El tráfico marítimo en Ormuz cae a la mitad tras el nuevo bloqueo naval

Las aseguradoras cuadruplicaron sus primas de riesgo para las naves que cruzan la zona, mientras el barril de petróleo Brent bordea los 85 dólares en medio de la escalada militar en la región

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Iran marítimo
Antes del conflicto, unos 130 buques cruzaban el paso a diario; con la escalada actual, el tráfico quedó prácticamente paralizado (Foto: Shutterstock)

Las fuerzas armadas de Estados Unidos reimpusieron el bloqueo naval sobre los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz. Horas después de reactivada la medida, ya habían desviado a dos buques comerciales que intentaban sortear el cerco, según informó el Comando Central estadounidense (Centcom).

El organismo militar aseguró que sus fuerzas permanecen vigilantes para asegurar el cumplimiento de la restricción en una vía marítima clave para el comercio mundial. La medida revierte la apertura parcial que regía desde junio, tras un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán.

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En ese lapso, un petrolero con bandera de Curazao fue alcanzado con misiles Hellfire cuando intentaba llegar a la isla de Kharg, uno de los principales terminales petroleros de Irán, lo que dejó a la nave fuera de operación.

Tráfico marítimo golpeado y primas de seguro disparadas

La Organización Marítima Internacional (OMI) pidió evitar todo tránsito por Ormuz hasta que existan condiciones de seguridad verificables para la navegación comercial. Antes del conflicto, unos 130 buques cruzaban el paso a diario; con la escalada actual, el tráfico quedó prácticamente paralizado, con cerca de 6.000 marineros varados a bordo de embarcaciones detenidas en la zona.

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El recrudecimiento de los ataques también repercutió en el mercado asegurador: las primas de riesgo para los buques que operan en la zona se cuadruplicaron en los últimos días, según coberturas especializadas. El barril de petróleo Brent cotizaba este miércoles cerca de los 85 dólares, en niveles no vistos en un mes, reflejo de la prima geopolítica que vuelve a incorporar el mercado.

Rutas alternativas y desvíos logísticos

Ante la incertidumbre, varios países reforzaron rutas alternativas para no depender de un paso bajo fuego cruzado. Arabia Saudita gestionó envíos de crudo a través del puerto de Yanbu, en el mar Rojo, para eludir el estrecho cerrado, mientras Japón solicitó liberar parte de sus reservas estratégicas, dado que cerca del 70% del petróleo que importa de Medio Oriente transita habitualmente por Ormuz.

Puerto Irán
El recrudecimiento de los ataques también repercutió en el mercado asegurador: las primas de riesgo para los buques que operan en la zona se cuadruplicaron en los últimos días, según coberturas especializadas (Foto: Shutterstock)

En paralelo, un centro naval supervisado por la Marina estadounidense había habilitado semanas atrás un corredor ampliado cerca de la costa de Omán para permitir mayor tráfico bidireccional, en un intento de desafiar el control iraní sobre la vía. Los Emiratos Árabes Unidos, por su parte, evalúan infraestructura portuaria adicional en su costa este para reducir la dependencia de esa ruta.

Impacto económico y energético global

Por Ormuz transita cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, lo que convierte a cualquier interrupción prolongada en un factor de riesgo para las cadenas de abastecimiento energético y para los costos de flete a nivel global. Analistas de mercado advierten que una escalada mayor podría tensar rápidamente el ánimo comprador y sumar nuevas primas de riesgo al crudo.

Irán, por su parte, acusó a Washington de haber incumplido el memorando de entendimiento y reportó víctimas civiles por los ataques recientes, mientras el gobierno estadounidense sostiene que la ofensiva busca degradar la capacidad iraní de amenazar la navegación comercial. Ambas partes mantuvieron contactos esta semana, aunque sin señales concretas de una nueva tregua.

De persistir la disrupción, la logística marítima global podría enfrentar meses de sobrecostos en fletes y seguros, además de retrasos en el reabastecimiento energético de Asia y Europa. La evolución del conflicto en Ormuz seguirá marcando, en el corto plazo, la volatilidad de una de las rutas más sensibles del comercio internacional y de las cadenas de suministro que dependen de ella.

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