Dejar de improvisar sería un gran plan

Debemos exigir que los funcionarios muestren seriedad para evitar que continúen cometiendo errores en una situación angustiante para todo el país

Presidente de la UCR y ex gobernador de Mendoza
El presidente Alberto Fernandez junto al ministro Ginés González García y la secretaria Carla Vizzotti (NA: ESTEBAN COLLAZO/PRESIDENCIA)
El presidente Alberto Fernandez junto al ministro Ginés González García y la secretaria Carla Vizzotti (NA: ESTEBAN COLLAZO/PRESIDENCIA)

El Gobierno no puede seguir jugando a la ruleta rusa con la salud de los argentinos, ya fuimos víctimas de las improvisaciones más inexplicables durante esta pandemia.

Esto ha llevado a la viceministra de Salud, Carla Vizzotti, a afirmar un día que cambiaría el plan de vacunación de la Sputnik V adquirida a Rusia, para vacunar a 20 millones de argentinos en lugar de a los 10 millones prometidos por el presidente Alberto Fernández inicialmente.

Poco más de 24 horas después, Vizzotti salió a “aclarar” que mantendrían el plan original. El problema es que ese “plan” no existe.

Es hora de que el Gobierno deje de jugar al prueba y error con la salud los argentinos. Frente a la situación sanitaria de hoy, volver a los testeos masivos, negociar con todos los laboratorios y países que están produciendo las vacunas y cerrar acuerdos de inmediato para que todos tengamos acceso a la vacunación.

Los países serios han hecho las gestiones necesarias para obtener dosis necesarias de vacunas para sus habitantes, nosotros aún no sabemos cómo administrar las pocas dosis adquiridas.

El mundo científico hizo un gran esfuerzo para lograr rápidamente diferentes tipos de vacunas, algunas ya han sido aprobadas por organismos internacionales para su utilización de emergencia.

Nuestra comunidad científica tuvo participación activa en la investigación de una de las vacunas, 6000 argentinos participan como voluntarios en un ensayo clínico que se realiza en el Hospital Militar para evaluar la seguridad y eficacia de las dosis de Pfizer y BioNTech. Por razones que aún no son claras, el Gobierno no ha llegado a un acuerdo para obtener esa vacuna que ya tiene autorización de las agencias internacionales más importantes.

Solo sabemos que países vecinos ya están vacunando con la misma vacuna, mientras que nosotros no podemos conocer los pormenores de la negociación que llevó adelante el ministerio de Salud y que fracasó.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica argentina (ANMAT) aprobó a fin de año la vacuna británica de la Universidad de Oxford y la empresa AstraZeneca, por medio del registro de emergencia. Argentina tiene un acuerdo de fabricación y venta de esta vacuna.

Según afirma el Gobierno, tiene contratadas 20 millones de dosis de dicha fórmula, pero aún no hay certezas sobre la fecha de llegada.

Lamentablemente, hasta ahora, solo ha logrado obtener 300000 dosis de la vacuna rusa.

La salud es un bien primordial que no puede estar sujeto a las decisiones de personas poco calificadas que anteponen la política a la ciencia. Las improvisaciones, la falta de estrategia sanitaria a corto, mediano y largo plazo han puesto al país en la cima de las estadísticas en cuanto a cantidad de contagios y muertes por millón de habitantes.

Por lo cual, debemos exigir que de una vez por todas los funcionarios muestren seriedad para evitar que continúen cometiendo los errores en una situación angustiante para todo el país.

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