La historia detrás del nacimiento del Leipzig: no tiene ni 30 años de vida y nació de la ilusión de un aspirante a futbolista que se quedó en el camino

El equipo alemán compró la plaza al el SSV Markranstädt para empezar a competir en el año 2009

Los jugadores del RB Leipzig (REUTERS/Annegret Hilse)
Los jugadores del RB Leipzig (REUTERS/Annegret Hilse)
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Mucho antes de disputar la Champions o pelear por los títulos del fútbol alemán, el RB Leipzig encontró su punto de partida en un club acostumbrado a vivir lejos de los focos. Su origen está ligado a Markranstädt, una pequeña localidad sajona cuyo equipo, el SSV, llevaba desde 1912 compitiendo en torneos regionales. Una entidad modesta que, sin pretenderlo, acabaría formando parte de una de las operaciones más singulares del fútbol alemán.

El protagonista de aquella historia es Holger Nussbaum. Nacido en 1969, había alimentado el sueño de convertirse en futbolista profesional, con el Karlsruher, el equipo de su tierra, como referencia. Sin embargo, su carrera no siguió el camino que imaginaba y terminó buscando desde los despachos la oportunidad que no había encontrado sobre el césped. En 2004 se incorporó al SSV Markranstädt como entrenador y tesorero, con la intención de sacar al club de las categorías regionales.

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Su ambición iba más allá de las posibilidades de una entidad cuyo estadio, el Stadion am Bad, apenas contaba con 5.500 localidades. Pero la cercanía de Leipzig ofrecía una oportunidad: la gran ciudad de la región había perdido peso en el fútbol de élite, pese a su pasado en la Alemania Oriental. El Lokomotive Leipzig, que había alcanzado la final de la Recopa en 1987, era el recuerdo de una época más relevante. A ese declive se sumaba la violencia de grupos neonazis, que también había afectado al entorno futbolístico.

Los jugadores del RB Leipzig (REUTERS/Lisi Niesner)
Los jugadores del RB Leipzig (REUTERS/Lisi Niesner)

Nussbaum entendió que necesitaba un socio con recursos para cambiar el destino de su equipo. En esa búsqueda apareció Michael Kölmel, empresario vinculado a la distribuidora de cine Kinowelt y a la librería Zweitausendeins, que además poseía los derechos del Zentralstadion de Leipzig. El recinto, con capacidad para 120.000 espectadores, representaba una infraestructura gigantesca para una ciudad que no tenía un equipo a la altura de semejante escenario.

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Red Bull encontró una alternativa

La marca austriaca llevaba tiempo buscando la manera de entrar en el fútbol de la región. Antes de acercarse al Markranstädt, había explorado otras posibilidades, pero ninguna terminó de funcionar. El FC Sachsen Leipzig abandonó las conversaciones cuando se hicieron públicas y sus seguidores reaccionaron con indignación. El ZFC Meuselwitz ni siquiera quiso estudiar la propuesta. Por su parte, el FC Eilenburg perdió una categoría y dejó de encajar en los planes de expansión. El SSV Markranstädt, que competía en quinta división, sí aceptó negociar. En el invierno de 2009, Nussbaum recibió a Andreas Sadlo y Markus Egger, dos entrenadores enviados por Red Bull para analizar cómo construir un proyecto capaz de llegar rápidamente a la élite.

Las dos partes perseguían objetivos diferentes. Nussbaum pretendía encontrar financiación para hacer crecer al SSV, mientras que los representantes de la compañía buscaban adquirir los derechos del club y competir en la Oberliga. La solución pasaba por separar los destinos de sus equipos: el primer conjunto adoptaría la denominación RB Leipzig/Markranstädt, mientras que las categorías inferiores continuarían bajo el nombre original. El 25 de marzo de 2009, con el visto bueno de las autoridades locales, quedó formalizado el nacimiento del RB Leipzig. La inscripción en la Federación Alemana llegó el 19 de mayo. Nunca se confirmó oficialmente cuánto dinero recibió el Markranstädt, aunque en el club se hablaba de una cifra cercana al medio millón de euros.

El Metropolitano albergará la final de la Champions League de 2027.

Una ascensión vertiginosa y una espina pendiente

La inversión permitió al Leipzig avanzar por las categorías del fútbol alemán hasta alcanzar la Bundesliga en la temporada 2016-17. Su estreno fue extraordinario: terminó segundo y encadenó trece partidos sin perder al comienzo del campeonato, diez de ellos saldados con victoria. Más adelante llegaron los títulos de Copa de Alemania de 2021 y 2022, este último con Dani Olmo en la plantilla. El crecimiento deportivo también alimentó las críticas. En distintos estadios, el club fue recibido con hostilidad por su vinculación empresarial y por una fundación que muchos aficionados interpretaban como la compra de una vía rápida hacia la élite.

Mientras el Leipzig escalaba posiciones, Nussbaum continuaba intentando cumplir su propio objetivo con el SSV. Durante varios años mantuvo la aspiración de ascender, incluso después de ceder el primer equipo y conservar la estructura de base del club. Su última oportunidad llegó en junio de 2015, en la promoción a la Regionalliga Nordost, cuarta categoría alemana. El Markranstädt ganó la ida frente al FSV 63 Luckenwalde, pero cayó por 4-1 en la vuelta.

Aquella derrota supuso el final de su empeño. Nussbaum no logró llevar al equipo de su ciudad al fútbol que había perseguido durante años. Sin embargo, su papel en el nacimiento del Leipzig lo convirtió en una figura clave de una historia que transformó el panorama futbolístico de la región. El club que ayudó a poner en marcha alcanzó la élite; su sueño personal se quedó a las puertas. Ahora, el equipo se enfrentará en Champions al Real Madrid con la esperanza de sumar punto e intentar seguir avanzando en la competición europea.

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