La ciudad de Tarragona que ha recuperado una masía modernista después de más de un siglo cerrada: se podrá visitar a partir de octubre

Tras su restauración, se convertirá en un espacio visitable y en la nueva sede de una entidad dedicada a la divulgación cultural

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Vil·la Maria, en Reus. (Magenri/Wikipedia)
Vil·la Maria, en Reus. (Magenri/Wikipedia)

La ciudad de Reus, en Tarragona, suma un nuevo espacio a su patrimonio modernista con la próxima apertura de Vil·la Maria, una masía diseñada por el arquitecto Pere Caselles en 1908. Tras más de un siglo fuera del circuito público, el edificio abrirá sus puertas en octubre, convertido en la sede de la entidad Còdol Experiències Culturals, una cooperativa de servicios culturales especializada en la gestión, educación y difusión del patrimonio histórico y natural.

La rehabilitación ha implicado un exhaustivo trabajo de conservación, especialmente en la logia, donde fue necesario reemplazar vigas y reconstruir el suelo pieza por pieza. “El patrimonio solo tiene sentido si se da a conocer. Ese es precisamente el valor del proyecto que impulsa Còdol: hacer que la gente conozca el edificio, lo aprecie y, en consecuencia, quiera preservarlo”, han señalado los responsables de la rehabilitación, en declaraciones recogidas por el Diario de Tarragona.

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La restauración de Vil·la Maria, impulsada por Còdol y apoyada por la Generalitat, la Diputación de Tarragona y los propietarios del inmueble, busca acercar el modernismo a la ciudadanía. El edificio, que guarda pavimentos hidráulicos originales, cerámica decorativa y pinturas murales recuperadas, se suma así referentes locales como la Casa Navàs y el Institut Pere Mata.

Vil·la Maria estuvo cerrada al público durante más de 100 años. Ahora, tras una intervención que ha respetado tanto la fachada como los acabados interiores, la masía se prepara para recibir visitantes y albergar actividades culturales. Còdol planea una programación estable en el inmueble, que se convertirá en un nuevo punto de encuentro para la vida cultural de Reus.

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Cómo se ha hecho la restauración

El equipo de arquitectos ha buscado que todas las adaptaciones necesarias para el uso público sean claramente distinguibles de los elementos originales. De este modo, “la ciudadanía podrá diferenciar las nuevas infraestructuras de los elementos patrimoniales originales”, según detallan los responsables al Diario de Tarragona.

En uno de los espacios centrales, el jardín, se busca fomentar la relación entre arquitectura y naturaleza, un principio esencial del modernismo. “La naturaleza entraba en las casas. A partir de ahí nos planteamos cuál es hoy nuestra relación con la naturaleza y cómo podemos afrontar los grandes retos ecosociales que tenemos por delante”, reflexiona Maria Adzerias, presidenta de Còdol Experiències Culturals.

La reapertura de Vil·la Maria responde a una pregunta recurrente sobre el destino de las joyas arquitectónicas olvidadas de Reus: la masía modernista, tras su restauración, se convertirá en un espacio visitable y en la nueva sede de una entidad dedicada a la divulgación cultural. El edificio será accesible al público a partir del próximo octubre.

Durante una visita institucional reciente, la alcaldesa Sandra Guaita protagonizó un gesto simbólico: la plantación de un rosal en el jardín. La rosa no solo es emblema de la ciudad, sino que también representa uno de los motivos recurrentes del modernismo, donde simboliza el amor y la belleza.

En paralelo a la recuperación de Vil·la Maria, otra obra de Pere Caselles enfrenta desafíos distintos. La Casa Grau Pla, también conocida como Casa del Baró de Llorach, fue tapiada en junio de 2024 tras sufrir dos intentos de ocupación. Ahora busca comprador.

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