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Para el economista Ricardo Arriazu el BCRA atesoró “demasiados dólares” y los que deberían comprarlos “son los argentinos”

El economista sostuvo que los movimientos del Banco Central afectaron el crédito interno. Y que la clave del plan cambiario pasará por la demanda de divisas del sector privado

Primer plano de un hombre calvo, de edad avanzada, vistiendo traje oscuro y corbata, sentado en una silla, con un micrófono de solapa. Fondo con iluminación púrpura
El economista Ricardo Arriazu advirtió que la acumulación de reservas puede limitar el crédito y afectar la actividad económica.
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Luego de que ayer las reservas internacionales brutas del Banco Central (BCRA) llegaron al nivel más alto en lo que va de gestión de Javier Milei y de los últimos casi siete años, uno de los economistas más escuchados por el Gobierno, como Ricardo Arriazu, manifestó las consecuencias negativas que puede tener para la actividad y aseguró que hay que hacer un equilibrio entre las compras de reservas y el crédito.

Ayer, el BCRA ubicó las reservas brutas por encima de los USD 50.000 millones. El monto es el más elevado desde septiembre de 2019 y representa un récord en la administración de Milei. En lo que va de 2026, la entidad sumó USD 13.373 millones a través de operaciones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y compras en bloque.

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Pero en ese marco, Ricardo Arriazu expresó su preocupación por el impacto de esta política en el sistema financiero y la economía real. “Muy bien, aplaudo comprar divisas, pero hay que hacer un equilibrio entre comprar divisas y la expansión de crédito interno. Si ustedes quieren saber mi opinión, compramos demasiadas divisas”, afirmó el economista durante el evento de la Cámara de Agentes de Bolsa este miercoles.

El Banco Central alcanzó el mayor nivel de reservas brutas desde septiembre de 2019 tras cinco días de compras en el mercado (Foto: Reuters).
El Banco Central alcanzó el mayor nivel de reservas brutas desde septiembre de 2019 tras cinco días de compras en el mercado (Foto: Reuters).

El especialista focalizó su análisis en la relación entre depósitos y créditos dentro del sistema bancario. “Subió depósito mucho más que crédito; depósito contrae, crédito expande y básicamente porque al subir la cartera los bancos tienen miedo de prestar”, señaló.

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Arriazu explicó que el Gobierno financió parte de la compra de divisas con crédito interno, lo que redujo los recursos disponibles para el financiamiento privado. “Para comprar divisas el Gobierno estuvo sacando crédito interno”, puntualizó.

¿Los mejores 18 meses?

El tema de la actividad económica también acaparó la atención en la presentación de Arriazu. “Luego de un muy buen marzo, abril no fue bueno y mayo, que debería ser bueno, no fue bueno. Y la verdad es que tenemos una intriga porque todos los factores de crecimiento deberían estar mostrando crecimiento”, sostuvo. Arriazu consideró que la raíz del problema está en el mercado monetario.

La acumulación de reservas coincidió con una serie de variables que, a criterio de Arriazu, deberían impulsar el crecimiento de la economía local. “Ahora sí tengo mejores términos de intercambio, menor salida de capitales, Brasil anda igual, el clima fue bueno y la política fiscal es estable; no hay manera en que no crezca la demanda agregada”, sostuvo el economista.

Hay mucha expectativa por lo que suceda con la actividad desde mayo/junio, en gran medida, porque el ministro de Economía, Luis Caputo, lo marcó como el momento en que iniciarían los “mejores 18 meses” de las últimas décadas con repuntes en sectores que venían rezagados como la construcción y la industria.

El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, participa en un evento empresarial en Buenos Aires, Argentina, el 13 de mayo de 2025. REUTERS/Agustín Marcarian
El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, participa en un evento empresarial en Buenos Aires, Argentina, el 13 de mayo de 2025. REUTERS/Agustín Marcarian

El comportamiento de los ahorristas y la demanda de dólares se mantuvo como un factor central para el análisis de Arriazu. “La clave es si los argentinos compran dólares o no compran dólares. El año pasado compraron USD 41.000 millones, este año vienen apuntando a un ritmo de USD 25.000-USD 30.000 millones”, indicó. Con una cosecha que suma dos puntos al Producto Bruto Interno (PBI), el economista consideró que la economía argentina debería crecer. “Pero si no da crecimiento y no se traslada, ahí viene cómo comienza a afectar las expectativas”, agregó.

La evolución de la demanda agregada y la expansión del crédito interno se presentan como desafíos clave para la política económica en los próximos meses. Arriazu subrayó que todos los factores de crecimiento se alinearon para favorecer la actividad, aunque los datos de abril y mayo no acompañaron ese pronóstico. El economista sugirió que la explicación se encuentra en la estructura del mercado monetario y en la aversión al riesgo de los bancos.

El debate sobre los efectos de la política de reservas en la actividad interna permanece abierto. Arriazu sostuvo que el desafío radica en encontrar un punto de equilibrio entre la acumulación de divisas y el crédito para que los recursos lleguen al sector productivo y se conviertan en crecimiento real. Las expectativas estarán atentas a la capacidad del Gobierno para administrar estas variables en un contexto de elevada sensibilidad en el mercado financiero.

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