Segundo día de paro en Ayacucho por “carretera de la muerte”: Vía Los Libertadores sigue bloqueada pese a estado de emergencia

Transportistas y pobladores mantienen piquetes en el sector de Rumichaca mientras exigen la presencia del MTC y un cronograma claro para el asfaltado definitivo de la peligrosa ruta

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Las demandas del sector transporte se mantienen claras: la presencia del ministro de Transportes y Comunicaciones, la instalación de una mesa de diálogo en la región y un cronograma concreto para el asfaltado definitivo de la carretera. // Video: Exitosa

El paro indefinido en Ayacucho por el crítico estado de la vía Los Libertadores entra en su segundo día con un escenario que evidencia el creciente malestar social: bloqueos persistentes, piquetes activos y una ciudadanía que ya no confía en anuncios ni gestos políticos. A pesar de la declaratoria de emergencia del Gobierno y del despliegue de maquinaria por parte del Gobierno Regional, la protesta no solo se mantiene, sino que empieza a escalar en intensidad.

En distintos puntos de la carretera, especialmente en sectores estratégicos como Rumichaca, los manifestantes continúan restringiendo el tránsito, mientras la PNP interviene en algunos tramos para intentar liberar la vía. Sin embargo, la medida de fuerza refleja un quiebre entre la población y las autoridades: los transportistas y ciudadanos exigen soluciones concretas, plazos definidos y la presencia directa de representantes del Ejecutivo en la zona.

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Bloqueos en la vía Los Libertadores persisten pese a intervención y maquinaria

Paro - Ayacucho - Perú - 24 marzo
Composición: Infobae Perú

El segundo día del paro en Ayacucho se desarrolla con bloqueos sostenidos en la vía Los Libertadores, una de las rutas más importantes del sur del país. El punto más crítico se ubica en el puente Rumichaca, donde transportistas, dirigentes y pobladores han instalado piquetes que impiden el paso de vehículos interprovinciales y de carga.

Las demandas se mantienen claras: la presencia del ministro de Transportes y Comunicaciones, la instalación de una mesa de diálogo en la región y un cronograma concreto para el asfaltado definitivo de la carretera. Además, exigen la aprobación del expediente técnico del tramo Huancavelica–Santa Inés, la asignación de presupuesto y el avance de obras pendientes.

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En paralelo, el Gobierno Regional de Ayacucho, liderado por Wilfredo Oscorima, anunció el envío de maquinaria pesada para ejecutar trabajos de mantenimiento en su jurisdicción. Según el gerente general, Eduardo Huacoto, estas labores se desarrollarán en diez frentes y tendrían un plazo estimado de 80 días. No obstante, estas acciones no han logrado desactivar la protesta.

Durante la jornada también se registraron hechos que reflejan la tensión social. Comerciantes del mercado Nery García Zárate organizaron una olla común en respaldo a los manifestantes, mientras que se reportó que un mototaxista fue castigado por continuar trabajando en medio del paro. Estos episodios evidencian el alto nivel de acatamiento y la presión social existente en la región.

A esto se suma la percepción generalizada de abandono. Los transportistas han calificado la carretera como una “carretera de la muerte”, debido a los constantes accidentes, huecos profundos y tramos colapsados que ponen en riesgo a conductores, pasajeros y turistas que utilizan esta vía clave para conectar Ayacucho con la costa y otras regiones.

Protesta escala y advierten bloqueo total sin diálogo con el Gobierno

Paro - Ayacucho - Perú - 24 marzo
Composición: Infobae Perú

El conflicto ha entrado en una fase más crítica. Dirigentes de transportistas de carga pesada, encabezados por Edwin Canales, advirtieron que, de no instalarse una mesa de diálogo en Rumichaca, se procederá con el bloqueo total de la vía Los Libertadores, lo que impediría completamente el ingreso y salida de vehículos.

Uno de los principales puntos de discordia es el lugar donde debería realizarse el diálogo. Mientras algunas autoridades proponen reuniones en otras zonas como Vinchos, los manifestantes de Huancavelica y Ayacucho insisten en que el encuentro debe desarrollarse en su jurisdicción, como una señal de compromiso real del Ejecutivo.

La falta de consenso ha generado un entrampamiento que mantiene activa la protesta. En ese contexto, los dirigentes evalúan trasladar la medida fuera de la ciudad y concentrarla completamente en el corredor vial, lo que incrementaría el impacto de la paralización.

El posible cierre total de esta ruta estratégica genera preocupación no solo en el sector transporte, sino también en la población en general. Especialistas advierten que la interrupción prolongada podría afectar el abastecimiento de productos, generar retrasos en el transporte de mercancías y provocar eventuales incrementos de precios en mercados locales.

Mientras tanto, la presencia de la Policía Nacional del Perú continúa en distintos puntos de la vía, intentando restablecer el tránsito en medio de los bloqueos. Sin embargo, la medida de fuerza se sostiene con firmeza, impulsada por una ciudadanía que exige soluciones inmediatas tras años de promesas incumplidas.