El pueblo de Girona donde nació Mónica Naranjo: cuna de Salvador Dalí, una iglesia del siglo XIV y la construcción defensiva más grande de Europa

La localidad se ubica a caballo entre la Costa Brava y los Pirineos y cuenta con uno de los conjuntos monumentales más increíbles de la región

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El pueblo donde nació Mónica Naranjo
El pueblo donde nació Mónica Naranjo (Montaje: Infobae).

Girona esconde a lo largo de su territorio secretos que merecen ser descubiertos. Entre la Costa Brava y los Pirineos, sus pueblos concentran siglos de historia, una gastronomía reconocida internacionalmente y una identidad cultural que no se parece a ninguna otra del Mediterráneo. Cada localidad tiene su propio carácter: algunos enamoran por sus calles medievales, otros por sus calas escondidas, y unos pocos por algo más difícil de definir, una atmósfera que mezcla el paisaje con el arte y la memoria.

Figueres pertenece a ese último grupo. La capital del Alt Empordà, a los pies de los Pirineos y a 15 kilómetros del mar, es conocida en todo el mundo como la ciudad natal de Salvador Dalí. Pero también es el lugar donde nació, en mayo de 1974, Mónica Naranjo, una de las voces más reconocibles de la música española. La propia cantante ha contado que su madre trabajaba como asistenta en casa de unos médicos vinculados a Dalí, con quien llegó a coincidir en varias ocasiones. Dos figuras del arte separadas por décadas, unidas por el mismo origen.

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La tierra de Dalí

Cualquier visita a Figueres pasa, inevitablemente, por el universo del artista. Su casa natal, un edificio modernista de 1898, se conserva en el número 6 de la calle Monturiol, más conocida como la calle de los genios. Una placa en la fachada recuerda que allí nació Salvador Dalí Domènech el 11 de mayo de 1904. La familia ocupaba el entresuelo; en la planta baja funcionaba la notaría paterna.

El recorrido por los escenarios dalinianos se puede hacer de forma autónoma o a través de una visita guiada disponible durante el verano. El itinerario parte de la plaza Gala-Salvador Dalí y avanza por la iglesia de Sant Pere, un templo gótico levantado en el siglo XIV sobre otro prerrománico y donde fue bautizado. La ruta sigue por la calle Monturiol 10, donde instaló su primer taller. Por ese espacio pasaron Federico García Lorca y Luis Buñuel. También se incluye el Colegio de La Salle, donde aprendió francés y dibujo, y el Instituto Ramón Muntaner, donde colaboró en la revista Studium.

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Teatro-Museo Dalí, en Figueres
Teatro-Museo Dalí, en Figueres (Turismo Figueres).

El paseo lleva además hasta la Rambla, donde se conserva el café en el que Dalí y Buñuel escribieron juntos el guion de Un Perro Andaluz, y hasta la Sala Edison, el lugar donde el artista se adentró por primera vez en el cine. Aunque sí hay un rincón que muestra la figura del pintor al completo, es el Teatro-Museo Dalí, inaugurado en 1974. No es un museo convencional: el propio Dalí lo concibió y diseñó para que el visitante entrara en su mundo, no para que lo observara desde fuera. Bajo su cúpula eligió ser enterrado.

Entre las obras que alberga figuran Port Alguer, El espectro del sex-appeal, Autorretrato blando con bacon frito, Poesía de América - Los atletas cósmicos y La cesta del pan o Galatea de las esferas. El artista también creó piezas destinadas expresamente al espacio: la sala Mae West, la sala Palau del Vent, el Monumento a Francesc Pujols y el Cadillac Lluvioso.

La mayor obra defensiva de Europa

Más allá del legado daliniano, a las afueras del centro, la fortaleza de Sant Ferran domina el paisaje con una presencia que no deja indiferente. Es la construcción defensiva más grande de Europa, por delante del Forte de Gracia en Elvas, Portugal. Fue propuesta por el Marqués de la Ensenada tras la Paz de los Pirineos de 1659 y sigue la escuela flamenca de fortificaciones en forma de estrella, orientada hacia la frontera pirenaica.

Castillo de Sant Ferran, en Girona (Adobe Stock).
Castillo de Sant Ferran, en Girona (Adobe Stock).

El conjunto ocupa 550.000 metros cuadrados y se articula en dos recintos. El interior cuenta con seis baluartes, caballerizas para 500 caballos y almacenes capaces de abastecer a 10.000 personas. En el subsuelo de la plaza de armas se abren cuatro cisternas con capacidad para 9 millones de litros de agua, un sistema de abastecimiento que garantizaba la resistencia del enclave en caso de asedio.

Existe una visita especial llamada La Catedral del Agua, de hora y media de duración, que recorre el foso en vehículos 4×4 y permite navegar en barcas neumáticas por el interior de las cisternas. Las vistas desde lo alto del castillo abarcan el extremo oriental de los Pirineos y la bahía de Roses.

Más museos para completar la visita

Figueres tiene otros espacios que merecen atención más allá del universo daliniano. El Museo del Juguete, en plena Rambla, reúne piezas desde finales del siglo XIX hasta la actualidad: zootropos, mecanos, caballos de cartón, juguetes de hojalata de entreguerras fabricados en Barcelona y muñecas catalanas de cartón conocidas como pepas. Algunos de esos objetos pertenecieron a Dalí, Lorca o Joan Miró.

Por su parte, el Museo de la Técnica recorre la revolución industrial a través de máquinas de escribir, relojes, vehículos y mecanismos de todo tipo, fruto de 30 años de colección de la Fundación Privada Pere Padrosa. Igualmente, el Museo de la Electricidad, con más de 500 piezas de la Fundación Endesa, explica cómo la electrificación transformó la vida cotidiana en Cataluña. Y el Museo de L’Empordà ofrece una exposición permanente de arqueología, escultura medieval y pintura de los siglos XIX y XX, con fondos procedentes del Museo del Prado y de donaciones de particulares de la comarca.

En la Península Ibérica se esconden algunos lugares únicos y llenos de historia.

Cómo llegar

Desde Girona, el viaje es de alrededor de 45 minutos por la carretera AP-7. Por su parte, desde Barcelona el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 35 minutos por la misma vía.

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