Alerta vial: la nueva estafa intimidatoria que ya está cobrando víctimas en las pistas de Lima

¡Atentos, conductores! Cuando la duda invade tras un golpe intencional, la presencia de grabaciones puede transformar la historia y proteger a quienes transitan por avenidas saturadas

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Trafico en Lima
La modalidad de estafa montachoques en Lima aprovecha el tráfico congestivo para intimidar y extorsionar conductores desprevenidos.

Un nuevo tipo de estafa está causando alarma en Lima. Conductores que circulan por avenidas congestionadas quedan atrapados en un guion bien estructurado: el vehículo que se encuentra delante retrocede de forma inesperada, produce un choque y, de inmediato, el supuesto afectado inicia una confrontación, exigiendo un “arreglo rápido” para evitar mayores complicaciones.

Así se configura el nuevo fraude vial que convierte a cualquier conductor en víctima de extorsión, bajo presión y en medio de la vía pública. Infobae Perú conoció de al menos cinco casos durante las última dos semanas. Ninguno, según los propios afectados, fue denunciado la comisaría.

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Los “falsos choques” han incrementado su presencia en calles y avenidas con alto flujo vehicular, sobre todo durante las horas punta, cuando las filas de autos se extienden y la distancia entre vehículos disminuye.

En varios puntos de la Panamericana Norte, trabajadores y estudiantes se quejan que no circulan buses de la empresa Nueva Estrella.
Los delincuentes simulan choques y exigen arreglos rápidos en plena vía pública, presionando a las víctimas para evitar denuncias formales.

Infobae Perú identificó, a través de los dichos de los conductores afectados, algunas vías en las que les ocurrió esta modalida: la avenida Prolongación Tacna en el Rímac, el tramo de la Costa Verde con dirección a Chorrillos y la Panamericana Norte en la altura de Pro.

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En la mayoría de casos, la denuncia formal no se concreta. Según la Policía Nacional del Perú (PNP), muchas víctimas optan por desistir cuando un efectivo llega al lugar, dejando que la situación se diluya en el mismo sitio del incidente.

Casos recientes

Las redes sociales han servido como plataforma para exponer esta modalidad. Un caso ocurrido en el circuito de playas de la Costa Verde muestra cómo la cámara frontal instalada en el auto de la víctima registró el momento exacto en que el vehículo de adelante retrocede y provoca la colisión.

El conductor que provocó el choque acusó a la víctima de haber avanzado imprudentemente. La situación se resolvió cuando la víctima, mostrando seguridad, advirtió que todo estaba grabado y propuso acudir a la comisaría. Al ser confrontado con la existencia de pruebas en video, el estafador abandonó el lugar sin formalizar denuncia alguna.

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Las cámaras instaladas en vehículos se convierten en pruebas clave para desbaratar la estafa de falsos choques y proteger a los conductores. (Andina)

Recomendaciones para los conductores

Frente a un choque sospechoso, los expertos recomienda contactar de inmediato a la aseguradora para que un procurador constate lo ocurrido. Es fundamental que ambos conductores acudan a la comisaría para someterse a peritaje y dosaje etílico.

Los videos y testimonios de testigos pueden resultar determinantes para esclarecer los hechos. Además, en casos que solo involucren daños materiales, la normativa exige orillar los vehículos a la derecha para no bloquear el tránsito, desmontando la creencia de que los autos no deben moverse.

En materia de reparación, cada seguro suele responder por su cliente, pero si se demuestra la responsabilidad del conductor que retrocedió, este asume los costos. Si carece de seguro, deberá cubrir los daños o enfrentará un proceso judicial.

AAP - trafico en Lima
El Código Penal sanciona el daño simple y la coacción con penas de hasta tres años de prisión y multas económicas elevadas.

El papel de la intimidación

Voceros de la Policía Naciona del Perú (PNP) remarcaron que el mecanismo de la estafa se basa en la intimidación.

El agresor retrocede su vehículo intencionalmente para luego culpar al otro conductor, invirtiendo los hechos y generando presión para resolver el supuesto daño fuera de las vías legales.

Además, recomendaron mantener entre dos y tres metros de distancia con el vehículo de adelante, lo que permite reaccionar y documentar la situación mediante grabaciones o fotografías.

En la mayoría de casos, los daños producidos son leves, pero suficientes para intimidar y obtener un pago rápido. Desde el punto de vista penal, estos hechos constituyen una estafa, pudiendo además configurarse como denuncia calumniosa según lo determine el fiscal.

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