Jordi Cruz, chef Michelin, sobre los fideos de la fideuá: “Hay que freírlos con un aceite suave. Van a tener una textura más especial”

El cocinero explica cómo conseguir que los fideos mantengan una textura más firme y potenciar su sabor con cinco trucos sencillos

Plato típico de la comunidad valenciana
Fideuá de Jordi Cruz. (Montaje Infobae)
Guardar

La fideuá es uno de los clásicos de la comunidad valenciana. Esta receta, que nació en los años 30, se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la gastronomía mediterránea. Aunque comparte con la paella algunos de sus ingredientes y su forma de preparación, tiene una particularidad que la hace inconfundible: los fideos sustituyen al arroz y absorben el sabor del caldo hasta conseguir un plato lleno de matices.

Su origen está ligado a las cocinas marineras, donde se aprovechaban los productos del mar para preparar comidas sabrosas y contundentes. Hoy, la fideuá admite distintas versiones, desde las elaboradas con pescado y marisco hasta otras que incorporan ingredientes diferentes.

PUBLICIDAD

Sin embargo, existen ciertos trucos que pueden elevar el nivel de esta preparación. Si quieres llevar tu fideuá a otro nivel, Jordi Cruz ha dado cinco “tips imprescindibles” para preparar este plato.

Los cinco trucos de Jordi Cruz para preparar una fideuá de diez

El cocinero propone empezar por un paso que a menudo se pasa por alto: freír los fideos antes de incorporarlos al guiso. Para ello, recomienda utilizar un aceite suave y dorarlos justo hasta que adquieran color. Este gesto ayuda a que mantengan una textura más firme durante la cocción y les aporta un resultado diferente al habitual.

El segundo punto clave está en el caldo. El chef aconseja utilizar uno enriquecido, elaborado con ingredientes como pollo, carne o verduras asadas, que aporte profundidad al conjunto. Como referencia, señala una proporción de cuatro partes de caldo por cada parte de fideos: 400 gramos de caldo por cada 100 gramos de pasta.

PUBLICIDAD

@jordicruzof Se presentan 18 personas a comer y no sabes qué preparar? Hoy tiramos de despensa para hacer una receta fácil, económica y llena de sabor: unos fideos a la cazuela con un toque de fideuá, perfectos para cocinar en cantidad sin complicarnos demasiado. La clave está en dorar bien los fideos, utilizar buenas carnes, concentrar el sofrito y escoger un caldo con suficiente sabor. Con estos pasos conseguimos un plato potente, con los fideos bien cocinados y ese fondo que hace que quieras repetir. Ingredientes: - 1,8-2 kg de fideos del número 4 - 5-6 litros de caldo de pollo, carne o verduras - 1 litro largo de aceite para freír los fideos - Costillas de cerdo, alitas de pollo y/o contramuslos de pollo - 500 g de sofrito de tomate o hasta 1 kg de tomate natural triturado - Sal - 2-3 g de pimienta negra - 1 pastilla de demi-glace o salsa española concentrada (opcional) Elaboración: 1. Dora los fideos. Calienta el aceite a unos 180 ºC y fríe los fideos hasta que adquieran un bonito tono dorado y uniforme. Muévelos con cuidado para que se tuesten por igual. Escúrrelos con un colador y reserva el aceite para reutilizarlo en otras elaboraciones. 2. Dora las carnes. Utiliza carnes que soporten bien la cocción, como costillas de cerdo, alitas o contramuslos de pollo cortados en dados. Dóralas muy bien para desarrollar todo su sabor. Añade sal y pimienta negra. 3. Prepara el sofrito. Incorpora unos 500 g de sofrito de tomate o hasta 1 kg de tomate natural triturado. Deja que reduzca y se concentre junto con las carnes hasta obtener una base densa y llena de sabor. 4. Incorpora los fideos. Añade primero una parte de los fideos y mezcla bien con el sofrito y las carnes. Después incorpora el resto y remueve hasta que todo quede bien integrado. 5. Añade el caldo. Moja con aproximadamente 4 partes de caldo por cada parte de fideos. Como referencia, calcula unos 400 ml de caldo por cada 100 g de pasta. Puedes tener algo más de caldo preparado para ajustar la cantidad durante la cocción. Prueba y rectifica de sal y pimienta. 6. Termina la cocción. Deja hervir durante unos minutos y, después, cocina en el horno precalentado a 200 ºC durante aproximadamente 11-12 minutos. Si la cazuela no cabe en el horno, puedes taparla y continuar la cocción en el fuego, controlando el caldo y el punto de los fideos. 7. Deja reposar. Una vez cocinados, deja reposar los fideos unos minutos antes de servir. Deben quedar bien secos, con el sabor concentrado y una textura agradable. Para acompañar: Una ensalada sencilla de tomate y lechuga y un buen allioli de mortero son todo lo que necesitas para completar el plato. El resultado es una mezcla entre los fideos a la cazuela y la fideuá, ideal para compartir y preparar para 18-20 personas. Una receta versátil que demuestra que, con unos buenos fideos, un caldo sabroso y lo que tengas en la despensa, puedes resolver una comida para muchos sin complicarte la vida.#fideos #cocina #tips #gastronomia ♬ sonido original - Jordi Cruz

El tercer truco consiste en elegir carnes que permitan conseguir un buen dorado y que, al mismo tiempo, resulten adecuadas para guisar. Entre sus propuestas figuran las costillas de cerdo, las alitas y los contramuslos de pollo, cortados en trozos regulares y de tamaño algo mayor que un bocado pequeño. El objetivo es dorarlos bien para que aporten sabor al conjunto durante la cocción.

A continuación, llega el turno del sofrito de tomate, otro de los elementos que el chef considera fundamentales. Su recomendación es añadir entre 200 y 300 gramos de sofrito por cada kilo de fideos. Si se utiliza tomate natural en lugar de un sofrito ya preparado, la cantidad debe ser aproximadamente el doble, ya que tendrá que cocinarse hasta concentrar su sabor. Cruz aconseja incorporar el tomate después de dorar las carnes y dejar que ambos ingredientes se cocinen juntos para integrar sus sabores.

Más allá de estos pasos, el chef insiste en la importancia de concentrar bien los sabores. Las carnes deben quedar bien doradas, el sofrito tiene que perder el exceso de agua y el caldo debe tener suficiente intensidad para que el resultado no quede soso. La combinación de estos elementos, junto con unos fideos previamente tostados, es lo que marca la diferencia en el plato.

Por último, Jordi Cruz da un sexto consejo como regalo para quienes quieran perfeccionar la receta: terminar con una buena ñora. Este pimiento seco, muy presente en la cocina mediterránea, aporta un sabor característico que puede redondear el resultado final.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD