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Detectan primer caso de virus Bourbon en Nueva York y advierten riesgo de infecciones sin diagnosticar tras picadura de garrapata

El caso fue detectado en Long Island y especialistas señalan que el contagio puede pasar inadvertido por falta de pruebas específicas

Una garrapata de color marrón rojizo con una mancha blanca en el centro de su dorso, se encuentra sobre una hoja verde.
Nueva York confirmó su primer caso de virus Bourbon en Long Island y advirtió que podría haber infecciones no detectadas (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Nueva York confirmó por primera vez una infección por virus Bourbon transmitida por garrapatas, un hallazgo que expone un riesgo difícil de detectar porque no existe vacuna, tampoco una prueba comercial para diagnosticar la enfermedad ni un tratamiento específico, y porque sus síntomas se parecen a los de otros cuadros como la enfermedad de Lyme.

El caso ocurrió en 2021 en el condado de Suffolk, en Long Island, cuando Michael Larkin, de 67 años, trabajaba al aire libre y fue picado por dos garrapatas estrella solitaria. El diagnóstico se confirmó cuatro años después mediante pruebas especializadas, lo que abrió una duda sobre cuántas infecciones más pudieron pasar inadvertidas en la zona.

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Según CBS News, Larkin recibió inicialmente un antibiótico adecuado para la enfermedad de Lyme, pero ese tratamiento no frenó la propagación del virus Bourbon. Desarrolló sarpullido, fiebre, sudores nocturnos y dolores de cabeza, y pasó cinco días hospitalizado antes de recuperarse por completo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que muchas enfermedades transmitidas por garrapatas pueden presentar síntomas generales como fiebre, dolor de cabeza, cansancio intenso, dolor muscular y sarpullido, y recomendó consultar a un profesional de salud si una persona se siente mal después de una picadura.

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Una mujer sentada en una cama con mano en la frente, mejillas rojas y una picadura inflamada en el brazo, junto a un folleto en el colchón.
La OMS señaló que las enfermedades transmitidas por garrapatas pueden causar fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dolor muscular y sarpullido (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Luis Marcos, médico que trató a Larkin, advirtió que el caso podría no ser aislado. “Ahora sabemos que el virus puede ser letal. En Long Island, al menos, tenemos muchas garrapatas de la especie Asteroides lucidum”, dijo al medio. “Y, sinceramente, esto podría ser solo la punta del iceberg”.

Marcos añadió que la infección “probablemente sea más frecuente de lo que pensamos”. Más adelante, en un comunicado de prensa citado por la publicación, sostuvo que “hay muchas garrapatas solitarias en Nueva York y en el noreste tenemos poblaciones densas”.

Los casos confirmados siguen siendo escasos incluso en los estados donde el virus aparece con mayor frecuencia: Kansas, Oklahoma y Missouri. Allí se registra un promedio de menos de un caso por año y dos de esos contagios terminaron en muerte.

El nombre del virus proviene del condado de Bourbon, en Kansas, donde la enfermedad fue identificada por primera vez. Su transmisión depende de las garrapatas estrella solitaria, reconocibles por un punto blanco en el dorso, y presentes en zonas boscosas, pastizales altos y matorrales.

Más ciervos y estaciones cálidas más largas favorecen la expansión de la garrapata

Mujer sentada en una cama con erupción cutánea roja en los brazos y el torso, las manos en la cabeza, el rostro con expresión de malestar.
La expansión de la garrapata estrella solitaria se vincula con más ciervos de cola blanca y con estaciones cálidas más largas que favorecen su avance hacia el norte (Imagen Ilustrativa Infobae)

La expansión del vector está ligada a los ciervos de cola blanca, de los que dependen estas garrapatas para propagarse. La población de esos animales creció, sus depredadores naturales desaparecieron y hoy conviven cada vez más cerca de las personas, incluso en jardines de áreas suburbanas.

Esa combinación se agrava con inviernos más suaves y temporadas cálidas más extensas, condiciones que mantienen activas a las garrapatas durante más tiempo y favorecen su desplazamiento hacia el norte. Más ciervos implica más garrapatas, y más tiempo de actividad amplía la ventana de exposición humana.

Las garrapatas estrella solitaria no solo transmiten el virus Bourbon. También pueden desencadenar el síndrome alfa-gal, asociado a una alergia persistente a la carne y los lácteos, y transmitir la ehrlichiosis, una infección bacteriana con síntomas similares a los de la gripe.

Para el equipo médico, el caso dejó en evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia, ampliar las pruebas diagnósticas y mejorar la orientación clínica. “Es probable que el virus Bourbon esté más extendido de lo que pensamos en nuestra región y que otros casos no se estén diagnosticando”, dijo Marcos.

El mismo especialista señaló que, sin identificar la causa de una infección, las posibilidades de desarrollar pruebas diagnósticas precisas o tratamientos eficaces son mínimas. Si un paciente requiere internación, la atención se limita al manejo de los síntomas, con líquidos intravenosos para la deshidratación y medicamentos contra el dolor y la fiebre.

La prevención se centra en reducir la exposición a las picaduras. En una guía de salud pública, la OMS recomendó evitar caminar por pasto alto y zonas con arbustos, usar ropa que cubra brazos y piernas, aplicar un repelente aprobado y revisar el cuerpo después de actividades al aire libre, además de retirar las garrapatas con pinzas de punta fina lo antes posible.

Las recomendaciones incluyen evitar áreas con hierba, matorrales y bosques, caminar por el centro de los senderos y tratar la ropa con permetrina al 0,5%, además de usar repelentes registrados por la EPA, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, como el DEET.

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