Análisis de “Demon’s Souls”: te contamos la experiencia completa de uno de los juegos exclusivos de PlayStation 5 que abre la nueva generación de consolas

Las tierras de Boletaria demuestran de qué es capaz la nueva consola de Sony

El tráiler de lanzamiento de Demon´s Souls presenta escenarios y personajes


El comienzo de generación con la nueva PlayStation 5 es curioso. Se puede observar un fuerte apego a la nostalgia y al legado de la marca, mezclado con los importantes avances tecnológicos que promete la nueva consola. Esto aparece principalmente en dos de sus videojuegos de lanzamiento. Por un lado, Astro’s Playroom, un excelente plataformero ya incluido en todas las unidades, el cual logra un emotivo homenaje a todos sistemas y clásicos de Sony a través de sus niveles. Por el otro, la remake de Demon’s Souls, un título originalmente lanzado de manera exclusiva en PlayStation 3 hace ya once años.

El Demon’s Souls original, para quien no lo conozca, es un videojuego desarrollado por el estudio FromSoftware, reconocido más popularmente por haber creado la saga Dark Souls, el gran exclusivo de PlayStation 4 llamado Bloodborne y su más reciente creación, Sekiro. Aunque estos juegos tienen sus diferencias notables, como la construcción de sus universos, distintas mecánicas jugables y otros detalles, comparten ciertos elementos centrales. Por ejemplo, ser juegos de acción en tercera persona con elementos de rol, un énfasis en un combate que no perdona errores, batallas épicas contra jefes de nivel y un diseño soberbio de niveles como pocas veces se puede apreciar en un videojuego.

A los títulos anteriormente mencionados se los suele encasillar en un género en específico, llamado “Soulslike”. Justamente, es Demon’s Souls quien presentó los cimientos de dicho género y ha influido notablemente a muchas compañías por fuera de FromSoftware. El objetivo de esta remake o “reimaginación” ha sido el de traer este “clásico” a una nueva generación de jugadores, manteniendo su esencia original pero también aprovechando el poderío actual de PlayStation 5.

Dicho poderío deslumbra y quita el aliento. Personalmente, Demon’s Souls me parece el videojuego que más permite apreciar las posibilidades y bondades del salto generacional de consolas, al menos teniendo en cuenta los títulos lanzados hasta el momento. El juego de luces y sombras, la calidad de texturas en escenarios y personajes, lo alucinante de los efectos con el fuego y las magias que nuestro personaje podrá realizar o tendrá que esquivar. Todo el apartado técnico es una carta de presentación magnífica que dejará asombrado tanto a fanáticos como a personas adentrándose a este mundo por primera vez.

Los efectos de iluminación y sombras son increíbles
Los efectos de iluminación y sombras son increíbles

Las mejoras no son sólo estéticas, sino también de rendimiento. Aunque el título original se mantenga hoy en día gracias a increíbles diseños y decisiones artísticas, lo cierto es que jugarlo puede ser una experiencia no del todo placentera. Más allá de su elevada dificultad, contiene problemas de performance, como secciones donde los cuadros por segundo (FPS) caen estrepitosamente, además de correr poco fluido de manera general. A decir verdad, la gran mayoría de los problemas del Demon’s Souls original tienen que ver con su pobre rendimiento. Afortunadamente, esta nueva versión corrige por completo aquellas viejas problemáticas.

Dependiendo el modo que se elija en las opciones, se podrá disfrutar de una experiencia totalmente fluida a 60 cuadros por segundo, con resoluciones variables, u otra, a la mitad de cuadros, pero con una mayor resolución. Ambas modalidades funcionan de manera estable y constante, por lo que quedará a gusto de cada uno decidir su preferencia. Personalmente, la calidad y el movimiento de las animaciones es sorprendente, por lo que siempre privilegié las altas tasas de FPS.

Otra gran mejora técnica que merece su mención son los tiempos de carga. Atrás quedaron las largas pantallas ilustrando personajes por conocer. Han sido reemplazados por un pantalla llena de la neblina que inunda todo el universo, la cual tarda apenas tres segundos en cargar todo el nivel. También ocurre lo mismo con las muertes del personaje; el reinicio de nivel es casi instantáneo, algo fundamental en un título en el cual se perderá una y otra vez.

Mejoras visuales quizás no tan llamativas, pero no por eso menos importantes, tienen que ver con la cámara y los menús. La primera es más dinámica, lo cual ayuda a tener una correcta visión de los alrededores (algo que no siempre se podía decir del original), y los últimos han sido recreados para ser mucho más claros e intuitivos, ideal para nuevos jugadores.

El título permite jugar en un modo "cinematográfico" y en otro de "rendimiento"
El título permite jugar en un modo "cinematográfico" y en otro de "rendimiento"

Aunque esta reimaginación se destaca en cada aspecto audiovisual con creces, es importante mencionar algunos cambios de diseño, principalmente en jefes de nivel, los cuales no han sido satisfactorios. El estudio Bluepoint Games ha recreado de cero personajes, enemigos y escenarios. En la mayoría de los casos se mantuvo el diseño original, aprovechando las obvias mejoras tecnológicas presentes. En otros, el cambio es muy notable y ciertas libertades creativas opacan los diseños originales. Bestias y construcciones con una personalidad y filosofía muy marcada han sido modificados por aspectos más “convencionales” en las primeras y directamente otro tipo de arquitectura en las segundas. Mientras que los nuevos usuarios lógicamente no notarán estos cambios, los mismos se harán evidentes al primer contacto para quienes ya hayan pasado por las tierras de Boletaria.

