La estrategia de Cambiemos para efectuar su ajuste y mantenerse en carrera de cara a las presidenciales de 2019 es repetir mentiras económicas para justificar el fracaso de su modelo y tratar de paliar la conflictividad social. Por eso, en este artículo me detendré en cinco falacias en las que incurre.

1.La liberalización de la entrada y salida de capitales es beneficiosa porque genera confianza

El Ministerio que conduce Nicolás Dujovne resaltó que la desregulación del mercado de capitales "representa un avance en el camino de la transparencia, la credibilidad, la confianza y forma parte del proceso de normalización de la macroeconomía del país".

¿Por qué es falso? La liberalización financiera no generó más confianza, sino que favoreció la radicación en el país de capitales especulativos sin control. Luego de realizar fabulosas ganancias mediante las Lebacs, protagonizaron una fuga de más de cincuenta mil millones de dólares. Esta fuga de capitales fue uno de los desencadenantes de la devaluación y de la decisión del Gobierno de volver al FMI.

2.Las retenciones a las exportaciones agrarias son un impuesto "malo, malísimo" (Macri, 3 de septiembre)

¿Por qué es falso? Las retenciones permiten captar una parte de la renta extraordinaria que tienen los exportadores. La devaluación implica una transferencia directa de ingresos en beneficio de quienes venden en el exterior. Las retenciones cumplen un doble objetivo: aportan ingresos al Estado y colaboran con la reducción de la inflación, al desacoplar los precios locales de los de exportación. El nuevo impuesto anunciado no cumple esa función en la medida en que se licua su efecto si se sigue despreciando la moneda.

3.El problema estructural de la Argentina es que el Estado gasta más de lo que recauda (déficit fiscal). Por ende, la solución es la política de déficit cero

¿Por qué es falso? El problema estructural que genera la crisis devaluatoria es la escasez de dólares, lo que denominamos usualmente como "restricción externa". Hoy el déficit externo aumentó de forma exorbitante fruto de la apertura importadora, la desregulación del sistema financiero y el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento. La política de ajuste fiscal lo único que hace es achicar la economía. La devaluación con ajuste fiscal genera inflación y recesión, lo que se traduce en mayor desempleo y pobreza y el cierre de empresas.

4.La inflación es culpa de la emisión monetaria ("la maquinita"). Con una política de metas de inflación llevada a cabo por el Banco Central, se acaba la inflación

¿Por qué es falso? Los hechos demuestran que la política de Federico Sturzenegger de metas de inflación, así como la continuidad de la contracción monetaria por parte de Caputo, no solo no frenaron la inflación, sino que la aceleraron. En 2015 la inflación fue de 25%, en 2016 fue de 40% y en los primeros siete meses de 2018 acumula 20%; los propios pronósticos publicados hoy por el Gobierno apuntan a superar el cuarenta por ciento. La diferencia es que mientras que en 2015 la paritaria empataba la inflación, en 2018 está 20 puntos por debajo y cae el salario real, el poder adquisitivo de quienes dependen de ingresos fijos.

5.Estamos integrándonos al mundo
¿Por qué es falso? La Argentina en estos años tan solo se "integró" al mundo en el mercado financiero especulativo. La inversión extranjera productiva no creció con respecto al Gobierno anterior: durante los años de Cambiemos giró en torno a los 2400 millones de dólares por año, en promedio, cifra muy similar al promedio del segundo mandato de CFK (2291).

La crisis actual es la consecuencia directa del modelo económico de Cambiemos. Las excusas del Gobierno son para justificar seguir en la misma dirección. Se quejaban de la cerrazón de la gestión anterior, pero se han revelado como un equipo más dogmático y sesgado ideológicamente.

El autor es economista, director del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) y referente de Patria Grande.