Con tan solo 19 años se ha convertido en uno de los grandes exponentes del Latín trap en Latinoamérica. Luego de conquistar todas las plataformas digitales, el cantante -oriundo de Villa Luzuriaga- fue por más y cerró su año en el Gran Rex con su show Young Golden. Talentoso, humilde y con los pies sobre la tierra, Ecko nos cuenta cómo la música cambió su vida.

Su próximo destino: el Festival SXSW 2019 en EEUU. “Apunto a que la música urbana de Argentina despegue y tengamos ese reconocimiento a nivel mundial”, cuenta el artista.
Su próximo destino: el Festival SXSW 2019 en EEUU. “Apunto a que la música urbana de Argentina despegue y tengamos ese reconocimiento a nivel mundial”, cuenta el artista.

¿Cómo arrancaste en esto?
Me crie en Villa Luzuriaga, era un chico muy callejero. En el cole siempre me fue bien. Matemáticas era mi materia favorita. Crecí jugando al fútbol. Jugué en varios clubes: la filial del Barcelona en Argentina, Boca Juniors, All Boys, Ferro, Almirante Brown, todos me decían que iba a llegar a primera, que tenia condiciones. Jugaba de defensor pero después vino la época de salir a bailar y el entrenamiento se me hizo cada vez más dificil. Deje y empecé a conocer la movida del rap. Me fui metiendo en las plazas hasta que en 2015 comencé a la gorra como artista callejero. Rapeaba en el tren de Retiro a Tigre. Fue duro siendo tan chico estar todo el día en la calle, lejos de mi familia pero yo me divertía mucho y me servía de práctica para competir los fines de semana.

¿Y cómo pasaste del tren o subte a cantar en el Gran Rex?
Las redes sociales fueron las plataformas que me hicieron popular. Fui ganando competencias de rap, me fui haciendo mi nombre desde abajo. El 16 de diciembre pude cumplir uno de mis sueños que fue estar en el Gran Rex. Fue un mega show con invitados como Agus Padilla y Papichamp, que además son amigos. Fue increíble cerrar este año que tuvo tantas cosas buenas y malas así.

“No puedo vivir sin música. Escucho de todo: cumbia, reggaetón, rap, música de EEUU”.
“No puedo vivir sin música. Escucho de todo: cumbia, reggaetón, rap, música de EEUU”.

¿Por qué Ecko?
Yo me llamo Ignacio pero como ya había un Nacho compitiendo, no podía usar el mismo nombre. Así que empecé a pensar un nombre artístico con mis amigos y justo estábamos en un lugar que había mucho eco mientras hablábamos y ahí dije: Eco. Como no me gusta como se escribe, le agregue una K.

¿Qué buscas transmitir a través de la música?
Cuando hago freestyle es todo muy improvisado, me tiran una palabra y rapeo en el momento. En cambio en mi música, intento reflejar lo que pasa en la calle, en una disco, en situaciones cotidianas de la vida. Trato de ser la voz de los adolescentes, que se sientan identificados y no ocultar lo que pasa. Hay mucho de protesta donde hablo de códigos, valores y todos los problemas a los que debemos enfrentarnos en la calle.

[Texto Cynthia Caccia.]