
Un operativo conjunto entre autoridades costarricenses y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) permitió la detención de cuatro hombres que transportaban un millonario cargamento de ketanol, un medicamento utilizado como insumo principal para la fabricación de drogas sintéticas como ketamina, “gato” y “tusi”. Las acciones policiales se desarrollaron en la madrugada de este 7 de mayo cerca del peaje de la Ruta 32, en la vía que conecta Limón y San José, cuando los agentes interceptaron el vehículo en el que se movilizaban los sospechosos.
De acuerdo con las investigaciones, el cargamento estaba destinado inicialmente a San José y posteriormente sería trasladado a zonas costeras, especialmente Jacó, para su distribución en el mercado ilícito. Según el Ministerio Público y la Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos, el valor de las sustancias incautadas podría superar los ₡10 millones (21,897,40 dólares) en el mercado ilegal. Además del ketanol, las autoridades decomisaron marihuana, dinero en efectivo, siete teléfonos celulares y diversas joyas en poder de los detenidos. Los sujetos, identificados por sus apellidos Rosales, Estupiñán, Porras y Trimero, permanecen bajo investigación mientras se determina la estructura criminal responsable del traslado y procesamiento de estas sustancias.
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La modalidad de tráfico de precursores químicos para la producción ilegal de estupefacientes sintéticos representa una tendencia en aumento en Costa Rica, según las fuentes oficiales. El “tusi”, también conocido como “cocaína rosada”, y el “gato” o “keta” son drogas sintéticas cuya fabricación requiere compuestos como el ketanol, cuya circulación y uso están estrictamente regulados por la legislación nacional e internacional.
Contexto legal: cargos y penas aplicables en Costa Rica
El marco jurídico costarricense es claro respecto a los delitos vinculados con la producción, el tráfico y la distribución de drogas sintéticas o sus precursores. Tanto el Código Penal como la Ley sobre Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas, Drogas de Uso no Autorizado y Actividades Conexas (Ley 8204) establecen sanciones severas para quienes, sin autorización legal, distribuyan, comercien, suministren, fabriquen, elaboren, refinen, transformen, extraigan, preparen, cultiven, produzcan, transporten, almacenen o vendan drogas, sustancias o productos relacionados, así como a quienes posean estos insumos con fines ilícitos.
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En particular, el artículo 58 de la Ley 8204 dispone que la pena de prisión para estos delitos oscila entre ocho y quince años, aplicable tanto para el tráfico como para la fabricación, el transporte y el almacenamiento ilegal de sustancias controladas o precursores químicos. Esta normativa incluye, además, la posesión sin autorización de insumos utilizados para la producción de drogas sintéticas. Las penas pueden agravarse en función de la cantidad de sustancia, la participación en organizaciones criminales o la reincidencia.

El Código Penal de Costa Rica también contempla en su artículo 50 y siguientes la imposición de penas principales y accesorias, como prisión, multa e inhabilitación, así como medidas complementarias como el decomiso de bienes y utilidades provenientes de actividades ilícitas. El límite máximo de prisión en el país es de cincuenta años, y en casos de concurso material de delitos, el juez puede acumular las penas hasta el triple de la mayor, sin exceder este tope.
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Para la persecución penal de estos delitos no se requiere denuncia previa, ya que son considerados de acción pública. Además, la ley costarricense prohíbe cualquier tipo de comercio, industrialización, transporte o manipulación de estas sustancias fuera de los límites estrictamente autorizados para fines médicos o de investigación. El tráfico y la producción de drogas sintéticas, así como la tenencia de precursores con fines ilícitos, son tipificados como delitos graves, con penas privativas de libertad que reflejan la gravedad de la amenaza que representan para la salud pública y la seguridad nacional.
El caso de los cuatro detenidos con un cargamento de ketanol en Costa Rica pone en evidencia la sofisticación y alcance de las redes criminales dedicadas a la producción y distribución de drogas sintéticas en la región. La legislación costarricense, a través de la Ley 8204 y el Código Penal, contempla penas de entre ocho y quince años de prisión para quienes sean encontrados culpables de estos delitos, con posibilidad de agravantes si se demuestra participación en estructuras organizadas o reincidencia. La investigación continúa mientras las autoridades buscan desmantelar la organización y evitar la proliferación de estupefacientes sintéticos en el país.
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