Operación, tecnología y personas: la gestión del depósito en contextos de alta demanda

Maximiliano Cabral, jefe de depósito para operaciones B2B y B2C, comparte su experiencia en la gestión operativa de centros logísticos con alto volumen de pedidos y analiza los desafíos que plantea el e-commerce

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Maximiliano Cabral es jefe de
Maximiliano Cabral es jefe de depósito para operaciones B2B y B2C (Foto: Movant Connection)

Al referirse a la operatoria diaria dentro de los centros logísticos, Maximiliano comenta que “en depósitos grandes, si no se utiliza maquinaria adecuada, los traslados internos demandan mucho esfuerzo”. En esta entrevista, describe los desafíos que surgen en contextos de alta exigencia y la articulación entre procesos, tecnología y equipos de trabajo.

¿Qué es lo que más te resulta atractivo del trabajo en logística y en la operación de un depósito?

Lo más entretenido de la logística es que todo el tiempo está pasando algo. Hay una gestión diaria muy intensa, especialmente vinculada al volumen de pedidos que ingresan, sobre todo en e-commerce, donde hay niveles de servicio que cumplir en tiempo, forma y horario.

A lo largo del año se dan picos muy marcados, como eventos comerciales especiales, que hacen crecer de manera significativa los volúmenes. Eso obliga a estar constantemente encima de la información, de los pedidos y de la planificación para que la experiencia del cliente sea la esperada.

En esos contextos de alta demanda, ¿cómo aparecen los cuellos de botella?

Los cuellos de botella suelen darse cuando hay variaciones bruscas en la demanda. Por eso es clave anticiparse. Analizar indicadores, tener previsiones y trabajar con escenarios posibles permite prepararse mejor para esos momentos.

En eventos de alto volumen, una de las claves es la coordinación con los transportes, para asegurarse de que la capacidad de despacho esté garantizada. Todo converge en un mismo objetivo: sostener el nivel de servicio y evitar demoras que impacten en el cliente.

¿Cómo se gestiona el equipo de trabajo en esos momentos críticos?

La gestión del equipo es central. Antes de los picos de demanda, es fundamental capacitar, explicar lo que se viene y preparar a los supervisores y a los equipos para el aumento de actividad.

También cumple un rol importante la tecnología, que ayuda a agilizar procesos y resolver situaciones operativas. Pero incluso con tecnología, si las personas no están preparadas, el sistema no funciona. La comunicación previa y la anticipación hacen la diferencia.

¿Dónde suelen aparecer las principales dificultades en esa adaptación?

Generalmente, cuando se incorporan recursos eventuales para reforzar la operación. Son personas que no siempre conocen la dinámica del depósito ni la metodología de trabajo diaria.

Por eso es clave transmitirles cómo se organiza el espacio, dónde va cada cosa, cómo se trabaja y qué movimientos evitar. Tener procesos claros reduce desplazamientos innecesarios y evita errores, sobre todo en semanas de volumen extraordinario.

Para quienes no conocen este tipo de operaciones, ¿cómo describirías la escala de un depósito de alto volumen?

Lo primero es entender que no se manejan los mismos productos ni las mismas dimensiones. No es lo mismo operar con artículos pequeños que con materiales voluminosos, donde el movimiento desde la preparación hasta el despacho requiere más tiempo y recursos.

En depósitos grandes, si no se utiliza maquinaria adecuada, los traslados internos demandan mucho esfuerzo. Por eso la organización del espacio, los flujos y los equipos de movimiento son tan importantes.

Para Maximiliano, "la gestión del
Para Maximiliano, "la gestión del equipo es central. Antes de los picos de demanda, es fundamental capacitar, explicar lo que se viene y preparar a los supervisores y a los equipos para el aumento de actividad" (Foto: Shutterstock)

¿Qué tipo de tecnologías y maquinarias se utilizan hoy?

En e-commerce, una de las herramientas más utilizadas son los sistemas de clasificación automática, que leen etiquetas y derivan los pedidos según su destino. Para productos voluminosos se usan equipos como transpaletas, cintas transportadoras y distintas soluciones de movimiento interno.

También se están incorporando robots autónomos, que siguen trayectos definidos dentro del depósito y trasladan mercadería sin intervención constante de personas. Son tecnologías que mejoran la eficiencia y reducen el desgaste operativo.

El ideal es minimizar el movimiento del operario y que sea el producto el que llegue a la persona, algo que ya se ve en operaciones de mayor escala.

¿Qué diferencias encontrás entre la logística para e-commerce y la venta a empresas?

Son dos lógicas distintas. En el canal directo al consumidor hay tiempos estrictos que cumplir y una experiencia muy cuidada. En el canal entre empresas, en cambio, hay más coordinación previa, acuerdos de entrega y, muchas veces, manejo de cargas de mayor volumen.

En operaciones grandes, incluso puede requerirse maquinaria específica para la descarga o el posicionamiento del producto. En algunos casos, el valor agregado está en brindar un servicio adicional que dé tranquilidad al cliente y refuerce la relación.

Además de tu rol operativo, también estás vinculado a la formación. ¿Qué ves en las nuevas generaciones?

Hay una gran oportunidad en acercar el sector a los jóvenes. La logística está en todos lados: cuando vamos al supermercado, a la farmacia o cuando nos abastecemos en casa. Es una actividad cotidiana, aunque muchas veces no se la perciba.

La carrera ofrece múltiples salidas: inventarios, administración, compras, depósito, mejora continua. También está creciendo mucho la incorporación de tecnología, automatización e inteligencia artificial, orientadas a mejorar el nivel de servicio y la experiencia del usuario.

Otro punto importante es la mayor integración de mujeres en la logística, que aportan miradas diferentes y muy valiosas para la gestión.

¿Hay algún aspecto de la logística que te parezca clave destacar?

La logística requiere coordinación fina y planificación. Por ejemplo, en operaciones de importación de gran volumen, la organización del arribo y la salida inmediata del material es fundamental para evitar costos innecesarios. También es una actividad con mucha salida laboral, que necesita cada vez más personas capacitadas.