Según Ferrari “todo lo que no te suma, te resta. Si te resta, tenés que multiplicarlo por cero”. Es decir que las emociones no dan lo mismo, o suman o restan. Si te suman, multiplicalas.
Según Ferrari “todo lo que no te suma, te resta. Si te resta, tenés que multiplicarlo por cero”. Es decir que las emociones no dan lo mismo, o suman o restan. Si te suman, multiplicalas.

¿Quién de nosotras no soñó alguna vez con tener el poder de controlar las emociones, frenar ciertos impulsos o mantenerse en calma ante determinadas situaciones que ponen a prueba nuestra templanza? ¿Es posible manejar la ansiedad, el estrés, el miedo o el pánico? ¡Por supuesto! Eso sí, se necesita fuerza de voluntad para incorporar hábitos nuevos, constancia e invertir apenas unos pocos minutos diarios.

"El fitness emocional es un ejercicio que te lleva a trabajar cuerpo, mente y emociones a la vez. Aprendés a cambiar tu estado de ánimo en cualquier momento y a reprogramar tu mente para que trabaje a tu favor y no en tu contra. Es como un triángulo en el que si alterás alguna de las partes tu estado de ánimo cambia", explica Mariana Ferrari, coach especializada en liderazgo, empoderamiento femenino, éxito e innovación.

Según la especialista, una de las patas del triángulo es el manejo del cuerpo porque "alterando tu cuerpo, podés cambiar tus emociones".

Ante una reunión importante, o si tenés que negociar tu sueldo o una charla difícil con tu pareja, necesitás sentirte segura, y cambiar la actitud corporal ayuda: "Poner tu cuerpo dos o tres minutos antes en cierta postura, con la cadera firme, la panza adentro, hombros arriba y mirada hacia adelante, ayuda mucho. Lo fantástico es que si manejamos el cuerpo, cambian las emociones. Cuando estamos bien, las cosas salen bien".

La segunda cuestión es en qué emoción enfocamos. "El estrés, por ejemplo, se enfoca en lo que falta. Entonces, ¿qué es lo que podemos hacer para entrenar la mente para tener las emociones que nos ayuden? Fundamentalmente, agradecer. Cuando hacés agradecimientos en forma cotidiana por todo lo que te pasa, enfocás en todo lo que tenés. Pero no se trata de agradecerle a la vida por temas generales, sino por cosas concretas. Puede llevar dos o tres minutos y si lo hacés mientras caminás o corrés, trabajás el cuerpo y las emociones a la vez", agrega Ferrari, quien recibió el "Premio a las 200 mentes más innovadoras del mundo", otorgado por The Future of Innovation.

La tercera pata de este triángulo es el lenguaje. La coach explica que "las palabras tienen un poder emocional increíble. Para cambiarlo se usa una técnica que aplican los marines en la guerra, que se llaman "encantaciones" –son cantos en 4 tiempos como los que vemos en las películas norteamericanas cuando los marines marchan formados– que es la manera en la que la mente registra y aprende.

Esta argentina de 52 años, la menor de diez hermanos, que divide su tiempo entre Miami, Madrid y nuestro país, se define como admiradora del estadounidense Tony Robbins, autor de libros de desarrollo personal y orador motivacional. Según ella misma confiesa, a los 43 años –y con una separación, dos hijos y una crisis personal y profesional en su historia– aprendió en un evento de apenas 4 días liderado por Robbins que es más importante enfocarse en la solución que en el problema y también comprendió que "una simple pregunta te lleva por el camino indicado, porque la cuestión no es qué queremos, sino qué valoramos". Por eso es tan importante hacerse preguntas, algo así como un GPS personalísimo que hay que saber leer, valorar y animarse a seguir.

El fitness emocional es "la mejor aspirina" para la felicidad y la actitud es fundamental para lograr lo que una se propone.

Manos a la obra

Caminá observando tus hombros, tu respiración, tus manos, y simulá diferentes emociones, como estar contenta o triste, por ejemplo. Así vas entendiendo tu cuerpo.

xLuego ponete en la posición que querés sentir y con el dedo pulgar (de cada mano) apretá las yemas de los dedos. Apretando los meridianos –como se llama a las yemas– caminá.

xAtendé a tu respiración: debe ser en 4 tiempos, inhalar y exhalar en 4 tiempos. Esto se hace durante 3 minutos mientras seguís apretando los meridianos y caminando. A los 5 minutos el nivel de energía aumenta.

Agradecé cosas concretas: la sonrisa de alguien, el  "te quiero" de tus hijos, una llamada telefónica de una amiga, el halago de tu pareja, etc.

Visualizá el día, la semana, la vida. Las primeras veces conviene imaginar el día, es decir, cómo queremos que transcurra y que termine. "Todo lo que existe en el mundo físico, primero alguien se lo imaginó. En la vida es igual. Primero imaginamos y luego la creamos", afirma Ferrari.

Creá las encantaciones para que las emociones vayan como las necesitás.

 xPoné la mano derecha sobre el corazón –así se generan endorfinas–, imaginá que tus dedos son un dial de energía, cerrá tus ojos, inspirá pensando que el dedo meñique es tu energía y con cada dedo le agregás más emoción. xSaltá con los brazos en alto como alcanzando la victoria. "No hay mejor rutina para hacer porque no hay 'peros'", destaca la especialista.

El dato. DooIt Together será el primer evento masivo de DooIt –organización que busca el cambio social, creada por Ferrari–. Será el 26 de octubre en el Planetario, de 9 a 17, con entrada gratuita, inscripción online y cupos limitados (seguir a @dooitoficial).

Texto: Carolina Koruk (mcarolina_k@hormail.com) Foto Latinstock