Legaltechs en Perú muestran mayor potencial de crecimiento que en Chile, pero el recambio generacional en los estudios las frena

Según LemonTech, los estudios jurídicos peruanos comienzan a dejar atrás el modelo del “taxímetro” legal y apuesta por mayor transparencia y previsibilidad en el servicio

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El sector legal de Perú acelera su transformación digital mediante la adopción de legaltech e inteligencia artificial, según LemonTech.

El avance de las legaltech en Perú muestran un crecimiento sostenido en los últimos años, apalancado por el desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a la automatización de tareas y la gestión documental en estudios jurídicos.

A pesar de este panorama favorable, la industria enfrenta una resistencia clara por parte de los líderes tradicionales de los estudios legales, aunque todo indica que el potencial de expansión en el país es incluso mayor que en Chile.

La generación plateada en el derecho peruano y la brecha digital

Según Maximiliano Amor, director ejecutivo de LemonTech, muchos estudios jurídicos peruanos aún desconocen el verdadero impacto de la tecnología en su estructura de costos.

“Hasta un 50% del tiempo en tareas administrativas puede reducirse con sistemas automatizados, lo que permite a los abogados enfocarse en la labor sustantiva y mejorar la rentabilidad del estudio”, señala. Sin embargo, la adopción de estas herramientas ocurre de manera lenta y desigual.

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El avance de legaltech en Perú enfrenta resistencias culturales y generacionales, sobre todo entre socios senior de estudios jurídicos.

El tamaño y la diversidad del sector legal peruano ofrecen un escenario atractivo para la innovación. Amor destaca que, si bien la transformación digital avanza, la presencia de la llamada generación plateada —socios senior o dueños de estudios— sigue marcando el ritmo.

Estos líderes, poco habituados a la tecnología, suelen mostrarse cautos ante la incorporación de soluciones digitales y la inteligencia artificial. La academia también enfrenta el mismo desafío, ya que gran parte de la formación jurídica sigue anclada en métodos tradicionales.

Los abogados temen ser reemplazados

¿Cómo funciona el negocio de los estudios jurídicos, y por qué muchos especialistas en derecho tradicionales muestran resistencia a la tecnología? La base del modelo clásico en la mayoría de los estudios se apoya en el cobro por horas trabajadas.

Cada abogado debe registrar el tiempo dedicado a cada cliente (incluso cobrando por llamadas) y a cada caso, lo que representa una tarea constante y, muchas veces, engorrosa. “Es como un taxímetro”, grafica.

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Hasta un 50% del tiempo administrativo de los abogados peruanos puede reducirse con automatización y gestión digital, destaca LemonTech.

Este sistema permite facturar según el esfuerzo invertido, pero también implica que cualquier solución que agilice o automatice la gestión se perciba como una amenaza directa al ingreso y al control que los socios ejercen sobre el trabajo y la facturación.

La introducción de plataformas tecnológicas y herramientas de IA cambia esta dinámica. Automatizar la carga de horas y la gestión documental significa que el tiempo dedicado a tareas administrativas se reduce drásticamente, explica Amor, pero no por ello “debería impactar negativamente sobre los ingresos del negocio”.

Un abogado puede dedicar diariamente hasta 30 minutos a cargar horas en sistemas manuales. En estudios medianos o grandes, ese tiempo acumulado representa decenas de horas al mes, que podrían transformarse en tareas facturables y en una mejora inmediata de la rentabilidad.

Perú, un mercado todavía incipiente para las legaltechs

Con todo, el mercado legaltech en Perú todavía es incipiente si se lo compara con países de la región como Chile o México, donde la adopción digital y la presencia de soluciones tecnológicas están más avanzadas.

La fragmentación, la falta de grandes jugadores y la resistencia generacional siguen siendo factores que condicionan el ritmo de expansión. Aun así, la demanda por servicios más eficientes y transparentes empieza a impulsar el interés de cada vez más estudios jurídicos y empresas.

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Las firmas jurídicas medianas y grandes en Perú podrían convertir decenas de horas mensuales en ingresos mediante sistemas legaltech.

En el caso peruano, según LemonTech, los sectores que muestran mayor apertura a la implementación de legaltech son principalmente las áreas corporativas y las gerencias legales de banca, seguros, minería y consumo masivo.

Estos rubros, acostumbrados a trabajar con grandes volúmenes de información y a procesos constantes de cumplimiento normativo, ven en la tecnología una aliada para gestionar contratos, expedientes y auditorías internas.

En contraste, ramas más tradicionales como el derecho penal o el litigio siguen mostrando cautela, priorizando el control humano y la experiencia directa sobre la automatización y el análisis de datos. “El sector legal peruano tiene mucho potencial, pero aún está dando sus primeros pasos en digitalización”, afirma.

LemonTech: consolidación, expansión y visión sectorial

LemonTech cuenta con dos décadas de experiencia y presencia en más de 25 países, con oficinas directas en Chile, México, Colombia, Perú, Uruguay, Argentina y Centroamérica.

En Perú, la compañía inició operaciones hace una década y, desde el año pasado, ha fortalecido su presencia con un equipo local y nuevas alianzas. El respaldo de un fondo norteamericano desde 2017 ha acelerado su crecimiento y el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas.

Actualmente, LemonTech tiene más de 50 estudios jurídicos como clientes en Perú y proyecta duplicar ese número y su facturación en los próximos 12 meses. Su visión es convertirse en una solución integral para la operación de los estudios jurídicos, cubriendo desde la captación del cliente hasta la facturación y seguimiento de cada caso.

Para LemonTech, la IA es un apoyo y no un reemplazo. La revisión y validación por parte de abogados sigue siendo indispensable, sobre todo en la interpretación de documentos, contratos o demandas. “La tecnología acelera, pero el factor humano es indispensable”, concluye Amor.