Un último aspecto a destacar en cuanto a lo técnico de la reimaginación tiene que ver con el comportamiento de algunos enemigos. Sin importar si han sufrido un importante lavado de cara o no, todos ellos conservan su patrón de movimientos inalterado, descontando unas mínimas excepciones. Si bien esto es una decisión acertada para mantener la dificultad y, por sobre todo, la esencia de los combates del Demon’s Souls original, en ciertos casos unos ajustes hubieran sido bienvenidos. Algunos enemigos, incluido jefes, ya contaban con patrones demasiado arbitrarios y poco “orgánicos”, lo que resultaba en enfrentamientos algo tediosos y “robóticos”. Las nuevas versiones de estas criaturas arrastran estos problemas. Por fortuna, los casos son muy puntuales, por lo que la experiencia general sigue siendo sumamente satisfactoria, pero algunas zonas particulares se volverán molestas.

Más allá de todas las novedades técnicas, ¿qué es lo que impulsa a jugar esta remake de Demon’s Souls? Básicamente, lo mismo que en 2009, ya que todas las mecánicas jugables se han mantenido sin alteraciones, a excepción de algunas mejoras de vida útil más que bienvenidas. Dichas mecánicas fueron superlativas en su momento, en algunos casos incluso se podría arriesgar a decir que revolucionarias, y hoy en día se mantienen ajustadas y entretenidas.

La misión principal en este videojuego sigue siendo la misma: explorar cinco zonas muy diferentes, divididas en varios niveles, venciendo a todas las criaturas que intenten arrancarnos la vida. Para ello, al inicio de la aventura se creará un personaje propio, con una generosa cantidad de opciones personalizables, y se le asignará una clase, como puede ser Caballero o Mago, entre varias otras. Se explorará un primer escenario, el cual terminará en una muerte segura, ya que su enemigo final es uno demasiado desafiante para las habilidades actuales. En vez de empezar el nivel de nuevo, se renacerá en un lugar llamado “Nexus”, el cual servirá como punto de partida para interactuar con otros personajes y acceder a las zonas a explorar.

Maneater es una de las bestias que ha recibido un cambio de diseño poco satisfactorio
Maneater es una de las bestias que ha recibido un cambio de diseño poco satisfactorio

En el camino se irán consiguiendo armas, armaduras, magias, milagros y otros elementos que cambiarán por completo el estilo de juego. Un estilo que deberá adaptarse a un desafío creciente como pocos en cualquier videojuego moderno. Resulta que nuestro personaje, además de su barra de vida y magia, también tendrá una barra de estamina. Esta barra se gastará con cada ataque, defensa de escudo y roll que ejecutemos. Es muy fácil errar algún ataque y quedar a la merced de un enemigo listo para castigar el movimiento. Esto provoca que cualquier enemigo, por más insignificante que sea, pueda volverse un problema si los cálculos fallan, y mucho más si hay que enfrentarse a más de uno a la vez.

Sin embargo, el desafío más complejo de Demon’s Souls no viene de la mano de sus enemigos por sí solos, tampoco de sus impresionantes jefes de nivel, grandes enfrentamientos con una banda de sonido espectacular llena de recomposiciones. Lo difícil en serio es el diseño de sus niveles. Saber por dónde ir, descubrir los atajos, explorar estas nuevas tierras y sobrevivir en el intento. Algunas estarán llenas de trampas, otras de superficies con veneno y en el resto, la disposición de enemigos será fatal. La frustración de perderse y quedarse trabado en una zona es igualmente proporcional a la satisfacción consecuente de finalmente haberla terminado y descubrir, por ejemplo, un ítem escondido en algún recoveco.

Además, durante todos los recorridos se podrán observar mensajes de otros jugadores en el piso, con recomendaciones, comentarios mal intencionados y otros que solo dan risa. Se mantienen las mecánicas de poder tocar charcos de sangre y ver como otro usuario pereció en batalla, invocar algún aliado que nos asista o ser invadido por otro jugador que viene por nuestro cuerpo y almas. Y todo esto es solo rasgar la superficie. Se siguen manteniendo otras mecánicas más complejas y “oscuras” como la de Tendencia de Mundo o misiones secretas entre personajes a conocer en la aventura, las cuales deberá descubrir el jugador.

Por último, quisiera destacar las opciones de accesibilidad, las cuales son numerosas e incluyen distintas personalizaciones posibles tanto al control, sus vibraciones y gatillos, como al sonido y otras asistencias con lo que ocurre en pantalla. Sin embargo, se siente que se podría haber agregado un modo fácil para los jugadores que lo necesiten. Por supuesto, se entiende por qué Bluepoint Games no realizó una modificación tan drástica en el clásico, como también se comprende que la dificultad de los Soulslike radica en su sentimiento de recompensa y filosofía de diseño. Sin embargo, me es inevitable pensar en todas las personas que estarían más posibilitadas a jugarlo si tal modo existiese.

Flamelurker es uno de los jefes más demandantes de todo el juego
Flamelurker es uno de los jefes más demandantes de todo el juego

Esta reimaginación de Demon’s Souls podrá tener algunos pasos en falso en cuanto a diseño y ciertamente su falta de opciones de dificultad podrá hacerlo poco disfrutable para muchos jugadores. No obstante, quienes puedan sostener el desafío se adentrarán en una de las experiencias más atractivas, mágicas, satisfactorias y reconfortantes que existen actualmente en el mercado. Sin dudas, el videojuego más impresionante del catálogo de la reciente PlayStation 5 y nueva generación de consolas.

Desarrolla: Bluepoint Games

Distribuye: Sony Interactive Entertainment

Fecha de lanzamiento: 12 de noviembre de 2020

Plataforma: PlayStation 5

Puntaje: 9.5

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