La casona Rottman, ícono del antiguo malecón de Miraflores, será demolida y dará paso a un edificio moderno de 22 pisos

La histórica vivienda diseñada por Héctor Velarde Bergmann será demolida tras su venta, reavivando el debate sobre el patrimonio arquitectónico de este concurrido distrito

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Entre memoria y resignación: la histórica casona Rottman será reemplazada por un edificio de 22 pisos. (Instagram: arquitectura_de_lima)

Un inmueble silencioso domina aún un tramo del malecón miraflorino, frente al tránsito constante y al ruido del desarrollo urbano. La casona Rottman permanece en pie, con su trazo sobrio y fiel al diseño original de mediados del siglo XX. Durante décadas acompañó el cambio del litoral, observó el crecimiento del distrito y conservó una presencia discreta en un entorno donde casi todas las edificaciones originales dieron paso a nuevas estructuras. Hoy, su permanencia entra en una etapa decisiva. Diversas voces del vecindario expresan una mezcla de memoria y resignación ante el futuro del predio. Entre esos testimonios resuena una frase repetida por quienes la contemplaron durante años: “Cada vez que la veía, pensaba: Ojalá no la vendan todavía. Ese día llegó”.

La vivienda, levantada en el número 595 del Malecón de la Reserva, figura en los registros como Casa Sr. Franz Rottman. Su autoría corresponde al arquitecto Héctor Velarde Bergmann, uno de los referentes de la disciplina en el Perú del siglo XX. El inmueble conserva proporciones claras y un diseño funcional que dialoga con el paisaje costero. En el entorno inmediato, grandes hoteles y edificios residenciales transformaron la fisonomía del lugar. Por eso, para quienes transitan por la zona, la casona funciona como punto de referencia histórico y urbano. Sin embargo, el proyecto inmobiliario que proyecta un edificio de 22 pisos anuncia un cambio definitivo.

La venta del predio y su próxima demolición configuran un capítulo sensible dentro del debate sobre el patrimonio arquitectónico en Miraflores. Un testimonio difundido en redes resume ese sentimiento: “Me invade la resignación cuando veo que la ciudad sacrifica su patrimonio”. La casa, descrita por especialistas como una de las últimas residencias tradicionales del malecón, representa un periodo en el que el distrito asumía la imagen de balneario residencial. Con el paso de los años, la expansión comercial, el turismo y la presión inmobiliaria redefinieron prioridades, y el inmueble quedó rodeado por construcciones de usos mixtos.

La casona Rottman y el legado de Héctor Velarde

La casona Rottman, ubicada en
La casona Rottman, ubicada en el Malecón de la Reserva 595, permanece como uno de los últimos vestigios residenciales del antiguo Miraflores balneario, pero su venta confirma su próxima demolición.

La casona Rottman pertenece a una etapa clave de la producción arquitectónica de Héctor Velarde durante la década de 1930. En esos años, el profesional desarrolló residencias unifamiliares con precisión técnica y criterios formales que respondían al contexto urbano. El propio recorrido de Velarde como docente y teórico consolidó una visión que integraba tradición local y referencias contemporáneas. Impartió cursos en la Escuela de Bellas Artes del Perú y en la entonces Escuela Nacional de Ingenieros, además de publicar manuales y textos de formación destinados a estudiantes. Su trabajo exploró lenguajes académicos, propuestas racionalistas y aproximaciones vinculadas a corrientes neocoloniales, siempre con atención a la construcción y al uso del espacio.

Dentro de ese panorama, la casa del malecón evidencia una lectura sobria del entorno litoral y una organización interna orientada a la vivienda familiar. No responde únicamente a una corriente estética, sino a una articulación entre funcionalidad, proporciones y referencias culturales de su tiempo. La obra se integra a un grupo de proyectos residenciales en Miraflores que marcaron una transición en la imagen urbana del distrito, antes de la expansión vertical y la consolidación comercial que caracteriza el paisaje actual.

La confirmación de la venta del inmueble y su reemplazo por un edificio residencial y comercial de veintidós pisos introduce una nueva lectura sobre el uso del suelo en el malecón. Testimonios recogidos refuerzan esa sensación de cierre de ciclo: “Tarde o temprano tenía que pasar. Es un lugar demasiado concurrido y muy comercial”. El sector cercano al hotel Marriott y a las principales vías del distrito concentra actividades de alto tránsito, lo que favorece proyectos de gran escala. Para algunos vecinos, ese proceso expresa la transformación del antiguo balneario exclusivo en un espacio dominado por la rentabilidad urbana. Otro mensaje resume ese sentimiento: “Solo quedará recordar”.

Diseñada por Héctor Velarde Bergmann,
Diseñada por Héctor Velarde Bergmann, figura clave de la arquitectura peruana del siglo XX, la vivienda representa una etapa relevante de su producción residencial, con criterios funcionales y diálogo con el entorno costero.

El caso de la casona Rottman expone tensiones entre memoria arquitectónica y desarrollo inmobiliario. Su presencia durante casi un siglo permitió reconocer la continuidad de una etapa histórica del malecón, mientras el entorno cambiaba de manera acelerada. Ahora, su salida del paisaje abre interrogantes sobre la conservación de construcciones residenciales del periodo republicano y sobre el lugar que ocupan dentro de la identidad urbana de Miraflores.