Cosechas de altura, aduanas y control de aromas: así viaja el té hasta la taza

Inés Berton, tea blender, cuenta cómo el envasado cuidadoso y la consolidación en puertos internacionales evitan que las cosechas pierdan calidad antes de llegar a su destino final de venta

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Inés Berton
Inés Berton es tea blender (Foto: Movant Connection)

Elegir una buena cosecha es solo el primer paso. Para que esa selección llegue intacta a destino, Inés asegura que “tanto la logística como el transporte cumplen un rol fundamental”, y en esa frase resume gran parte de su trabajo cotidiano.

¿Cómo es la búsqueda de las cosechas alrededor del mundo?

Selecciono las mejores plantaciones del mundo. Particularmente, me especializo en cosechas de altura, como las que se encuentran en Darjeeling (entre Nepal, Sikkim y Bhutan), Sri Lanka, Japón, entre otros.

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Busco lugares de gran amplitud térmica, lo que hace que la planta concentre más clorofila, para lograr así mejor calidad en el aroma y el sabor. También selecciono clementinas de Calabria, especias de Birmania, frutos rojos de la Patagonia, limones de Tucumán o vainilla de Madagascar. Y cada ingrediente exige encontrarlo en su mejor momento.

¿Qué rol cumple la logística en preservar la calidad de esas cosechas hasta que llegan al consumidor?

Tanto la logística como el transporte cumplen un rol fundamental. Para mis blends utilizo una calidad llamada Tippy Golden Flowery Orange Pekoe, la mejor del mundo, con hebras muy nobles que exigen un cuidado especial en cada etapa posterior a la cosecha.

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Para esto, solo se seleccionan dos hojas de cada arbusto. Hay que tener en cuenta que cada medio kilo de té lleva aproximadamente 2.700 hojas. Si esa cosecha se envasa en bloques grandes, las hebras de arriba aplastan a las de abajo y se resiente la calidad.

Por eso se prioriza el peso de cada envase, para que las hebras lleguen aireadas. También es importante evitar la contaminación cruzada de aromas, por ejemplo, entre un té ahumado y otro especiado o afrutado.

Más allá del envasado, ¿cómo funciona el transporte y la consolidación de esas cargas?

Entre la cosecha y el envasado final tiene que intervenir la menor cantidad de manos posible. También es clave dónde se consolida la carga: los puertos de Rotterdam y Hamburgo funcionan como primera parada para las cosechas que llegan de Oriente, antes de seguir viaje hacia destino final.

Frutos rojos Patagonia
Inés comenta que, entre los productos que selecciona, se encuentran los frutos rojos de la Patagonia, y que "cada ingrediente exige encontrarlo en su mejor momento" (Foto: Shutterstock)

¿Cómo fue el proceso de armar, desde cero, los circuitos logísticos y aduaneros para este producto?

La creación de procesos fue vital. Al empezar, hubo que aprender de cero los códigos de alimentación, Senasa, ANMAT, los RNE y RNPA. Una vez nos pasó que las cajas llegaron rotuladas como té de Ceilán pero la documentación decía Sri Lanka, y hubo que ir a la aduana con libros para explicar que eran el mismo origen.

Otro caso particular desde el punto de vista aduanero fue cuando recibimos un tronco de madera desde la región de Cachemira para desarrollar un aroma, con toda la logística que implica trasladar ese volumen. La logística es casi tan importante como la selección de la cosecha: define qué se puede ofrecer y en qué tiempos.

¿Cómo se logró convertir al operador logístico en un socio estratégico?

El primer año fue muy complejo. El error inicial fue elegir un despachante de aduana a través de un contacto personal, sin experiencia en alimentos, alguien acostumbrado a otro tipo de mercadería. Ahí quedó claro que la especialización del operador logístico es determinante para un producto delicado.

Rodearse de gente idónea, que sepa más que uno en cada tema, es lo más importante. Dejar el ego de lado permite enfocarse en la creación de los blends mientras otros se encargan de que cada envío llegue en tiempo y forma.

¿Cómo describirías la importancia de tu trabajo?

Lo que hacemos no es solo té, es una experiencia, un viaje. Abrir una lata puede llevar a un mercado de especias en la India o a un bosque de la Patagonia. Componer esa experiencia empieza siempre en el mismo lugar: elegir ingredientes honestos y cuidar cada etapa hasta que llegan a destino.

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