Agregar Infobae enGoogle

Por qué aumenta la obesidad infantil en Italia pese a la tradición de la dieta mediterránea

El avance de los ultraprocesados, el sedentarismo y la pérdida de hábitos alimentarios tradicionales ayudan a explicar un fenómeno que preocupa a especialistas y autoridades sanitarias

Un niño de espaldas, con camiseta blanca, sentado en el suelo. A su lado, patatas fritas, un vaso de refresco, patatas de bolsa y chocolate.
La dieta mediterránea perdió peso en la alimentación infantil de Italia frente a comidas calóricas, bebidas azucaradas, snacks y porciones más grandes (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

En Italia, durante décadas presentada como referencia mundial de la dieta mediterránea, el aumento del sobrepeso y la obesidad infantil abrió una discusión sanitaria que ya ocupa a médicos, escuelas e investigadores. El fenómeno se observa con más fuerza en el sur del país, donde los especialistas describen una combinación de cambios alimentarios, mayor presencia de ultraprocesados, sedentarismo y dificultades sociales persistentes.

La imagen clásica de la cocina italiana, asociada a verduras, legumbres, pescado, aceite de oliva y preparaciones simples, ya no alcanza para explicar qué comen muchos chicos en la vida cotidiana. En distintas regiones, ese patrón perdió peso frente a comidas más calóricas, bebidas azucaradas, snacks frecuentes y porciones más abundantes.

PUBLICIDAD

Según publicó BBC Mundo, en algunas zonas de Campania más del 40% de los niños de 8 y 9 años tiene sobrepeso. Ese dato resume una paradoja cada vez más visible en Europa: uno de los países que ayudó a consolidar el prestigio global de la alimentación mediterránea hoy figura entre los más afectados por el exceso de peso en la infancia.

Qué cambió en la alimentación infantil

Infografía sobre obesidad infantil en Italia, muestra silueta de niño con sobrepeso, mapa de Italia, gráficos y textos explicativos.
En Campania, más del 40% de los niños de 8 y 9 años tiene sobrepeso, según datos citados por BBC Mundo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Parte del problema también aparece documentado en la literatura científica reciente. Una revisión publicada en Nutrition Reviews sobre la adhesión a la dieta mediterránea en adolescentes italianos señaló fuertes diferencias regionales y una presencia más baja de ese patrón alimentario en varias zonas del sur del país.

PUBLICIDAD

Ese trabajo describió además asociaciones entre peor calidad de dieta, menor actividad física y condiciones sociales menos favorables, en un contexto donde frutas, verduras y legumbres pierden terreno frente a opciones más calóricas y más procesadas.

Ese cambio no se limita a una preferencia individual. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la región europea señaló en 2025 que 1 de cada 4 niños de 7 a 9 años vive con sobrepeso, incluida la obesidad, y 1 de cada 10 vive con obesidad. El organismo advirtió además que en varios países del sur de Europa las cifras son todavía más elevadas.

En Italia, la propia OMS había informado antes que 20,4% de los niños presentaba sobrepeso, 9,4% obesidad y 2,4% obesidad grave, a partir de un relevamiento de más de 50.000 chicos. Ese reporte también detectó bajo consumo diario de frutas y verduras, presencia reducida de legumbres, ingesta frecuente de snacks dulces y consumo cotidiano de bebidas azucaradas en una parte importante de la población infantil.

Por qué el problema se concentra en el sur

Niño con cabello castaño y sobrepeso sentado en un sillón color crema, sosteniendo una bolsa de snacks. Viste camisa naranja y pantalón azul. Un tazón de frutas se ve en el fondo desenfocado.
En Italia, un relevamiento de más de 50.000 casos registró 20,4% de sobrepeso infantil, 9,4% de obesidad y 2,4% de obesidad grave (Imagen Ilustrativa Infobae)

La BBC situó buena parte de la crisis en el sur de Italia, donde la obesidad infantil convive con mayores niveles de vulnerabilidad económica. En ese contexto, la calidad de la dieta, la disponibilidad de alimentos saludables y la posibilidad de sostener rutinas activas quedan atravesadas por las condiciones materiales de cada familia.

El pediatra Roberto Berni Canani, especialista en obesidad de la Universidad Federico II de Nápoles, explicó en la nota que muchos padres no identifican el exceso de peso como un problema de salud. Esa percepción también aparece en los reportes europeos recientes, que advierten que numerosas familias tienden a subestimar el asunto.

La evidencia científica suma otro elemento. Un estudio multicéntrico publicado en Nature detectó que la baja adhesión a un patrón alimentario saludable se asoció con mayor grasa corporal y peor relación cintura-altura en niños europeos, tanto en la niñez como en la adolescencia. El análisis incluyó cohortes de seis países y reforzó la idea de que la calidad global de la dieta influye más que una comida aislada.

A su vez, un perfil sanitario de la OCDE sobre Italia consignó que más del 40% de los chicos de 8 años presentaba sobrepeso u obesidad entre 2018 y 2020, una de las cifras más altas de Europa. Ese documento también vinculó el exceso de peso infantil con riesgos futuros para la salud y con hábitos alimentarios de baja calidad.

Qué respuestas ensaya el sistema de salud

En 2025, Italia aprobó una ley nacional que reconoce la obesidad como una enfermedad crónica, progresiva y recurrente. Según detalló la BBC, fue el primer país en adoptar esa definición a escala nacional. El cambio buscó correr el problema del terreno exclusivo de la responsabilidad individual y ubicarlo también en el campo de la biología, el entorno y las condiciones sociales.

Una revisión publicada en Nutrition Reviews analizó 18 estudios con 1.539 participantes y halló mejoras en índice de masa corporal y grasa corporal en chicos y adolescentes con obesidad cuando se aplicaron intervenciones basadas en dieta mediterránea, sobre todo en combinación con actividad física. El trabajo aportó respaldo a las estrategias que buscan recuperar un patrón alimentario de mayor calidad en la infancia.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD