La OMC advierte por una mayor fragmentación de las cadenas globales y su impacto en el comercio

El organismo proyecta que una división del comercio en bloques geopolíticos podría reducir 18,6% las exportaciones globales y advierte sobre mayores riesgos para el abastecimiento

La participación del comercio asociado a cadenas globales de valor pasó de 35,2% del comercio mundial en 1995 a 48,7% en 2022, de acuerdo con los datos recopilados por la OMC (Imagen: Shutterstock)
La participación del comercio asociado a cadenas globales de valor pasó de 35,2% del comercio mundial en 1995 a 48,7% en 2022, de acuerdo con los datos recopilados por la OMC (Imagen: Shutterstock)
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Las crecientes tensiones geopolíticas, la concentración de determinados insumos y las políticas orientadas a reducir dependencias externas están modificando la forma en que se estructuran las cadenas globales de abastecimiento. Frente a ese escenario, la Organización Mundial del Comercio (OMC) advirtió que una mayor fragmentación podría tener consecuencias significativas sobre los flujos internacionales.

En su World Trade Report 2026, el organismo analizó distintos escenarios para el sistema comercial. En uno caracterizado por la división del mundo en bloques alineados geopolíticamente, las simulaciones muestran que las exportaciones globales podrían caer 18,6% y el PBI mundial 5,1%. No se trata de una proyección sobre lo que necesariamente ocurrirá, sino de una estimación del impacto que tendría profundizar el desacople comercial entre grupos de economías.

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Más concentración y nuevos puntos críticos en las cadenas

El punto de partida es una economía mundial mucho más integrada que décadas atrás. La participación del comercio asociado a cadenas globales de valor pasó de 35,2% del comercio mundial en 1995 a 48,7% en 2022, de acuerdo con los datos recopilados por la OMC. En este esquema, insumos y componentes pueden atravesar varias fronteras antes de convertirse en un producto terminado, por lo que los costos y restricciones aplicados en un eslabón pueden trasladarse al resto de la cadena.

Esa integración también generó una mayor especialización productiva. Según el informe, la cantidad de productos que pueden convertirse en cuellos de botella para el abastecimiento global más que se duplicó entre 2000 y 2024. Entre ellos aparecen componentes electrónicos y semiconductores, minerales críticos como litio y rodio y productos agrícolas como soja y girasol.

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La pandemia y la guerra en Ucrania reforzaron, además, las preocupaciones gubernamentales por la seguridad y resiliencia de las cadenas de suministro. A esto se sumó el temor a que la dependencia de proveedores extranjeros en sectores estratégicos pueda utilizarse como herramienta de presión geopolítica, lo que impulsó políticas destinadas a reducir determinadas exposiciones externas.

Sin embargo, esa búsqueda de mayor seguridad también puede tener efectos sobre el comercio. La OMC señala que las decisiones orientadas a reducir dependencias, restringir inversiones o limitar determinados flujos tecnológicos pueden generar nuevas barreras y provocar respuestas similares en otros países, incrementando progresivamente la fragmentación.

Según el informe, la cantidad de productos que pueden convertirse en cuellos de botella para el abastecimiento global más que se duplicó entre 2000 y 2024 (Foto: Shutterstock)
Según el informe, la cantidad de productos que pueden convertirse en cuellos de botella para el abastecimiento global más que se duplicó entre 2000 y 2024 (Foto: Shutterstock)

Diversificar proveedores frente a localizar el abastecimiento

El informe también introduce una discusión relevante para la gestión logística: una cadena más localizada no necesariamente es una cadena más resiliente. El comercio internacional puede funcionar como una herramienta de adaptación cuando un proveedor, una región productiva o un mercado quedan afectados por una crisis.

Como ejemplo, la OMC recuerda que durante la guerra en Ucrania incluso economías altamente dependientes de las importaciones de cereales procedentes de Rusia y Ucrania consiguieron reorientarse hacia proveedores alternativos en cuestión de meses. Distintos estudios citados por el organismo indican, además, que cadenas de abastecimiento más locales habrían generado mayores pérdidas de bienestar durante la pandemia.

La capacidad de respuesta, entonces, no dependería únicamente de acortar distancias, sino también de disponer de proveedores alternativos, conexiones comerciales y mercados capaces de sustituirse entre sí ante una interrupción. Desde esta perspectiva, una red internacional diversificada puede ofrecer capacidad de reacción frente a shocks que afecten a determinados nodos productivos o logísticos.

El desafío cobra mayor importancia porque la producción de algunos bienes se concentra cada vez más en pocas ubicaciones. La especialización puede mejorar la eficiencia en condiciones normales, pero también genera puntos críticos capaces de transmitir una interrupción hacia múltiples industrias y países cuando se producen conflictos, restricciones comerciales o problemas productivos.

El costo de un comercio dividido en bloques

La OMC llevó este proceso a distintos escenarios posibles. En uno de ellos, denominado “mundo geofragmentado”, el sistema comercial se separa en bloques definidos por afinidades geopolíticas. Bajo esas condiciones, las simulaciones estiman una caída del 18,6% de las exportaciones mundiales y del 5,1% del PBI global.

El impacto sería todavía mayor en un escenario en el que la cooperación multilateral fuera reemplazada por una red de acuerdos de libre comercio sin la OMC: las exportaciones retrocederían 26,9% y el PBI mundial 6,9%. En sentido contrario, un fortalecimiento de la cooperación comercial podría elevar 17,9% las exportaciones y 2,9% el producto global, según las simulaciones incluidas en el documento.

Los efectos tampoco serían uniformes. El organismo estima que las economías más pequeñas y de menores ingresos serían particularmente vulnerables ante una mayor fragmentación y podrían sufrir pérdidas proporcionalmente superiores a las registradas por los países de altos ingresos.

En paralelo, mantener abiertos los canales comerciales no elimina la necesidad de mejorar la operatoria. La OMC destaca que el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio, orientado a simplificar documentación, modernizar procedimientos fronterizos y fortalecer la cooperación aduanera, contribuye a reducir demoras y mejorar la eficiencia de las cadenas de suministro. Distintas estimaciones incluidas en el informe calculan que su implementación redujo entre 1,5% y 4% los costos comerciales promedio.

Así, el desafío que plantea el informe no pasa únicamente por decidir dónde producir o de qué país abastecerse, sino por preservar suficientes alternativas dentro de las redes internacionales. En un escenario marcado por tensiones geopolíticas y una creciente concentración de ciertos insumos estratégicos, la diversificación de proveedores, mercados y conexiones aparece como uno de los factores que pueden determinar la capacidad de las cadenas para responder ante la próxima interrupción.

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