
Tener una visión clara y emocionalmente conectada con el motivo por el que quieres tener esas décadas extra marca la diferencia en el mundo. Los resultados son poderosos”, dice Diamandis en su nuevo libro, La biblia de la longevidad, que acaba de publicarse en España por la editorial Deusto.
Diamandis (Nueva York, 1961) ilustra esta idea del propósito claro con una anécdota extraída de la historia de los Estados Unidos de Norteamérica. “En una extraordinaria demostración de ganas de vivir, dos padres fundadores de Estados Unidos, Thomas Jefferson y John Adams, se propusieron vivir lo suficiente para ver el 50º aniversario de la Declaración de Independencia. Aunque la media de esperanza de vida a principios de 1800 era de cuarenta y cuatro años, Jefferson (con ochenta y tres) y Adams (con noventa) llegaron al 4 de julio de 1826, día en que ambos murieron, el mismo en que se celebraban los 50 años del país que habían fundado. Claramente, tenían un objetivo en mente y algo por lo que seguir viviendo”, explica en su libro.
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El autor no vacila en aplicar esta idea rectora a ejemplos de su propia vida. “¿Qué harías con treinta años extra de esperanza de vida saludable?”, se pregunta. Y no duda en responder: “Mis motivaciones para lograr treinta años de esperanza de vida saludable son muchas, pero las principales son éstas:
He sido padre tarde, mis hijos nacieron cuando tenía cincuenta. Ahora tengo sesenta y tres y mis hijos de trece años son más divertidos que nunca. Una de mis mayores motivaciones es el deseo de ver a mis hijos crecer y conocer a mis nietos y bisnietos.

Soy un niño de los 70, cuando el programa Apolo y Star Trek nos demostraron lo que podía conseguir la humanidad. Quiero ver cómo la humanidad abre la frontera espacial, establece asentamientos en la Luna, llega a Marte, construye colonias O’Neill y extrae minerales de los asteroides. Y no sólo quiero verlo, quiero viajar allí y ser partícipe.
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Tengo muchas ganas de ver cómo evoluciona el campo de las interfaces cerebro-ordenador y si la tecnología es capaz de conectar nuestra conciencia con la nube o incluso ser un pionero en la habilidad de los humanos de ‘subir a las nubes’ nuestras mentes. Sí, sé que esto todavía queda lejos, pero, oye, ¡puede pasar mucho en los próximos sesenta años!”
Uno de los principales consejos que da a sus lectores es el siguiente: “Hazles saber a tus familiares y amigos, con convicción, que tu meta es alcanzar los 100, 120 ó 156 años. Elige un número que te inspire y prográmalo en tu cabeza”. En un franco llamado a hacerse cargo de estos objetivos de vida, pregunta: “¿Cuáles son tus grandes metas si todavía no las tienes claras? Si todavía no las tienes claras, tómate un momento ahora y reúne algunas ideas o háblalo con tus seres queridos. Crear una visión para tu futuro prolongado es el primer paso para alcanzarlo”.
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“Envejecer es cosa del pasado: ha llegado el momento de que adoptes una mentalidad orientada a la longevidad, te prepares para aprovechar los avances científicos y sigas disfrutando de todo lo que aún está por venir”, asegura Diamandis.

Este líder empresarial afirma sin vacilaciones que “los optimistas viven más”. En su libro, comparte con sus lectores unos datos acerca de por qué deberían ser optimistas, en general, y en cuanto a prolongar su esperanza de vida.
Explica que un estudio realizado a 69.744 mujeres y 1.429 hombres y publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Science demuestra que las personas optimistas viven un 15 por ciento más que las pesimistas. El estudio se ha extendido a lo largo de tres décadas, dice, en las que se ha controlado el estado de salud, comportamientos como dieta y ejercicios e información demográfica. Y concluye: “Hay muchísimas cosas por las que puedes sentir agradecimiento y otras tantas que están en tu mano”.
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Inspirador y altamente motivacional, en su libro Diamandis interpela sin medias tintas. “Así que, ¿cuánto tiempo vas a vivir?, ¿hasta los ochenta?, ¿quizá hasta los cien? ¿Qué pensamiento o propósito vas a necesitar para establecer el objetivo de ciento veinte años sano y lograrlo? Entonces afirma: “Tu salud es tu mayor riqueza y ahora es el momento más extraordinario en el que estar vivo. Por favor, empieza a cambiar cómo hablas sobre tu esperanza de vida (saludable) con los demás”.
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