Los carruajes tirados por caballos volvieron a circular en Central Park tras días de suspensión

La reciente pausa fue convocada por el sindicato de cocheros luego de la muerte de un turista indio de 18 años en un siniestro ocurrido el 17 de junio. Además, la familia de la víctima consideró ofensivo el prematuro regreso de estos paseos

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Los carruajes tirados por caballos volvieron a circular en Central Park tras una suspensión voluntaria de algunos días (REUTERS/Carlo Allegri)
Los carruajes tirados por caballos volvieron a circular en Central Park tras una suspensión voluntaria de algunos días (REUTERS/Carlo Allegri)

Los paseos en carruajes tirados por caballos en Central Park se reanudaron esta semana tras una suspensión voluntaria de seis días por la muerte de Romanch Mahajan, de 18 años, un caso que reactivó en Nueva York la presión para prohibir esta actividad y que llegará al Concejo Municipal en una audiencia prevista para julio, según The New York Times.

La discusión sobre el futuro del servicio ya tiene una fecha política y un horizonte concreto: una iniciativa presentada antes del accidente propone prohibir los carruajes a partir de junio de 2028.

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El alcalde Zohran Mamdani dijo en un comunicado que trabajará con el Concejo Municipal, los sindicatos, los conductores, defensores del bienestar animal y líderes comunitarios para una transición que proteja a los trabajadores y ponga fin de forma definitiva a los carruajes tirados por caballos en el parque.

La muerte de Mahajan ocurrió el 17 de junio, cuando el joven visitaba Nueva York desde India junto con sus padres y su hermano menor. Su padre contó al diario neoyorquino que el caballo de siete años que tiraba del carruaje se desbocó mientras el conductor se alejaba para tomarles una fotografía; la madre del joven cayó del vehículo, su hijo saltó detrás de ella y se golpeó la cabeza contra el suelo.

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Hombre joven con camiseta de rayas rojas y blancas y pulsera plateada. Detrás hay una fuente de piedra, árboles verdes y personas borrosas junto a un estanque
La muerte de Romanch Mahajan, un turista de 18 años, reactivó en Nueva York el debate sobre prohibir los carruajes en Central Park (Facebook)

La organización Central Park Conservancy señaló que se trata de la primera muerte humana conocida en el parque vinculada con un accidente de carruaje tirado por caballos. El caso agravó una disputa de larga data entre quienes defienden la actividad como medio de vida y quienes piden su eliminación por razones de seguridad y bienestar animal.

El accidente reavivó un debate que ya estaba en marcha

Después de la muerte del joven, la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin anunció una audiencia en julio para debatir el proyecto de prohibición. Varias grandes ciudades, entre ellas Chicago y Montreal, ya limitaron este tipo de paseos o los prohibieron por completo.

El sindicato que representa a los conductores, Transport Workers Union of America Local 100, convocó la suspensión temporal y luego reanudó el servicio este martes. Según esa organización, en el parque operan 68 propietarios con licencia, aunque ni el sindicato ni la administración conservacionista disponen de datos sobre cuántas personas utilizan cada año estos recorridos.

Gaurav Mahajan, tío de Romanch, aseguró en un mensaje de texto que la familia consideró ofensivo que los paseos volvieran tan pronto. “Reanudar estos viajes mientras el pavimento todavía está marcado por nuestra tragedia demuestra que la ciudad valora los dólares del turismo por encima de la vida humana”, escribió.

Además agregó: “Enviar estos carruajes de vuelta a Central Park es una bofetada directa a nuestro dolor y una apuesta peligrosa contra la seguridad pública”.

La reanudación del servicio también provocó escenas de tensión dentro del parque. Christina Hansen, conductora y vocera del sindicato, aseguró que el miércoles por la tarde un hombre increpó a varios cocheros, los filmó y los acusó de maltrato animal; cuando su caballo Joker se movió y empujó el carruaje hacia adelante, el hombre gritó: “Este caballo quiere escapar”.

Un carruaje negro tirado por caballos está volcado en una calle de Central Park, con un oficial de policía y cinta policial azul acordonando la escena
Central Park Conservancy indicó que el caso de Romanch Mahajan fue la primera muerte humana conocida en el parque vinculada a un accidente de carruaje (WABC)

Conductores, pasajeros y activistas exponen posiciones opuestas

Hansen sostuvo que los conductores son incomprendidos y afirmó que el respaldo del alcalde a la prohibición cambiaría si se reuniera con ellos. La publicación también informó que Pete Donohue, vocero sindical, indicó por correo electrónico que, tras la muerte de Mahajan, el gremio realizó la capacitación obligatoria para sus miembros, con revisión de normas vigentes, del manual del conductor y de otras prácticas, además de evaluaciones sobre la capacidad para arnesar, enganchar y desenganchar caballos.

El Departamento de Salud de la ciudad sostiene que certifica la salud y seguridad de los animales y realiza inspecciones en los establos de Central Park. También exige que los conductores permanezcan con sus caballos para evitar que queden sueltos y los capacita en ese y otros requisitos sanitarios y de seguridad.

Para los promotores de la prohibición, esas medidas no alcanzan. Edita Birnkrant, directora ejecutiva de NYCLASS, grupo defensor de los derechos de los animales que desde hace años impulsa la eliminación del servicio, responsabilizó a la ciudad por permitir el regreso de los carruajes y dijo: “¿Por qué les permiten volver a salir después de que mataron a alguien? Están exactamente en las mismas condiciones operativas que llevaron a la muerte”.

La presión de los activistas aumentó también por otro episodio reciente: la muerte de un caballo a comienzos de este mes tras ingerir una planta tóxica en el parque. Ese antecedente se sumó al accidente mortal y fortaleció los argumentos de quienes consideran que el sistema no puede seguir funcionando en sus condiciones actuales.

Los activistas por los derechos de los animales sostienen que las inspecciones y capacitaciones no alcanzan para garantizar la seguridad en Central Park (REUTERS/Kylie Cooper)
Los activistas por los derechos de los animales sostienen que las inspecciones y capacitaciones no alcanzan para garantizar la seguridad en Central Park (REUTERS/Kylie Cooper)

En medio de esa disputa, algunos visitantes continuaron contratando el paseo. Alma Guzman, de 60 años, técnica en emergencias médicas del condado de Bergen, en Nueva Jersey, tomó el jueves su primer recorrido en carruaje en 20 años junto con su esposo Jesse Guzman, de 63 años, que tiene una discapacidad y había viajado a Manhattan por una consulta médica.

Ambos dijeron que conocían la muerte de Mahajan, pero que eso no los disuadió. “Nos dio una experiencia real de ver la naturaleza en un carruaje tirado por caballos”, aseguró Alma Guzman. Y sentenció: “Lo hizo más hermoso”.

Mientras Jesse Guzman señaló que el sol intenso le hizo pensar en el esfuerzo que soportan los animales. “Sufren mucho desgaste”, afirmó. Aun así, no apoyó una prohibición total y dijo que preferiría más paradas y más agua para los caballos.

Angel Hernandez, cochero en Central Park desde 2005, dijo que quedó devastado por la muerte del joven. “Me siento muy mal por la familia”, afirmó. Añadió que sigue en la actividad para mantener a su familia, incluidos sus hijos, y por su vínculo con los caballos: “Solo porque ocurrió un accidente grande, quieren decir que no pueden confiar en nuestra industria. No creo que eso sea lo correcto. Deberían ver qué está pasando e intentar mejorarlo para nosotros, porque hay mucha gente como yo que depende de este negocio”.

La reanudación de los paseos en carruajes dividió a familiares, conductores, activistas y pasajeros sobre la seguridad y el bienestar animal en Nueva York (REUTERS/Shannon Stapleton)
La reanudación de los paseos en carruajes dividió a familiares, conductores, activistas y pasajeros sobre la seguridad y el bienestar animal en Nueva York (REUTERS/Shannon Stapleton)

Otra pasajera, Amber Eleazer, empresaria de Filadelfia, bajó de un carruaje junto con su hija menor, de cinco años, y su hija mayor, que celebraba su séptimo cumpleaños. Sostuvo que el paseo fue excelente, pero añadió que apoyaría a la ciudad si decidiera que ese fuera el último viaje que toma en Central Park: “Nos encantó la experiencia. Pero si el Concejo Municipal decide que es lo mejor para los caballos, lo apoyaremos. Estamos en contra del maltrato animal”.

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