Bañistas pagan S/ 20 por estacionar en Punta Negra: parqueadores informales lotizan vía pública y amenazan a quienes no pagan

Si se toma como referencia un cobro promedio de S/ 15 por vehículo, los propios afectados estiman que la recaudación diaria podría alcanzar los S/ 4.500 en una jornada de alta concurrencia.

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Veraneantes y vecinos denuncian que parqueadores dividen cuadras y fijan tarifas en Punta Negra. Video: ATV/ Ocurre Ahora

En el balneario de Punta Negra, al sur de Lima, las calles han sido ocupadas por parqueadores informales que cobran entre diez y veinte soles por dejar un vehículo cerca a la playa Positas. Quienes llegan los fines de semana aseguran que el pago no es opcional. Desde el ingreso por la avenida Pacífico Norte, principal acceso al mar, aparecen personas que indican dónde estacionar y fijan el monto según el día.

Los propios bañistas relataron al programa Ocurre Ahora que el cobro varía. De lunes a viernes puede ser menor, pero sábado y domingo el precio sube hasta quince o veinte soles por auto, por todo el día. No hay recibos ni comprobantes. Tampoco credenciales que los identifiquen como trabajadores municipales. El trato, según algunos afectados, empieza de manera cordial, pero cambia si alguien cuestiona la tarifa o intenta negociar.

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Quienes frecuentan la zona sostienen que estos grupos se han distribuido las cuadras y que cada tramo tiene a un encargado distinto.

Denuncian que parqueadores dividen cuadras y fijan tarifas en Punta Negra. Foto: captura Ocurre Ahora
Denuncian que parqueadores dividen cuadras y fijan tarifas en Punta Negra. Foto: captura Ocurre Ahora

Aforo desbordado y ganancias diarias elevadas

Antes de ingresar a la playa Positas existe una garita municipal. Un sereno informa que el aforo permitido en la parte baja es de 90 vehículos pequeños. Sin embargo, quienes asisten los domingos describen una realidad distinta: calculan que pueden reunirse alrededor de trescientos autos en un solo día, triplicando la capacidad señalada.

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Si se toma como referencia un cobro promedio de quince soles por vehículo, los propios afectados estiman que la recaudación diaria podría alcanzar los 4.500 soles en una jornada de alta concurrencia. Todo ese dinero, subrayan, se entrega en efectivo y sin constancia de pago.

Sereno del distrito dice que el aforo es de hasta 90 autos, pero los fines de semana se sobrepasa este límite. Foto: captura Ocurre Ahora
Sereno del distrito dice que el aforo es de hasta 90 autos, pero los fines de semana se sobrepasa este límite. Foto: captura Ocurre Ahora

La ausencia de tickets genera malestar entre los conductores. Algunos cuentan que preguntaron si recibirían algún comprobante y la respuesta fue que la “garantía” era solo la palabra del cobrador. Otros relatan que, pese a dejar el auto por pocas horas o incluso permanecer dentro del vehículo, el pago igual es exigido.

Vecinos atemorizados y presión a los conductores

Los residentes de Punta Negra señalan que el problema no es reciente. Viven con temor a represalias si cuestionan la presencia de los parqueadores. Algunos describen actitudes agresivas cuando un conductor plantea la posibilidad de no pagar.

Entre los bañistas circula la idea de que negarse al pago podría traer consecuencias, como daños al vehículo. Aunque no todos han sufrido incidentes, el temor es suficiente para que la mayoría opte por entregar el dinero sin discutir.

Bañistas alertan cobros obligatorios para acceder a Playa Positas. Foto: captura Ocurre Ahora
Bañistas alertan cobros obligatorios para acceder a Playa Positas. Foto: captura Ocurre Ahora

Los vecinos también expresan preocupación por la tranquilidad del distrito. Sostienen que la presencia constante de grupos que controlan las cuadras altera la convivencia y proyecta una imagen de desorden que afecta al balneario.

Falta de autorización

Desde la municipalidad se ha señalado que no existe autorización para estos parqueadores y que hay una ordenanza sobre el parqueo. Sin embargo, en la práctica, los visitantes aseguran que la actividad continúa a la vista de todos. La ausencia de fiscalización efectiva es uno de los reclamos más repetidos.

Algunos residentes consideran que, si el cobro está prohibido, debería impedirse de manera clara y permanente. En cambio, describen un escenario en el que los informales operan con normalidad cada fin de semana, instalando sombrillas, sillas y chalecos reflectivos que les dan apariencia de control.

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