¿Cada vez más lejos del voto digital? Caos en la ONPE expone fragilidades del sistema electoral peruano, según expertos

La exclusión de más de 63 mil ciudadanos y la reprogramación de mesas en Perú avivan la desconfianza en el sistema electoral

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La percepción de ilegitimidad tras las elecciones incrementa la presión para introducir el voto digital en Perú. REUTERS/Stifs Paucca
La percepción de ilegitimidad tras las elecciones incrementa la presión para introducir el voto digital en Perú. REUTERS/Stifs Paucca

En una jornada electoral marcada por la exclusión de más de 63 mil votantes y la reprogramación de mesas dispuesta por el JNE, la fortaleza del sistema electoral peruano ha vuelto a quedar en entredicho.

Sobre este terreno minado, vuelve a aparecer el debate sobre la viabilidad del voto digital, una alternativa que, aunque resolvería problemas de acceso, parece cada vez más lejana ante las deficiencias logísticas y la falta de confianza institucional, según especialistas consultados por Infobae Perú.

“Esto empaña cualquier resultado”

Franco Olcese, socio del Centro Wiñaq y especialista en procesos electorales, consideró que el problema va mucho más allá de la cifra oficial.

No sabemos cuánta gente realmente no pudo ejercer su derecho al voto: quienes fueron temprano, no pudieron, regresaron más tarde y finalmente decidieron no volver”, explicó.

Según su análisis, este incidente afecta directamente la legitimidad de las instituciones electorales y profundiza la desconfianza ciudadana. “Veníamos de una ONPE ya cuestionada y su credibilidad ahora está mucho más dañada”, señaló.

Para el experto, las consecuencias no se limitan al presente proceso, sino que pueden extenderse a la segunda vuelta y a las próximas elecciones subnacionales. “La ilegitimidad generada no solo afectará al próximo gobierno, sino a toda la confianza en el sistema electoral”, advierte.

Elecciones 2026 Peru: Retrasos y demoras en la instalación de mesas de sufragio y quejas de los electores por no votar
La ONPE enfrenta una crisis de credibilidad y cuestionamientos sobre su capacidad operativa tras errores en la jornada electoral. (AP Photo/Guadalupe Pardo)

Incertidumbre y dudas sobre el futuro digital

Olcese también subrayó el aumento de la incertidumbre sobre la magnitud real del ausentismo electoral. “La cantidad de afectados puede ser mucho mayor que los 60.000 mencionados oficialmente. Lo más preocupante es que no podemos medir el alcance real y eso genera aún más ilegitimidad”, apunta.

El especialista remarcó que el ausentismo ya era alto en procesos anteriores (en torno al 20%, incluso 30% en la pandemia), pero ahora resulta imposible saber cuántos electores no participaron por decisión propia y cuántos por la desorganización de la ONPE.

Ante la pregunta sobre si este caos podría acelerar la transición al voto digital en el país, Olcese fue claro: “Personalmente creo en el voto digital, pienso que puede ayudar”.

“Sin embargo, lo que se está perdiendo ahora es la confianza en que la ONPE pueda organizar elecciones, sea cual sea la modalidad. Si no pudiste hacer algo tan simple como mandar papeles, cédulas, ¿cómo confiar en que podrás gestionar correctamente un sistema digital?”, cuestionó.

Varias personas con chalecos de ONPE cargan cajas electorales en una camioneta blanca; otras caminan por escaleras en un entorno urbano diurno
La falta de transparencia sobre cuántos votantes quedaron excluidos profundiza la desconfianza en la institucionalidad democrática peruana.

Un proceso bajo sospecha y la necesidad de respuestas

El analista también se refirió a la continuidad del jefe de la ONPE, Piero Corvetto, quien quedó en el centro de la polémica.

Es muy complicado que una persona que ha dirigido la institución en medio de este problema pueda dar confianza para la segunda vuelta. Probablemente se tendrán que dar cambios, aunque no sé qué permite la ley. La legitimidad del proceso está en cuestión mientras no se tomen medidas claras”, afirmó.

Sobre las posibles alternativas para los afectados, Olcese sugirió que se deberían estudiar mecanismos técnicos y legales que permitan a quienes no pudieron votar ejercer su derecho, aunque reconoció que no existen soluciones simples.

“No se trata solo de los que hoy no votaron, sino también de quienes no pudieron votar aunque sus mesas sí se abrieron, pero lo hicieron muy tarde o ya no pudieron regresar. Habría que estudiar alternativas técnicas para que puedan ejercer su voto de alguna manera”, concluyó.