¿Ganando lo mismo hace 10 años? 6 claves para pedir un aumento y que el jefe no se escape por la ventana

Tocarle los bolsillos al jefe no siempre rinde resultados, sobre todo cuando solo te basas en los años servidos, o lo pides en el pasillo

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La preparación objetiva y los resultados comprobables son claves al solicitar un aumento de sueldo, según ONURA Latam.

En el entorno laboral actual, solicitar un aumento de sueldo exige preparación, argumentos sólidos y una visión estratégica, de acuerdo con un análisis de Rodrigo Gutiérrez, country manager de ONURA Latam.

La competencia profesional, la evolución constante de las funciones y la búsqueda de reconocimiento impulsan a muchos trabajadores a considerar este paso, que puede resultar crucial en el desarrollo de sus carreras.

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Una negociación salarial requiere más que valor. La objetividad y el respaldo en resultados son elementos fundamentales para mejorar las posibilidades de éxito, ya que las empresas valoran cada vez más la evidencia concreta del aporte individual.

1. Nunca es el momento adecuado, así que prepárate

La oportunidad elegida para solicitar un aumento puede marcar la diferencia. Gutiérrez recomienda evaluar el contexto de la empresa, priorizando periodos de crecimiento, cierres de objetivos o etapas de evaluación de desempeño.

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Estos momentos suelen ser más favorables para iniciar la conversación, ya que la disposición a revisar las compensaciones mejora cuando la organización reconoce logros recientes o atraviesa etapas positivas.

Seleccionar el momento oportuno reduce el riesgo de rechazo y permite que el pedido se perciba como parte de un proceso natural dentro de la gestión de recursos humanos. Además, incrementa la posibilidad de que la propuesta sea acogida de manera profesional y sin tensiones innecesarias.

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Programar la negociación tras el cierre de objetivos o evaluaciones aumenta las posibilidades de éxito en el aumento de sueldo.

2. Que hablen los resultados, no solo los años

Gutiérrez señala que fundamentar la solicitud en logros concretos y metas alcanzadas es clave. Presentar resultados medibles, asumir nuevas funciones o demostrar eficiencias generadas durante el último periodo permite al colaborador evidenciar su valor agregado, más allá del tiempo en la organización.

Al enfocar la conversación en los aportes tangibles, se facilita una evaluación objetiva y se ofrecen argumentos que pueden ser valorados en comparación con los objetivos de la empresa. Esto también ayuda a evitar argumentos exclusivamente subjetivos o basados en expectativas personales.

3. ¿Sabes cuánto pagan afuera? Si no, mejor ni preguntes

Conocer las cifras que se manejan en el sector para posiciones similares resulta esencial antes de negociar. Acceder a información sobre salarios promedio ayuda a establecer expectativas realistas y proporciona un marco de referencia sólido durante la conversación con el empleador.

La comparación con datos de mercado permite que el pedido se perciba como razonable y basado en estándares externos, lo que fortalece la postura del trabajador y respalda la negociación frente a la dirección o recursos humanos.

4. No la sueltes en el pasillo: pide una reunión de verdad

Según el análisis de ONURA Latam, pedir un aumento de manera improvisada puede restar seriedad al proceso. Gutiérrez recomienda solicitar una reunión específica para tratar el desarrollo profesional y la compensación, lo que otorga formalidad y permite organizar los argumentos de manera adecuada.

Abordar el tema en un espacio reservado y con antelación contribuye a que la conversación sea más estructurada y a que ambas partes puedan prepararse para discutir expectativas y resultados de forma ordenada.

Mujer joven de cabello oscuro interactuando con un dispositivo electrónico de registro de asistencia montado en una pared, con una expresión sonriente
Presentar evidencias concretas de desempeño individual avala la solicitud de aumento salarial frente a recursos humanos.

5. Nada de comparaciones ni ultimátums: “Me das, o me voy”

Para lograr una conversación productiva, es importante evitar comparaciones con otros colaboradores o enfoques confrontacionales. Gutiérrez sugiere mantener el diálogo en un marco de respeto y profesionalismo, sin ultimatums ni amenazas, para preservar una relación laboral saludable.

Una actitud constructiva facilita el análisis objetivo por parte del empleador y reduce la posibilidad de tensión durante el proceso. El objetivo es buscar un acuerdo en beneficio mutuo, no generar conflicto innecesario.

6. Por último, que te den teletrabajo o escritorio propio

No siempre la respuesta será un aumento salarial directo. Gutiérrez destaca que muchas empresas ofrecen alternativas como beneficios corporativos, flexibilidad laboral, capacitaciones o esquemas de bienestar. Estos elementos pueden complementar la propuesta económica y responder a necesidades personales o familiares.

Valorar estas alternativas puede abrir nuevas posibilidades de desarrollo, especialmente en contextos donde el presupuesto de la empresa es limitado y existen otras formas de reconocimiento profesional.

Tendencias y perspectivas en la negociación salarial

Al cierre, Rodrigo Gutiérrez subraya que actualmente “muchos colaboradores valoran no solo el componente económico, sino también factores vinculados a bienestar, flexibilidad y calidad de vida”.

Según el análisis de ONURA Latam, el éxito de una negociación salarial depende de la preparación, la objetividad y la capacidad para identificar alternativas que se adapten al contexto de cada organización.