
La región de los Picos de Europa es uno de esos lugares espectaculares que encontramos en el norte del país. Un enclave que combina paisajes, naturaleza, cultura, gastronomía y experiencias de lo más gratificantes. Este territorio, que se extiende sobre las Comunidades Autónomas del Principado de Asturias, Cantabria y Castilla y León, regala a su paso una decena de pueblos, una ciudad que antaño fue capital de un reino, miradores, refugios y pastores, queserías, museos y panorámicas increíbles.
Heredero del primer Parque Nacional de España, el de la Montaña de Covadonga, inició la implantación en el estado del régimen de protección de espacios naturales. Es prácticamente el único Parque Nacional español con población interior, además de ser el segundo más visitado. Este enclave es un tesoro en cuanto a rutas de senderismo se refiere, pero sin duda, una de las más espectaculares es la Ruta del Cares, también conocida como la Garganta Divina.
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La reina de los Picos de Europa

La Ruta del Cares es uno de los senderos de montaña más populares del Parque Nacional de los Picos de Europa. Se desliza por una garganta a gran altura que sigue el cauce del río Cares. El camino, excavado en la roca, es estrecho y su superficie está compuesta de piedras sueltas de diferentes tamaños, tal y como apunta Escapada Rural. A pesar de que no sea una de las rutas más fáciles, su espectacularidad es lo que ha provocado que sea una de las más visitadas, en 2018 más de 183.000 personas la realizaron, acorde a los datos facilitados por Turismo de Asturias.
Este camino era una vía de comunicación entre los pueblos de Caín, en Posada de Valdeón (León) y Poncebos (Asturias). Aunque en un primer momento no estuviera pensada para los senderistas, esta ruta tallada en la roca a 50-60 metros de altura sobre el río Cares, es una delicia para las personas que disfruten de este tipo de aventuras. Su orografía ha hecho que también sea conocida como Garganta Divina del Cares. Para poder cruzar de una roca a otra sobre las aguas del río, además de puentes, se tuvieron que abrir unos 73 túneles.
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Un 85% de la ruta cuesta abajo
Este sendero (de 12 kilómetros ida y 12 de kilómetros de vuelta) es increíble no sólo por ese paisaje de contraste de prados en flores y picos nevados, también por esa impresión de caminar por vías estrechas de montaña, limitadas a un lado por un alto acantilado. La ruta de Caín a Poncebos es un 85% cuesta abajo. Antaño esta ruta era el único hilo conductor entre el pueblo de Caín y el mundo exterior. En invierno, la comida y el correo se entregaban a través de él.
Hay que prestar especial cuidado en algunos tramos, ya que, la travesía puede estar invadida por las cabras. Los característicos puentes de la ruta se encuentran en la parte leonesa, mismo lugar donde el camino se va estrechando. En Caín encontramos también una preciosa presa y un salto de agua.
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Cómo llegar

Para seguir la ruta del Cares desde el lado asturiano hay que llegar al pueblo de Poncebos, al que se llega a través de la carretera AS-264 que une la localidad de Arenas (Cabrales) con Tresviso (Cantabria). En el caso de querer hacerlo desde la parte leonesa, habrá que recorrer la LE-2711 desde la Posada de Valdeón durante 8,6 kilómetros.
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