Roberto Lavaban y Juan Manuel Urtubey, la fórmula de Consenso Federal, saludan en el cierre de campaña; con ellos, Graciela Camaño, Miguel Lifschitz y Matías Tombolini (Foto: A. Escandar)
Roberto Lavaban y Juan Manuel Urtubey, la fórmula de Consenso Federal, saludan en el cierre de campaña; con ellos, Graciela Camaño, Miguel Lifschitz y Matías Tombolini (Foto: A. Escandar)

Estaba retirado de la política. Hasta hace pocos meses, Roberto Lavagna despuntaba el vicio como figura del espacio de Sergio Massa y tenía un perfil mediático casi subterráneo: eludía los llamados de la radio y de la televisión para opinar sobre la marcha de la economía y le marcaba el "visto" a cada mensaje de Whatsapp de los dirigentes que buscaban seducirlo para que se postulara a la presidencia.

La decisión, irrevocable e inamovible, empezó a torcerse en el amanecer de 2019: el 11 de enero se mostró con Miguel Lifschitz y dio la primera señal concreta de que estaba dispuesto a subirse al ring de a la pelea electoral en un espacio que fuera una alternativa al macrismo y al kirchnerismo. "Ni Macri ni Cristina", repitió desde entonces como un mantra, hasta confirmar su candidatura y convertir esa frase en un hashtag de campaña.

A los 77 años, Lavagna vuelve a postularse como candidato a Presidente (salió tercero en las elecciones de 2007) porque -argumenta- el fracaso económico de los últimos ocho años dañó severamente a una sociedad dividida, que hoy se ve condenada a "elegir entre lo malo y lo peor".

Sabe que pone en juego su tranquilidad -explican desde su entorno a Infobae– y el reconocimiento que ganó como ministro de Economía post crisis de 2001; de hecho, en esta campaña ya soportó duras críticas por su intransigencia en el armado del experimento fallido que fue Alternativa Federal, donde llegaron a confluir Massa (luego se unió al kirchnerismo), Miguel Pichetto (hoy impensado compañero de fórmula de Mauricio Macri), Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey y el propio Lavagna, que se vio debilitado por la implosión de ese espacio.

Roberto Lavagna sonríe junto a los referentes de su espacio
Roberto Lavagna sonríe junto a los referentes de su espacio

Su proyecto  presidencial llegó vivo a las PASO contra todos los pronósticos: el hombre que se imaginó candidato de consenso de una gran fuerza multipartidaria, con garantías de llegar al balotaje y serias chances de aspirar a la Casa Rosada, tuvo que fundar de urgencia un nuevo espacio. Es consciente de que en estas elecciones corre de atrás, en desventaja.

En el búnker de la calle Paraguay (en el centro porteño) destacan lo difícil que fue encarar una campaña de este calibre "sin los fierros" -la estructura, el espacio mediático y los recursos económicos- que tienen el macrismo y la formula Fernández- Fernández.

"No nos quieren porque luchamos contra la grieta. Tuvimos que eludir mentiras, insultos y agravios, pero les decimos no a los malos de antes y a los de ahora. Han decepcionado al pueblo argentino", desafió Lavagna en el cierre de su campaña.

Su performance dependerá de que los indecisos y los desencantados con el gobierno no sean absorbidos por la polarización. El objetivo en las PASO es llegar a los dos dígitos; a partir del lunes, si se cumple la expectativa, será tiempo de afrontar el desafío de sostener (e incrementar) el caudal de votos.

Lavagna, Urtubey y su esposa, Isabel Macedo, en un acto en la provincia de Salta
Lavagna, Urtubey y su esposa, Isabel Macedo, en un acto en la provincia de Salta

El día después

Más allá del resultado, Lavagna tiene claro que "el futuro es de los más jóvenes"; por eso apunta a construir una base sólida que sirva de plataforma para los dirigentes de un espacio en el que ya asoma Urtubey.

"En el peor de los casos -en referencia al resultado electoral- va a ser muy importante el Congreso que viene", apunta uno de sus voceros. "Hay expectativas muy buenas para armar un espacio legislativo fuerte, que sea el mediador de quien llegue al poder para evitar las locuras que vienen", advierte la misma fuente.

Pase lo que pase en estas elecciones primarias, no hay perspectivas de que Consenso Federal vaya a acompañar a otra fuerza en el corto plazo, afirman desde su espacio: "Ni Macri ni Cristina es el eje de esta campaña, Lavagna sabe cómo hacer para salir de esta crisis. Hay que romper la grieta".

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