
El mercado inmobiliario atraviesa una de las crisis más grandes que tuvimos en la Argentina. La pandemia no solo cambió el paradigma de cómo queremos vivir, sino también que nos puso un tiempo en pausa, y con eso llegó la quietud a los mercados.
En este contexto, desarrolladores, constructores e inmobiliarias tuvieron que aprender nuevos códigos, y ahora son los inversores quienes están tomando nota de qué vale la pena para recuperar o resguardar sus activos económicos.
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Primero es imperativo recordar por qué es bueno estar dentro del mercado del real estate, ya que para los argentinos esta es una inversión tradicional, pero que muchas veces es pensada solo para grandes ahorristas, y hoy es factible poder entrar con una base moderada de ahorros.
El primer punto es que actualmente las oportunidades están para quienes quieran comprar en pozo. ¿Por qué? Porque los valores de las unidades están bajos en comparación con años anteriores, pero además porque es un modo de dolarizarse. Con el financiamiento de los desarrolladores, los compradores pagan cuotas en pesos + CAC, y luego, cuando quieran venderlo podrán recuperar dólares. Incluso, si compran para alquilar luego, pueden apuntar al modelo Airbnb, que se cobra en moneda extranjera.
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La siguiente característica es que el mercado inmobiliario siempre se recupera, y cuando uno entra a invertir, con el tiempo, por manejarse en una moneda dura, lo que uno puso no se pierde.
Ahora bien, la clave está en saber dónde invertir, por ubicación y por tipo de proyecto. Actualmente, con las lecciones de la pandemia absorbidas, podemos decir que está claro que la gente busca inmuebles que lo conecten al verde (aquí hay que tener la perspicacia de ver más allá de las casas en barrios cerrados), con ambientes funcionales y que le den una base de confort que les permitan tanto disfrutar sus días en familia como trabajando, descansando o hasta en reuniones de amigos.
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Si la idea es poder invertir hoy para recuperar el valor en el mediano plazo, una de las alternativas que más se están valorizando a través del paso del tiempo son los inmuebles sustentables. Esto incluye desde una construcción responsable con el medio ambiente, hasta la inclusión de fuentes de energías limpias, como los paneles solares, y el uso de materiales nobles que no tienen impacto o dejan una huella de carbono minimizada.
Estos inmuebles se irán revalorizando cada vez más, por un lado porque las nuevas generaciones quieren vivir en espacios que están de acuerdo con sus valores, y segundo porque se espera que los bancos generan créditos hipotecarios más flexibles para quienes compren propiedades sustentables, entonces serán las más buscadas.
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Por todo esto, poder impulsar la industria es clave para recuperar todo el sector.
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