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Terremoto de 8.8 en Perú: Una mochila bien equipada puede marcar la diferencia durante una emergencia sísmica

Preparar un kit básico con agua, alimentos, medicinas y documentos puede garantizar la autonomía de dos personas durante los primeros días después de un terremoto, según especialistas en gestión de riesgos

Mochila de emergencia roja abierta con agua, alimentos, botiquín, linterna, radio, baterías, documentos, dinero, ropa, elementos de higiene y multiherramienta.
Una mochila de emergencia roja despliega sus artículos básicos para la preparación ante contingencias como agua, alimentos, botiquín, documentos, dinero y ropa. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Una mochila de emergencia lista para enfrentar un sismo puede marcar la diferencia entre la seguridad y la vulnerabilidad. Armar una mochila preparada para sostener a dos personas durante 24 a 72 horas concentra los suministros básicos para sobrevivir hasta la llegada de ayuda o completar una evacuación. Este kit, recomendado por expertos en gestión de riesgos, incluye agua, alimentos, medicinas y documentos esenciales, y busca responder a las necesidades reales de cada hogar.

El criterio principal es calcular los recursos por pareja de convivientes: una mochila por cada dos personas. Cada integrante debe contar con 2 litros de agua potable al día, ropa de cambio propia y una manta para ambos. A este equipamiento se suman alimentos no perecibles como dos latas de atún por persona, galletas de soda, barras energéticas o menestras, suficientes para al menos dos días. El objetivo es asegurar autonomía básica y cubrir requerimientos nutricionales en las primeras horas posteriores a un desastre.

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El médico consultado en el programa especializado hizo énfasis en la composición del botiquín de primeros auxilios, que debe incluir alcohol, algodón, gasas estériles y analgésicos como paracetamol. Advirtió que quienes convivan con personas diabéticas, hipertensas o bajo tratamientos crónicos deben guardar sus medicamentos en blísteres y cantidades suficientes para garantizar la continuidad de la dosis, una práctica que puede evitar complicaciones ante la interrupción repentina de la atención médica.

Dos personas empacan una mochila roja. Sobre la mesa se ven botellas de agua, un botiquín, documentos, alimentos enlatados, medicinas y una linterna.
Una pareja coloca botellas de agua, un botiquín y documentos en una mochila de emergencia mientras prepara suministros en una mesa de su casa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Adaptar el contenido para necesidades particulares y cortes de luz

La preparación de una mochila de emergencia no se limita a la alimentación ni al botiquín. El especialista recomendó incorporar copias plastificadas del Documento Nacional de Identidad (DNI), dinero en efectivo e implementos de higiene personal, sobre todo si en el hogar hay bebés o adultos mayores. Artículos como pañales, toallas higiénicas y otros insumos específicos deben calcularse para dos días, ajustándose a la rutina particular de cada integrante.

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La lógica detrás de esta recomendación es que la mochila responda a las necesidades cotidianas del grupo familiar, evitando listas genéricas que pueden dejar fuera elementos clave. El experto sugirió añadir una linterna, una radio a pilas y baterías de repuesto ante posibles cortes de energía eléctrica. Para facilitar la localización en la oscuridad, destacó la utilidad de usar una mochila de color llamativo y cintas reflectivas.

También se aconseja incluir herramientas como tijeras y multiherramientas con navaja o destornillador. Estos elementos pueden ser de ayuda si la familia queda atrapada, debe desplazarse entre escombros o necesita hacerse visible para los rescatistas. El propósito es contar con recursos que permitan afrontar diferentes escenarios hasta el arribo de personal de emergencia o la evacuación segura.

Mano organizando un botiquín rojo con vendas, frascos y pastillas. A su lado, una radio portátil y una linterna negra sobre una mesa de madera clara.
Una mano acomoda un botiquín de primeros auxilios con vendas, gasas y medicamentos, junto a una radio a pilas y una linterna sobre una mesa de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Maniobras ante atragantamientos y la importancia del 106

El mismo especialista abordó las maniobras de primeros auxilios para emergencias frecuentes, como el atragantamiento. Explicó que una persona con obstrucción de la vía aérea suele llevarse las manos al cuello y, si aún tose, enfrenta una obstrucción leve. Las guías oficiales desaconsejan levantar los brazos como maniobra, recomendando en cambio la compresión abdominal, conocida como maniobra de Heimlich, combinada con cinco palmadas en la espalda.

La técnica requiere rodear a la persona con las manos y ejercer un movimiento firme hacia atrás y arriba, con una trayectoria similar a una J ascendente, según describen manuales europeos y estadounidenses. El médico destacó que los primeros minutos suelen depender de familiares o testigos, ya que la ambulancia puede demorar aproximadamente 10 minutos en llegar incluso en condiciones ideales.

Otra situación común es hallar a alguien inconsciente. En ese caso, la prioridad es verificar si respira. Si no hay respiración, corresponde iniciar reanimación cardiopulmonar (RCP); si sí respira, colocar a la persona de costado para facilitar la ventilación. Nunca se debe suministrar agua ni alimentos a una persona que no esté completamente despierta, para evitar el riesgo de atragantamiento.

Mochila roja abierta con dos botellas de agua, linterna, radio, botiquín, mascarilla, documentos, alimentos no perecibles y una manta doblada.
Una mochila de emergencia con suministros esenciales se encuentra preparada en una vivienda peruana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Acciones seguras durante un sismo y la evacuación responsable

Durante un sismo, el especialista aconsejó evitar uno de los errores más habituales: correr mientras el movimiento continúa. La evacuación debe realizarse únicamente cuando el temblor haya finalizado. Para quienes viven en departamentos, recomendó identificar previamente la pared más gruesa del inmueble, ya que a veces no hay una columna claramente visible y esa pared puede funcionar como área segura temporal. Si no se distingue una columna, el marco de una puerta robusta puede ofrecer protección.

Otra alternativa válida es resguardarse bajo una mesa resistente que no sea de vidrio. Además, el especialista sugirió alejarse de ventanas, cristales y estantes grandes o libreros, y fijar estos últimos a la pared para reducir el riesgo de que caigan durante el sismo. Advirtió que nunca se deben utilizar ascensores para evacuar en medio de un evento sísmico.

Cuatro personas llenan mochilas con agua, linternas, una radio, alimentos enlatados y mantas sobre una mesa de madera. Al fondo, un mapa y un cartel de evacuación.
Residentes de la costa norte de Perú organizan mochilas de emergencia con agua, alimentos y radios, en un local barrial con un mapa de la región y un cartel de ruta de evacuación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La salida debe efectuarse por las escaleras de emergencia y con la mayor calma posible. El respeto de estas recomendaciones ayuda a reducir riesgos y facilita la labor de los equipos de rescate en escenarios de emergencia.

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