Alberto Fernández protagonizó su primer acto político después de que Cristina Kirchner anunciara que sería el candidato a presidente de la fórmula de Unidad Ciudadana. En Santa Cruz, junto a la gobernadora Alicia Kirchner, revindicó los gobiernos kirchneristas, pero reclamó hacer una autocrítica después de "perder tres elecciones consecutivas".

"Me encanta la consigna 'vamos a volver' porque me llena de ganas y fuerza. ¿Pero para qué vamos a volver? Vamos a volver para ser mejores", afirmó el ex jefe de Gabinete mientras el público presente comenzó a entonar "Vamos a volver", una de las canciones más recurrentes en el universo kirchnerista.

En ese sentido, Fernández dijo que "ser mejores que Macri no cuesta nada" y que "el principal desafío que tenemos es ser mejores de lo que fuimos". Buscando ejercer un tono moderado, el ex ministro afirmó que "al que piensa distinto vamos a respetarlo, no a tolerarlo" y advirtió: "Esa es una de las cosas que debemos cambiar".

Alberto Fernández junto a Alicia Kirchner (Télam)
Alberto Fernández junto a Alicia Kirchner (Télam)

En línea con el posible regreso a la Casa Rosada, asumió que el kirchnerismo debe replantearse las derrotas que sufrió en los últimos comicios. "No se nos puede pasar desapercibido que perdimos tres elecciones consecutivas. Hay algo que no estamos sintonizando con una parte de la Argentina y tenemos que revisarlo", explicó.

Fernández consideró que en esa búsqueda de los errores, "vamos a encontrar respuestas en cosas que hicimos y que no debemos volver a hacer" y "en mejorar algunas cosas que hicimos y que algunos no se sintieron satisfechos".

Por otra parte, hizo referencia a la comparación que surgió por parte de la oposición con la presidencia de Héctor Cámpora, el delegado de Juan Domingo Perón que este bendijo como candidato en 1973. "En estos días algunos me dicen que soy el Cámpora de Cristina. Me causa mucha gracia. Es muy raro lo que pasa. Una semana atrás yo tenía un extraño poder que hacia que Cristina escriba libros y que podía disfrazarse de una persona buena que no era. De repente ese poder desapareció y me convirtieron en un tarado obediente", afirmó.

El precandidato a presidente inició su campaña en Santa Cruz (Télam)
El precandidato a presidente inició su campaña en Santa Cruz (Télam)

El ex jefe de Gabinete dijo que Argentina "entró en un enfrentamiento sordo" y que "entre las cosas que debemos revisar está dejar de mirarnos el ombligo". "Tenemos que empezar a convocar a todos. El país necesita de todos. Nuestros votos no valen doble. Valen uno solo", explicó.

Además, se refirió a su relación con la ex presidenta y sostuvo: "La voy a escuchar siempre a Cristina porque es el centro político de la Argentina". Luego, agregó: "No saben la tranquilidad que me da que una persona de la trascendencia que tiene ella me esté apoyando".

Más temprano, compartió un desayuno con Alicia Kirchner y luego ambos visitaron el mausoleo de Néstor Kirchner.

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