Anemia en adultos: cuáles son los síntomas más frecuentes, sus causas y cuándo acudir al médico

Especialistas advierten que la anemia no es exclusiva de la infancia y puede afectar con frecuencia a personas mayores de 50 años

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La anemia no es exclusiva
La anemia no es exclusiva de los niños y es frecuente en personas mayores de 50 años. | Foto cortesía referencial

El médico peruano Elmer Huerta advirtió que la anemia no es un problema exclusivo de la infancia, sino una afección frecuente en la población adulta, especialmente en personas de 50 años a más. Aunque en el Perú la atención suele centrarse en la anemia infantil por su impacto en el desarrollo cognitivo, la anemia en adultos representa también uno de los diagnósticos más comunes en la práctica médica interna.

Según explicó el especialista en RPP, los primeros síntomas suelen aparecer de manera progresiva: cansancio persistente, palidez, sensación de falta de aire al realizar esfuerzos mínimos —como subir escaleras— y aumento de la frecuencia cardíaca. “Muchas veces, solo con observar al paciente, el médico ya sospecha anemia”, señaló.

¿Qué es la anemia y cómo se detecta?

La anemia se define como la disminución de glóbulos rojos o de la hemoglobina, la proteína encargada de transportar oxígeno en la sangre. En un adulto sano, los valores normales de hemoglobina suelen oscilar entre 13 y 14 gramos por decilitro. Cuando estos niveles caen, por ejemplo, a 8, se confirma el diagnóstico de anemia mediante un examen básico: el hemograma, disponible en cualquier laboratorio del país.

“El hemograma revela la cantidad de glóbulos rojos y el nivel de hemoglobina. Si ambos están bajos, estamos frente a una anemia que debe ser investigada”, precisó Huerta.

Principales causas de la anemia en adultos

Estudio internacional plantea cambiar métodos
Estudio internacional plantea cambiar métodos de medición de anemia en Perú para evitar sobrediagnóstico. (Foto: Agencia Andina)

El médico explicó que la anemia en adultos no es una enfermedad en sí misma, sino la manifestación de un problema subyacente. Entre las causas más frecuentes destacan:

  • Pérdida crónica de sangre, especialmente a través del tracto digestivo. El sangrado oculto por el colon es una de las causas más comunes y puede estar asociado a enfermedades graves como el cáncer colorrectal.
  • Deficiencia de hierro, ya sea por una alimentación inadecuada o por pérdidas constantes de sangre.
  • Déficit de vitamina B12, frecuente en adultos mayores debido a problemas de absorción.
  • Enfermedades crónicas, como la insuficiencia renal, que afectan la producción normal de glóbulos rojos.
  • Trastornos de la médula ósea, como la anemia aplásica, en la que la “fábrica” de la sangre deja de funcionar correctamente.
  • En el caso de mujeres entre los 40 y 55 años, la causa más común suele ser la pérdida de sangre asociada a la menstruación.

Exámenes y limitaciones en el sistema de salud

Para identificar el origen de la anemia, el médico internista debe seguir un plan de estudio que incluye pruebas de hierro, vitamina B12 y exámenes para detectar sangrado oculto en las heces. En este punto, Huerta cuestionó la falta de implementación de pruebas modernas en el sistema público de salud.

“El Ministerio de Salud ha anunciado el uso de pruebas inmunoquímicas para detectar sangre oculta, pero en la práctica muchos establecimientos siguen usando métodos antiguos. Es necesario que estas pruebas modernas estén disponibles en todo el país”, afirmó.

Un mito frecuente: la anemia no distingue peso ni contextura

Durante el programa también se desmintió la creencia de que la anemia solo afecta a personas delgadas. “Es un mito. La anemia puede presentarse en personas con sobrepeso u obesidad si existen las causas que la producen”, enfatizó el especialista.

El doctor Elmer Huerta hizo un llamado a la población adulta a no minimizar los síntomas. “Si una persona se siente cansada, pálida o con falta de aire, sobre todo si hace años que no acude al médico, debe evaluarse cuanto antes. La anemia puede ser la primera señal de una enfermedad seria”, concluyó.

La detección temprana y el estudio adecuado de la anemia en adultos no solo permiten mejorar la calidad de vida del paciente, sino también identificar a tiempo enfermedades crónicas o malignas que, de otra forma, podrían pasar desapercibidas.