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Detrás de la supuesta “secta” de Jared Leto: cómo eran los retiros de más de 6000 dólares en una isla de Croacia

Lo que comenzó como un campamento para seguidores evolucionó hacia exclusivos encuentros que fueron comparados con una secta

Mars Island, los campamentos de Jared Leto
Jared Leto ha explicado en entrevistas que prefiere llamar "creyentes" o "familia" a los integrantes de The Echelon, el nombre oficial de sus fans.(Créditos: Facebook/30 Seconds to Mars)
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Las recientes acusaciones de conducta sexual inapropiada contra Jared Leto han vuelto a poner bajo escrutinio distintos episodios de su carrera. Además del documental de la BBC Jared Leto: Hollywood’s Dark Secret, en el que cuatro mujeres lo acusan de presuntos hechos ocurridos cuando eran adolescentes, también resurgieron las imágenes y testimonios sobre los exclusivos retiros que el actor y músico organizó para seguidores de Thirty Seconds to Mars, encuentros que durante años alimentaron comparaciones con una supuesta secta.

Aunque nunca existió evidencia de que se tratara de una organización religiosa o coercitiva, la estética de los eventos, el lenguaje empleado por la banda y la devoción de parte de sus seguidores dieron origen a una narrativa que el propio grupo contribuyó a alimentar.

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De Camp Mars a una isla privada en Croacia

La historia comenzó en 2015 con Camp Mars, un retiro para mayores de edad realizado en Malibu, California. El encuentro reunía a seguidores de Thirty Seconds to Mars durante un fin de semana de fogatas, caminatas, tiro con arco, actividades al aire libre y conciertos nocturnos bautizados como “Church of Mars”.

Mars Island, los campamentos de Jared Leto
La propia banda alimentó las comparaciones con una secta al publicar en redes sociales el mensaje sarcástico: "Sí, esto es una secta". (Créditos: Facebook/30 Seconds to Mars)

Cuatro años después, la experiencia evolucionó hacia Mars Island, un retiro internacional celebrado en la isla de Obonjan, en Croacia. Según reconstruyó Page Six, los asistentes pagaban más de 6.499 dólares por participar en una experiencia de tres días sin alcohol que incluía playa, yoga, meditación, conciertos y actividades junto a Jared Leto y el resto de la banda.

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El medio estadounidense, citando una investigación previa de Air Mail, señaló que los inscritos—en su mayoría mujeres— también “meditaban, cantaban y descansaban descalzos, vestidos con caftanes junto a Leto”, una puesta en escena que reforzó la percepción de que el evento tenía un carácter espiritual.

Las fotografías difundidas en redes sociales avivaron aún más esa imagen. En algunas aparecía Leto, vestido completamente de blanco, de pie sobre un acantilado con los brazos abiertos mientras decenas de seguidores imitaban la misma pose desde abajo. Otras imágenes mostraban a los asistentes, también vestidos de blanco, sentados en el suelo mientras escuchaban al músico hablar.

Mars Island, los campamentos de Jared Leto
Yoga, meditación, playa y actividades grupales formaban parte de la propuesta que Mars Island ofrecía a los seguidores de Thirty Seconds to Mars. (Créditos: Facebook/30 Seconds to Mars)

Lejos de rechazar las comparaciones, Thirty Seconds to Mars jugó durante años con esa narrativa. En 2019, la cuenta oficial de la banda publicó el mensaje: “Sí, esto es una secta”, acompañado de la etiqueta #MarsIsland.

El propio Leto también había explicado años antes por qué rechazaba la palabra “fan” y prefería la perspectiva de “comunidad” con el nombre The Echeleon.

En una entrevista citada por Far Out Magazine, declaró: “Odio la palabra ‘fan’; me parece muy despectiva. Porque tenemos este culto, esta familia, estos creyentes que entienden, parecía apropiado que hubiera un nombre para referirse a ellos”. Acto seguido añadió en tono de broma: “Tienes que bailar bajo la luna llena y beber la sangre recién sacrificada de un bebé humano”, una frase que el medio interpretó como una ironía sobre la percepción pública del grupo.

Mars Island, los campamentos de Jared Leto
La estética completamente blanca de los encuentros reforzó la imagen casi ceremonial que proyectaban los retiros.(Créditos: Facebook/30 Seconds to Mars)

Con el paso del tiempo, Mars Island y Camp Mars comenzaron a recibir críticas por el alto costo de la experiencia y por la forma en que fomentaban una relación muy cercana entre la banda y sus seguidores. Algunos antiguos participantes describieron los encuentros como experiencias positivas y transformadoras, mientras otros cuestionaron el creciente componente comercial y el ambiente que rodeaba a la comunidad. El evento dejó de organizarse después de 2020, cuando la pandemia restringió grandes convocatorias de personas.

El debate sobre estos retiros volvió a cobrar fuerza esta semana después del estreno del documental de la BBC, que reúne testimonios de diez mujeres, cuatro de las cuales acusan a Leto de presunta conducta sexual inapropiada cuando eran adolescentes. El actor y cantante rechazó todas las acusaciones y aseguró en un comunicado que son “absoluta y categóricamente falsas”. “Nunca he agredido sexualmente a nadie en toda mi vida”, insistió en su mensaje a la prensa.

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