Agustina D’Andraia: "En la Argentina el mundo saludable está empezando a estallar"

Hace nueve años que es periodista de Para Ti, y cinco que entró en un mundo que la llevó a adelgazar 13 kilos y tener 200 mil seguidores en Instagram: el del cuidado del cuerpo. Hoy viaja por el país dando cursos de cocina y vende su propia faja de entrenamiento. Además, acaba de publicar su segundo libro (Legalmente fit), que lanzó en la Feria a puro suceso.

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Desde 2009 es periodista de
Desde 2009 es periodista de la revista Para Ti. Gracias a su trabajo viajó por el mundo y entrevistó a grandes como Antonio Banderas. Además, se dio el gusto de que Michael Phelps le coloque una medalla por ganar una competencia de sentadillas, en el marco del evento de una firma deportiva.

"Yo odiaba el deporte!", admite sorpresivamente la Chica Fit, Agustina D'Andraia (28 años, 1.56 metro, medidas que dice no saber y kilos que prefiere no revelar, "para que las mujeres que lean esta nota no se obsesionen con el peso") en una conocida cafetería de Palermo, donde ordena un café con leche descremada "extra hot" sin pispiar los scons, muffins y tortas que hay a su alrededor. Algo que hace cinco años muy probablemente habría hecho… Como cuenta ella misma, la hija de Cecilia (perito calígrafo) y Marcelo (arquitecto) y hermana de Guillermina y Franco: "En 2013 no tenía balanza ni sabía lo que eran las calorías o los carbohidratos. Sumaba veintitrés años y me parecía un planazo llegar de trabajar y abrir un vino para acompañar un queso, o desayunar con facturas".

–¿Y qué fue lo que te llevó a cambiar tus hábitos?

–Una foto. El clic lo tuve el 27 de julio de ese año, el día del cumple de mi papá. Antes de ir me probé ropa: no me entraba nada, ni los corpiños… ¡Las lolas se me salían! Para cerrarme el jean debí tirarme en la cama, riéndome ante la mirada de mi novio de aquel momento. Por fuera moría de risa, por dentro era toda una procesión… Hasta que me vi en la foto apagando las velitas con mi padre y ¡no me reconocí! Saqué turno con una nutricionista y empecé a tomar clases de aeróbics y rutinas de YouTube. Me costaba tanto juntar fuerzas, que me dormía con ropa deportiva para levantarme e ir al gimnasio. Luego fui una busca: sentido común, frutas y agua… Eso sí, caí en todos los mitos…

El sábado 12 de mayo
El sábado 12 de mayo estuvo cinco horas firmando ejemplares en el stand de Editorial Atlántida. “Los títulos de mis dos libros –Diario de una chica fit y Legalmente fit– hacen alusión a películas que todas las mujeres amamos”, dice la porteña desde el gimnasio.

–¿Mitos? ¿Cuáles?

–Uff… Comía milanesas de soja de supermercado, pre-fritas y con las mismas o más calorías que las de carne o pollo, y menos nutritivas. Tomaba jugos en polvo, creyéndolos más saludables que una gaseosa, y eran iguales. O disfrutaba alfajores light, algunos con más calorías que los que no lo son. Otro error: comía tartas, ¡y son puro marketing! Claro, si lo analizás, una tarta aplastada es como pizza: masa y queso. Algunas incluso tienen más calorías que una fugazzeta de Guerrín. ¡Ah…! Comía sushi pensando que es sólo arroz y pescado, pero ese arroz, al prepararse con vinagre azucarado, es re calórico.

–Conocés buenos datos. ¿Cómo aprendiste tanto?

