Suiza y Austria, las protagonistas del partido con más goles de la historia de los Mundiales: doce tantos, dos ‘hat-tricks’ y una épica remontada

El Mundial de 1954 estuvo marcado por registros goleadores excepcionales, donde Hungría registró un promedió 5,4 goles por partido

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El partido entre Suiza y Austria en el Mundial de 1954 (FIFA)
El partido entre Suiza y Austria en el Mundial de 1954 (FIFA)

El 26 de junio de 1954, el Estadio Olímpico de la Pontaise, en Lausana (Suiza), fue testigo de un partido que quedaría grabado en los anales de la historia de los Mundiales. Suiza y Austria disputaron aquel día los cuartos de final de la Copa del Mundo de 1954, en un encuentro que terminó con 12 goles, el mayor números de goles registrado en un partido de la competición internacional. El resultado final, 7-5 a favor de Austria, no solo selló la eliminación del combinado anfitrión, sino que convirtió a ambos equipos en protagonistas de un récord histórico.

El contexto de aquel duelo fue tan singular como el marcador. El partido se jugó bajo un calor sofocante, con temperaturas próximas a los 40 grados, lo que añadió un desafío adicional para los futbolistas de ambas selecciones. A pesar de las condiciones, el estadio estaba lleno hasta la bandera, con 35.000 espectadores llenando las gradas y bramando en favor de la selección local.

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El inicio del encuentro fue arrollador para Suiza, que supo aprovechar el empuje de su público y se adelantó rápidamente en el marcador. El primer tanto llegó de la mano de Robert Ballaman a los 16 minutos, seguido por dos goles de Josef Hügi en los minutos 17 y 19. En menos de 20 minutos, Suiza ya ganaba 3-0, lo que parecía encaminar el partido hacia un triunfo cómodo para los locales. Austria, hasta ese momento invicta en defensa durante el torneo, encajó tres goles en un abrir y cerrar de ojos.

El partido entre Suiza y Austria en el Mundial de 1954 (FIFA)
El partido entre Suiza y Austria en el Mundial de 1954 (FIFA)

Sin embargo, lejos de rendirse, Austria respondió con una impresionante remontada. Theodor Wagner recortó distancias en el minuto 25, y apenas un minuto después, Alfred Körner puso el 3-2. En el 27, Wagner volvió a marcar para igualar el partido, y el capitán Ernst Ocwirk, en el minuto 32, adelantó a Austria por primera vez en el encuentro. Alfred Körner, con su segundo gol en el minuto 34, subió el 5-3 al marcador. En apenas nueve minutos, Austria había pasado de la derrota a la ventaja.

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El frenesí ofensivo no se detuvo ahí. En el minuto 39, Ballaman anotó para Suiza y redujo la diferencia a 5-4. Antes del descanso, Austria tuvo la oportunidad de ampliar su ventaja desde el punto penal, pero Robert Körner falló el lanzamiento en el minuto 42. A pesar de esta ocasión desperdiciada, el primer tiempo concluyó con nueve goles, un registro que aún sigue siendo récord en una sola parte de un partido mundialista.

Un marcador histórico

La segunda mitad fue menos vertiginosa, pero aún ofreció emociones. Theodor Wagner completó su hat-trick en el minuto 53, y Josef Hügi hizo lo propio en el 60 para Suiza. El marcador reflejaba un 6-5 que dejaba todo abierto. Finalmente, en el minuto 76, Erich Probst anotó el séptimo gol para Austria, sellando el 7-5 definitivo. Doce goles en noventa minutos, una cifra que no ha vuelto a repertirse y mucho mejor superarse a lo largo de la historia de los Mundiales.

Entre los episodios destacados de aquel partido se recuerda también lo sucedido con el portero austriaco Kurt Schmied, quien sufrió una insolación durante los primeros minutos del encuentro. En una época en la que las sustituciones no estaban permitidas, Schmied permaneció en el campo gracias a la asistencia de Josef Ulrich, quien lo refrescaba con agua detrás de la portería y le daba instrucciones. “No recuerdo nada de ese partido”, reconoció después el propio Schmied sobre su estado físico durante el histórico encuentro.

El alemán no incluyó a Argentina

El Mundial de 1954 estuvo marcado por registros goleadores excepcionales. Hungría registró un promedió 5,4 goles por partido, con 27 en cinco encuentros, una marca que aún ostenta como récord mundialista. La victoria de Hungría por 9-0 sobre Corea del Sur sigue siendo la segunda mayor goleada en la historia del torneo. Además, el empate 4-4 entre Inglaterra y Bélgica se mantiene como el partido con más goles en una prórroga mundialista. En total, el torneo suizo promedió 5,38 goles por partido, una cifra sin precedentes.

Tras esa proeza ante Suiza, Austria cayó 6-1 ante la República Federal de Alemania en semifinales, aunque logró el tercer puesto al vencer a Uruguay. Para Suiza, esa tarde en Lausana marcó su última presencia en cuartos de final de un Mundial, lo que refuerza el carácter mítico de aquel enfrentamiento. El Austria-Suiza de 1954 sigue siendo sinónimo de emoción, resistencia y espectáculo, y su récord goleador continúa vigente en la historia de los Mundiales.

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