Golpe al narcotráfico en Huánuco: PNP destruye más de S/ 55.000 en laboratorios y 4 toneladas de hoja de coca

El operativo antidrogas se ejecutó entre el 11 y 12 de enero en una zona de difícil acceso del valle del Monzón y estuvo a cargo de unidades especializadas de la Policía Nacional

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Composición: Infobae Perú
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La Policía Nacional del Perú (PNP) ejecutó un nuevo operativo antidrogas en el valle del Monzón, región Huánuco, que permitió la destrucción de dos laboratorios activos de pasta básica de cocaína (PBC). La intervención se realizó en el sector Cashapampa, distrito de Monzón, una zona considerada estratégica por las autoridades debido a su histórica vinculación con el tráfico ilícito de drogas.

La acción policial, desarrollada entre el 11 y 12 de enero, estuvo a cargo de efectivos especializados de la Dirección Antidrogas (DIRANDRO) y permitió inutilizar grandes cantidades de insumos químicos, combustible y hoja de coca en proceso, afectando directamente la logística de las organizaciones criminales que operan en esta parte del país. Según información oficial, el operativo no dejó personas detenidas, ya que los responsables lograron huir antes de la llegada del personal policial.

Golpe a los laboratorios de cocaína en el valle del Monzón

Composición: Infobae Perú
Composición: Infobae Perú

De acuerdo con información policial, el operativo estuvo a cargo de personal de la División de Maniobras Contra el Tráfico Ilícito de Drogas del Huallaga (DIVMCTID Huallaga), en coordinación con el Departamento de Operaciones Tácticas Antidrogas (DEPOTAD) Tingo María, quienes se desplazaron por rutas terrestres hasta zonas de difícil acceso en Cashapampa.

Durante la intervención, los agentes ubicaron y procedieron a la destrucción total de dos laboratorios clandestinos que se encontraban en pleno funcionamiento y que eran utilizados para la elaboración de PBC, una de las principales fases del procesamiento de la hoja de coca. En el lugar se hallaron aproximadamente 503 kilos de hidrocarburo derivado del petróleo (gasolina), considerado un insumo clave dentro de la cadena de producción de drogas ilícitas.

Además del combustible, el personal antidrogas inutilizó diversos insumos químicos fiscalizados y no fiscalizados, entre ellos metabisulfito de sodio, óxido de calcio, bisulfito de sodio, carbonato de sodio y cemento, sustancias empleadas de manera recurrente en el procesamiento químico de la hoja de coca. La operación también permitió destruir cerca de cuatro toneladas de hoja de coca en proceso de maceración, así como alrededor de 16 toneladas de detritus, residuos generados durante la elaboración de la droga.

Según detalló la Policía Nacional, la valorización total de lo destruido asciende a aproximadamente S/ 55.000, monto que representa un impacto económico directo a las organizaciones criminales que operan en esta zona del país. Las autoridades precisaron que la intervención se ejecutó conforme a las órdenes operativas vigentes y no registró personas detenidas, debido a que los presuntos responsables abandonaron el lugar antes de la llegada de los efectivos.

Perú en el centro de la ruta continental del narcotráfico

El tráfico de cocaína en
El tráfico de cocaína en Sudamérica opera de manera continua, conectando zonas productoras en Perú, Bolivia y Colombia con destinos finales en Estados Unidos. (Composición: Infobae)

Los operativos antidrogas en zonas como el valle del Monzón, el Vraem y la Amazonía peruana se desarrollan en un contexto regional marcado por el crecimiento sostenido del tráfico de cocaína en Sudamérica. Investigaciones internacionales advierten que Perú, Colombia y Bolivia continúan siendo los principales productores de hoja de coca del mundo, con laboratorios clandestinos que transforman esta materia prima en pasta básica y clorhidrato de cocaína, productos que luego son enviados a mercados de alto consumo como Estados Unidos y Europa.

Informes citados por organismos internacionales señalan que el territorio peruano se ha consolidado como un eje estratégico del narcotráfico regional, no solo por la producción, sino también por su papel en la articulación de rutas aéreas, fluviales y marítimas. Avionetas que despegan desde pistas clandestinas en la Amazonía, embarcaciones que navegan por ríos y cargamentos que parten desde el litoral del Pacífico forman parte de una logística altamente organizada, en la que participan redes criminales transnacionales y operadores locales.

De acuerdo con datos difundidos por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el flujo de cocaína producida en Perú con destino al norte del continente registró un incremento de más del 20 % en los últimos tres años. A ello se suma la participación de carteles mexicanos, como el de Sinaloa, que coordinan envíos marítimos y terrestres desde puntos estratégicos del país, reforzando una red que combina producción, transporte y distribución a gran escala.