Plan B permanente: cómo se gestiona la logística en un comercio exterior volátil

Lucas Constantinidis, ejecutivo comercial de un forwarder, explica por qué la volatilidad de tarifas y fletes marítimos obliga a tener siempre una opción alternativa lista en comercio exterior

Lucas Constantinidis
Lucas Constantinidis es ejecutivo comercial de un forwarder (Foto: Movant Connection)
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“El desafío que tiene el país es adaptarse a la nueva situación en materia de competitividad”. Con esa mirada, Lucas repasa el escenario actual del comercio exterior argentino, marcado por la volatilidad de tarifas y fletes marítimos, la necesidad de tener siempre un plan alternativo y la importancia de entender las necesidades puntuales de cada cliente.

¿Cómo describís el contexto actual del sector y qué desafíos aparecen en el día a día?

Actualmente el contexto es muy desafiante. Hay muchas variables que van cambiando la forma de operar, no solo por una cuestión operativa de los servicios, sino también por el contexto: situaciones climáticas que pueden afectar los fletes marítimos. A eso se suman las volatilidades y fluctuaciones constantes en las tarifas de los servicios, que hacen que siempre haya que tener un plan B por si la opción primaria no se puede llevar adelante.

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¿Cómo se gestionan esos imprevistos de cara al cliente?

La forma de anticiparme es buscar distintas alternativas para un mismo requerimiento. Pero, al margen de eso, lo que trato de hacer en todas las oportunidades es ser claro y transparente de cara al cliente: explicarle que en comercio exterior el servicio no es tan lineal y que hay un montón de matices y variables en juego.

¿Por qué es tan importante adaptarse a las necesidades de cada cliente, sea grande o chico?

Creo que es algo fundamental de nuestro rol dentro del ecosistema. Cada cliente tiene una necesidad distinta, y lo que hay que hacer es entenderla y gestionarla operativamente de la mejor forma posible: no solo ofrecer un tipo de servicio, sino entender las características de esa necesidad y, a partir de ahí, ofrecer distintas alternativas, entendiendo también qué capacidad tiene el cliente para afrontar ese compromiso.

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¿Cómo ves la situación de Argentina en logística internacional y qué rubros se destacan?

Veo un escenario actualmente un poco complejo. Hay rubros donde sí se nota un crecimiento y una proyección a futuro, como el del gas, en plena expansión por el desarrollo de Vaca Muerta, o el agro, con la apertura exportadora avanzando de forma considerable. Pero hay otros rubros que están muy golpeados. El desafío que tiene el país es adaptarse a la nueva situación en materia de competitividad.

En épocas de inteligencia artificial, ¿qué lugar sigue ocupando el criterio humano?

Hoy en día todos tenemos que utilizar la herramienta y adaptarnos. En lo personal la utilizo para distintos temas, y realmente me ayuda a mejorar procesos y a resolver detalles de distintas cargas. Pero creo que es fundamental no dejar de analizar bajo el criterio humano el resultado que da la inteligencia artificial.

IA, red internacional
"Hay muchas variables que van cambiando la forma de operar, no solo por una cuestión operativa de los servicios, sino también por el contexto", remarca Lucas (Foto: Shutterstock)

¿Qué rol le das a la comunicación del comercio exterior hacia quienes no son del rubro?

Creo que la comunicación es un pilar fundamental, hoy todavía poco desarrollada, aunque con muchísimo potencial. Día a día trato de desarrollar una mejor comunicación, sobre todo a través de redes sociales, para que la gente que no es del rubro pueda acercarse y empatizar un poco más con lo que hacemos.

Para alguien que no tiene idea del sector, ¿cómo explicarías la importancia de la logística del comercio exterior?

La importancia de la logística del comercio exterior está en el día a día, aunque quien no está en el rubro no tenga forma de percibirlo. La logística es un pilar importantísimo: está desde que vamos al supermercado hasta que nos acostamos a dormir, literalmente.

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