Esta nueva tecnología procesa 250 kilos de baterías usadas de autos eléctricos por hora para recuperar metales valiosos

El proyecto ReCAM transforma estos residuos en materiales listos para fabricar nuevas celdas

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Interior de una planta de reciclaje de baterías: maquinaria industrial azul, cintas transportadoras con desechos y contenedores con materiales clasificados.
El sistema procesa residuos de baterías directamente en centros de reciclaje, sin necesidad de transporte a plantas centrales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El crecimiento acelerado de los vehículos eléctricos ha traído consigo un desafío ambiental y logístico: el manejo de las baterías al final de su vida útil. La mayoría de los residuos de baterías, conocidos como “black mass”, se exportan para su procesamiento, lo que implica pérdidas económicas y un impacto ambiental por las emisiones derivadas del transporte.

Un nuevo consorcio británico, a través del proyecto ReCAM, busca revertir esta tendencia con una tecnología capaz de recuperar, de manera local y eficiente, metales valiosos a partir de baterías usadas.

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Qué es la “black mass” y por qué es clave en la transición energética

La “black mass” es un polvo oscuro y rico en metales obtenido al triturar baterías de autos eléctricos fuera de uso. Contiene elementos críticos como litio, níquel, cobalto y manganeso, esenciales para la fabricación de nuevas baterías. Se estima que, para 2040, el Reino Unido podría generar hasta 94.000 toneladas anuales de este material, en línea con el auge en la adopción de vehículos eléctricos.

La tecnología recupera litio, níquel, cobalto y manganeso con alta eficiencia y sin generar residuos. (Imagen referencial/Reuters)
La tecnología recupera litio, níquel, cobalto y manganeso con alta eficiencia y sin generar residuos. (Imagen referencial/Reuters)

Hasta ahora, la falta de infraestructura local ha obligado al país a exportar la mayor parte de esta “tierra negra”, perdiendo valor y aumentando la huella de carbono. El ReCAM project —un esfuerzo conjunto de UKBIC, Watercycle Technologies, Recyclus Group Ltd y Polaron— propone una solución basada en innovación tecnológica y autosuficiencia.

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Una planta compacta que transforma la industria del reciclaje de baterías

La tecnología desarrollada por el consorcio permite procesar 250 kilogramos de black mass por hora en unidades compactas y modulares, diseñadas para instalarse directamente en centros de reciclaje existentes. Este enfoque elimina la necesidad de transportar grandes volúmenes de residuos a plantas centralizadas, lo que agiliza la cadena de reciclaje y reduce costos logísticos.

A diferencia de los métodos tradicionales, que requieren procesos químicos complejos y múltiples etapas para separar los metales, la solución de ReCAM emplea un método patentado de refinamiento de “circuito corto”. Este sistema convierte la black mass directamente en Material Activo de Cátodo (CAM) en una sola etapa, sin generar residuos. El resultado es una materia prima lista para fabricar nuevas baterías, cerrando el ciclo de los materiales y contribuyendo a la economía circular.

Interior de un centro de reciclaje de baterías: operarios en uniformes azules, maquinaria azul con cintas transportadoras, y pilas de baterías.
Un sistema de inteligencia artificial optimiza el proceso y asegura la calidad de los materiales reciclados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Inteligencia artificial para optimizar el reciclaje

Un componente innovador del proyecto es la integración de una plataforma basada en inteligencia artificial desarrollada por Polaron. Este sistema analiza cómo las condiciones de procesamiento afectan la microestructura del material reciclado, permitiendo predecir y optimizar el rendimiento del cátodo resultante.

La digitalización del proceso garantiza que los materiales reciclados cumplan con los altos estándares de calidad exigidos por la industria, facilitando su reintegración en la fabricación de baterías de próxima generación. Según Dr. Isaac Squires, CEO y cofundador de Polaron, el objetivo es acelerar la adopción de materiales reciclados que igualen o superen el rendimiento de los originales, reduciendo los tiempos de validación y los costos para los fabricantes.

Impacto ambiental y resiliencia económica

La estrategia de procesar baterías usadas localmente no solo tiene beneficios ambientales, al reducir emisiones asociadas al transporte internacional de residuos, sino que también fortalece la seguridad de recursos del Reino Unido. Al mantener los metales críticos dentro del país, se incrementa la independencia de la cadena de suministro y se crea un nuevo valor económico para la industria nacional.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El Reino Unido busca reducir emisiones y asegurar el suministro de metales críticos para baterías. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dr. Ahmed Abdelkarim, cofundador de Watercycle Technologies, resume el propósito del proyecto en un comunicado de la compañía: “Al establecer una ruta viable para refinar residuos de baterías en materiales reutilizables dentro del Reino Unido, desbloqueamos un valor económico significativo, reducimos las emisiones y reforzamos la resiliencia del ecosistema nacional de baterías”.

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