y hablar con la rueda principal y manifestar el detalle que el homie está haciendo ver. Si la rueda le da permiso de hacer trances, la tercera parte será del barrio, independientemente del tacuachín que sea”.
PUBLICIDAD
Se advierte que ningún miembro debe mantener relaciones o acuerdos con autoridades sin autorización expresa: “Aquí nosotros no queremos que ningún homie vaya a venir y porque conoce un, un, un h... que sea de la autoridad... vaya a andar queriendo hacer trance o queriendo tener una comunicación muy cerca de él. O si no viene y no se le acerca a los corredores... va a traer graves consecuencias, carnal”.
El mensaje final insiste: “Si algún loco tiene comunicación con un h... de esos, de que mejor se acerque y hable... no lo vayamos a detectar primero haciendo unas movidas todas raras porque no se las va a acabar”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El calor extremo y la sequía elevan riesgos para el sector agropecuario guatemalteco
Las altas temperaturas, la falta de lluvias y la intensa radiación solar generan una situación crítica para la producción agrícola y ganadera en Guatemala, especialmente en Petén, Valle del Motagua y Oriente, según el informe oficial del Ministerio de Agricultura

República Dominicana: El CTC de Villa Altagracia certifica a cien niñas y adolescentes en tecnologías de la información
La capacitación incluyó sesiones sobre inteligencia artificial, manejo de drones y temas de ciberseguridad, promoviendo la integración femenina en el ámbito digital durante una jornada que reunió a estudiantes de centros educativos locales

Panamá avala accionar de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el hemisferio
El organismo internacional celebra en el istmo su 189° Período Ordinario de Sesiones

El SICA modifica su sistema de votación para elegir secretario general
La reciente reforma, aprobada en República Dominicana, responde a la ausencia de titularidad en la Secretaría General y pretende garantizar la continuidad administrativa con base en la voluntad calificada de los estados integrantes

18 horas de silencio: Joven nicaragüense presuntamente se quita la vida tras fuerte disputa familiar
El fallecimiento de Katerine Junieth Romero Valle en Ciudad Darío no es solo una tragedia familiar; es el rostro más reciente de una crisis de salud mental que golpea silenciosamente a la juventud nicaragüense



