Al final, y por primera vez desde que empezó a asesorar a Mauricio Macri allá por el 2003, Jaime Durán Barba se dolarizó.

El principal asesor del Gobierno, que el jueves participó de la reunión mensual de comunicación en Casa Rosada junto a su socio, Santiago Nieto, cobrará oficialmente 70.000 dólares que serán canalizados a través de un "acuerdo de servicios de entrenamiento profesional" entre el PRO y la George Washington University, en la que el ecuatoriano presta servicios.

El acuerdo, al que accedió este medio, apunta en los papeles a la capacitación en "asuntos relacionados con los medios de comunicación, la estrategia de gestión y comunicación política" a los dirigentes del PRO a través de "reuniones presenciales" a cargo de la universidad de Columbia, Estados Unidos. Es decir, de Durán Barba y de Nieto, los dos estrategas de la Casa Rosada.

El convenio es toda una novedad para el macrismo, que durante años ocultó los ingresos del consultor. Recién el año pasado exhibió un pago solo simbólico de $40.000 durante la campaña legislativa. Ahora, el PRO exhibe un contrato. Y en dólares. Un avance.

Durán Barba y Macri durante una charla en la George Washington University
Durán Barba y Macri durante una charla en la George Washington University

Según los papeles, que en estas horas serán firmados por Humberto Schiavoni y por Christopher Deering -por la GWU-, el acuerdo tiene vigencia hasta el 31 de diciembre, con posibilidad de renovación.

Entre los objetivos del contrato se destaca el de "capacitar a los dirigentes del partido de las diversas circunscripciones del país para que tengan una mirada estratégica a partir de las motivaciones que tienen los electores para tomar decisiones".

Y sigue: "Capacitar a los dirigentes en el área de comunicación política, incluyendo elementos de la vocería, y su canalización interna y externa, incluyendo la relación con los medios de comunicación para clarificar los objetivos institucionales y facilitar el acceso a esa información por parte de los grupos de actores involucrados en los diversos procesos".

En realidad, se trata solo de formalidades. A fines del año pasado, después de las elecciones de medio término, Marcos Peña participó de un seminario en Washington organizado por la George Washington University y a cargo de Durán Barba.

Allí concluyeron en que había que dotar de algo de prolijidad a las finanzas del asesor estrella del Gobierno, que desde hace una década trabaja para el macrismo sin que sus ingresos figuren en ninguna rendición de cuentas oficial.

Es un capítulo del financiamiento de la política, que el Gobierno quiere regular a través del proyecto de ley que podría enviar al Parlamento en el segundo semestre del año, pero cuyo tratamiento está cerca del naufragio. No hay demasiado optimismo en los impulsores del texto. La semana pasada, Cambiemos en su versión bonaerense recibió una denuncia en la Justicia federal por supuestas irregularidades en aportes de la última campaña.

Hoy, el ecuatoriano factura además a través de Inversora Boroca, una de las sociedades que provee de encuestas a los gobiernos provincial, porteño y nacional. Al frente, en los papeles, figura Ghandi José Espinosa Tinajero, uno de los colaboradores de Durán Barba.

La capacitación, según el convenio, está además supuestamente orientada a "formar a los dirigentes en la capacidad de análisis y mecanismos de afrontar una situación de crisis de diversa índole". Un programa "de seis meses" que incluye conferencias, charlas sobre manejos de crisis y la provisión de estudios cualitativos y cuantitativos.

Toda la información de las clases está regulada, de acuerdo al contrato, bajo ciertos parámetros de confidencialidad.