La ley anti-Piqué y cómo afecta a Sergio Ramos después de que comprara el Sevilla

Se trata de una medida incorporada a la Ley del Deporte, tras el caso del exjugador Gerard Piqué, para evitar incompatibilidades

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El futbolista Sergio Ramos (EFE/José Manuel Vidal)
El futbolista Sergio Ramos (EFE/José Manuel Vidal)

El reciente principio de acuerdo entre Sergio Ramos y los principales accionistas del Sevilla FC abre un escenario inédito en la trayectoria del futbolista. Tras una carrera que comenzó en la cantera sevillista y continuó con su paso por el primer equipo, Ramos se encuentra ahora en la antesala de convertirse en una de las figuras de referencia dentro de la estructura de mando del club, una vez se complete el proceso de compra-venta.

Esta posible transición hacia un puesto directivo en la entidad hispalense plantea interrogantes relevantes sobre su continuidad como jugador profesional. La situación se ve condicionada por la legislación vigente, especialmente por la conocida como ley ‘Anti-Piqué’, incorporada a la Ley del Deporte tras el caso del exjugador Gerard Piqué, para evitar incompatibilidades entre la actividad deportiva profesional y la participación en órganos de dirección o actividades comerciales relacionadas con competiciones de las que el deportista pueda formar parte, y que ahora afectan también al jugador de Camas.

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La ley establece de manera precisa que un deportista en activo no puede participar en negocios o actividades comerciales vinculadas a competiciones de ámbito estatal en las que sea susceptible de alinearse. El artículo 51 de la Ley del Deporte expone que corresponde a las federaciones deportivas españolas “organizar las actividades y competiciones deportivas oficiales de ámbito estatal que hayan sido calificadas conforme a lo dispuesto en el artículo anterior, sin perjuicio de lo previsto en esta ley en relación con las competiciones profesionales y la competencia de las ligas profesionales al respecto”.

El defensa Sergio Ramos (EFE/José Manuel Vidal)
El defensa Sergio Ramos (EFE/José Manuel Vidal)

En el mismo apartado legal, se añade que “para la organización de estas actividades y competiciones deportivas oficiales de ámbito estatal no se podrá establecer relación comercial con un deportista en activo susceptible de participar en las mismas”. Esta norma, por tanto, complicaría la posibilidad de que Ramos compagine el rol de directivo con el de futbolista del primer equipo, al menos mientras siga teniendo ficha como jugador profesional.

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Ramos y el Sevilla

Durante la presente temporada, Sergio Ramos consideró la opción de incorporarse nuevamente al Sevilla tras el mercado invernal. Sin embargo, el entonces presidente del club, José María del Nido Carrasco, rechazó esa posibilidad, argumentando que no era compatible con la negociación abierta entre Ramos y los grandes accionistas. Del Nido Carrasco fue claro en su explicación: “La decisión de que Sergio Ramos no juegue en el Sevilla es mía. Sabéis el cariño que le tengo y lo que peleé para que volviera e incluso se quedara. Me llamó el entorno y me dice que han suscrito una LOI (opción de compra preferente) y que quería jugar, pero para mí es incompatible que analizara la situación económica del club para convertirse en dueño del Sevilla y jugara en el equipo", recordó el dirigente.

El futbolista Sergio Ramos ya está en Sevilla para firmar con el club hispalense y ha dicho estar emocionado y a la espera de hacer las primeras pruebas: "Un sueño cumplido, era el momento", ha afirmado.

La situación plantea dudas legales que, si correspondiera, debería revolver el Consejo Superior de Deportes (CSD). Sin embargo, primero debe concluir el proceso de compra del club y después esperar a ver si Sergio Ramos vuelve a manifestar su deseo de jugar, algo que de momento no ha sucedido y que podría no estar en la mente del jugador.

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