Jefferson Moreno defenderá a Adrián Villar solo hasta esta semana: Abogado renunció tras ser desmentido

Letrado afirmó que el hijastro de Marisel Linares se internó inmediatamente en una clínica para someterse a un dosaje, pero Óscar Arriola lo refutó

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Jefferson Moreno aseguró que Adrián Villar se internó inmediatamente después del accidente. Foto: composición Infobae
Jefferson Moreno aseguró que Adrián Villar se internó inmediatamente después del accidente. Foto: composición Infobae

El abogado penalista Jefferson Moreno renunció a seguir defendiendo a Adrián Villar en la investigación en su contra por atropellar y causar la muerte de la deportista Lizeth Marzano.

En un escrito presentado ante la Primera Fiscalía Corporativa Penal de San Isidro y Lince, Moreno aseguró que desde el inicio han participado en todas las diligencias fiscales “manteniendo una tesis de confesión sincera ante los trágicos hechos”, pero dimite por motivos que prefiere no revelar por “secreto profesional”.

“En este acto cumplimos con informar nuestra decisión de renunciar a la defensa técnica del investigado. Las razones de ello, nos las reservamos como parte del secreto profesional”, se lee en el documento.

Eso sí, Jefferson Moreno precisa que, con el objetivo de “evitar cualquier estado de indefensión”, su equipo legal aún participará en las diligencias de este viernes 27 y sábado 28 de febrero.

Jefferson Moreno renuncia a la defensa técnica de Adrián Villar.
Jefferson Moreno renuncia a la defensa técnica de Adrián Villar.

Desmentido

La renuncia de Jefferson Moreno a la defensa de Adrián Villar sucede luego de que fuera desmentido por el comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), el general PNP Óscar Arriola.

Como se recuerda, inicialmente, Moreno aseguró que Villar “entró en shock” tras atropellar a Lizeth Marzano y “fue de inmediato a su casa, fue llevado a una clínica” para hacerse un dosaje etílico.

Sin embargo, a partir de los videos de la cámara de seguridad, Óscar Arriola aseveró que el hijastro de Marisel Linares nunca fue evaluado en una clínica, como había manifestado la defensa, y tampoco accedió a la prueba de dosaje etílico.

PNP confirma que Adrián Villar no pasó dosaje etílico tras accidente que terminó con la vida de Lizeth Marzano. El general Óscar Arriola reveló más detalles del accionar del joven la noche del 18 de febrero. Video: TV Perú/ Noticias mañana

Arriola remarcó que la Policía Nacional del Perú es la única institución habilitada para realizar dicha prueba y aclaró que, si la persona se niega a someterse, el resultado se considera automáticamente positivo. En sus palabras: “El único lugar para pasar dosaje etílico de un ciudadano es la Policía Nacional del Perú. Y cuando un ciudadano se niega a pasarlo, se reputa. O sea, presume que es positivo el resultado”.

Adrián Villar detenido

Desde la madrugada del 26 de febrero, Adrián Villar, hijastro de la periodista Marisel Linares, permanece detenido de forma preliminar tras el fallecimiento de la deportista Lizeth Marzano, a quien atropelló en Lima y abandonó la escena.

El magistrado Ricardo Huamán, en su resolución, advierte sobre el riesgo inminente de fuga de Villar, dado su historial de viajes a Chile, Estados Unidos, Colombia, México y España. Aunque Villar entregó voluntariamente su pasaporte y aceptó el impedimento de salida por nueve meses, el juez sostiene que existe posibilidad de que intente evitar la investigación o entorpecerla, ya que compareció ante la Policía más de 48 horas después del accidente, eludiendo así ser detenido en flagrancia.

Durante este proceso, el Ministerio Público remarcó que Villar evitó someterse a un dosaje etílico —un análisis que podría agravar su condena en caso de resultado positivo— y que aún resta llevar a cabo una pericia toxicológica para descartar consumo de drogas el día de los hechos. Estos procedimientos son clave antes de formalizar la investigación preparatoria y poder solicitar un pedido de prisión preventiva si corresponde.

De acuerdo con el juez Huamán, a Villar le correspondería una pena de 8 años de prisión, aunque podría reducirse a 6 años y 8 meses bajo terminación anticipada, lo que elevaría sus posibilidades de evitar el ingreso a un penal. La gravedad de los delitos imputados, sumada a la capacidad de evadirse, justifica la detención preliminar, considera el magistrado.