–Al principio, como buena periodista (N. de R.: trabaja en la Revista Para Ti desde el 2009) googleaba, leía libros y seguía varias cuentas saludables en las redes sociales. Después, y pese a que mi primera nutricionista me re decepcionó, me rodeé de especialistas que me súper ayudaron. Hoy soy una apasionada del tema, aunque nunca pensé en ser nutricionista. Sólo soy una periodista apasionada por la vida saludable, a la que le encanta ayudar a los otros a que busquen su mejor versión. Por ejemplo, en un momento estuve muy flaca; me vi en el espejo, no me gusté tanto y decidí bajar grasa y ganar músculo. Fui a un deportólogo, y me reeducó. Ahora estoy fibrosa y me siento fuerte y activa. Además, como me apasiona la comunicación, sueño con trabajar en tevé, sea en un magazine de actualidad o en una columna de salud. Siento que en nuestro país el mundo saludable recién ahora está empezando a estallar.

"A MI ME JUZGARON MUCHISIMO", confiesa esta geminiana de San Cristóbal, que en algún momento fue animadora de cumpleaños, recepcionista y volantera. Ella, que decidió "honrar la vida y hacer de cada día una fiesta sin importar el qué dirán" cuando falleció su mejor amiga –en el 2012, por un linfoma de Hodgkin–, cuenta cómo fue la pelea personal que la hizo adelgazar 13 kilos y modificar sus hábitos.

Antes y ahora. El gran
Antes y ahora. El gran cambio entre el verano de 2013 y el de 2018 (con Coki, su novio fit). Si bien Agustina no se pone metas diarias ni tiene alimentos prohibidos, ningún día del año deja de tomar dos a tres litros de agua.

"Ahora a todo el mundo le parece gracioso que yo sea la Chica Fit, pero al principio me decían cosas como: '¿No tomás alcohol? Sos una aburrida'. O: 'Parecés un hombre: te estás quedando sin lolas'. Hasta un conocido me mandó por Facebook: 'Sos un fósforo, pura cabeza'. La verdad, al principio sentí que me hacían bullying, lo sufrí. Por suerte tuve una contención fuerte. Trabajar en Para Ti cada día, yendo en bondi, me mantuvo con los pies sobre la tierra: no sólo entrenaba y hacía recetas".

–Hoy, además, tenés 200 mil seguidores en Instagram que te hacen todo el aguante. Y entre tanto seguidor, conseguiste un chico fit.

–(Se ríe) Sí, Coki (Jorge Luis Litvin, 29) era un monstruito fit al que empecé a seguir. Luego de ver las fotos de unos muffins ultra fit que él había preparado, descubrí que era fachero, abogado penalista, guitarrista y mega runner, y morí. El día que hablamos por privado me di cuenta de que era mi media almendra. Hoy tenemos una conexión de otra vida.

Mis 5 Mandamientos fit: 1.
Mis 5 Mandamientos fit: 1. Asesorate: Así como vas al médico cuando te sentís mal, para cambiar nuestra nutrición también es fundamental ponernos en manos de especialistas. 2. Movete: Pesas, zumba, crossfit, natación… Elegí la actividad que quieras… ¡y no la abandones! 3. Más y menos: Más verduras, frutas y agua (en la cartera siempre llevo un puñado de 30 gramos de frutos secos), y menos frituras, azúcar y sodio. 4. Chau balanza: Un kilo de músculo ocupa casi la mitad de espacio que un kilo de grasa. Así que no te obsesiones con el peso. 5. Paciencia: No pretendas cambiar años de malos hábitos en dos semanas. Los resultados son lentos, pero si no tirás la toalla, vas a lograr tu meta.

–Como si fuera poco, esta semana presentaste tu segundo libro en la Feria…

–¡Fue soñado! Como plantar un árbol o tener un hijo. Yo no sé qué más puedo pedir. Pasé cinco horas conociendo seguidores y firmando ejemplares en compañía de mi novio, mis papás y mis abuelos. ¡Hermoso! La recepción del libro también fue genial.

–Hablaste de un hijo… ¿Estás pensándolo?

–Me encantaría ser madre joven. Es como que estoy a punto caramelo para criar un chico. Vamos a ver. Ya va a llegar el momento. Cuando llegue, la Chica Fit pasará a ser, sin dudas, ¡una mamá fit!

Por Kari Araujo.
Fotos: Maximiliano Vernazza, Fabián Uset y álbum personal A.D.

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