Silvia Severino, psicóloga: “Si no soportas ni un momento de aburrimiento, tu cerebro te está pidiendo algo importante. Le estás quitando algo que necesita”

La experta explica qué ocurre en nuestra mente cuando recurrimos al móvil cada vez que no tenemos estímulos

Psicóloga hablando de la adicción al móvil
Montaje Infobae en el que aparece Silvia Severino
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El aburrimiento es una de esas emociones que intentamos evitar a toda costa. Hace unos años, era mucho más difícil mantenerse entretenido durante las 24 horas del día. Sin embargo, desde que los teléfonos móviles inteligentes se asentaron en la sociedad, tenemos al alcance de la mano juegos, vídeos y todo tipo de aplicaciones que nos permiten cubrir prácticamente cualquier momento de espera.

Uno de los lugares en los que se ve más claro es al usar el transporte público. La mayoría de personas usan el móvil, leen un libro o están entretenidos con otras actividades. Aunque sea muy tentador usar estos espacios para no aburrirnos, lo cierto es que aburrirnos puede ser una herramienta muy efectiva para nuestra salud.

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Sobre esta cuestión se ha pronunciado Silvia Severino, una de las psicólogas hispanohablantes con más seguidores en redes sociales. “Si no soportas ni un segundo de aburrimiento, tu cerebro te está pidiendo algo importante. Cada vez que hay un silencio, una espera, un momento vacío, tu mano busca el teléfono y sin darte cuenta dejaste de aburrirte por completo”, afirma durante los primeros segundos.

Por qué es importante el aburrimiento

La explicación de Silvia Severino parte de una premisa sencilla. “Cuando te aburres, tu mente no se apaga, al contrario, entra en un estado en el que conecta ideas, procesa lo que viviste y resuelve cosas en un segundo plano”.

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Mujer con un móvil. (Magnific)
Mujer con un móvil. (Magnific)

Es decir, que los pequeños momentos en los que no hacemos nada concreto pueden tener más importancia de la que parece. Un trayecto en transporte público, un momento de espera o unos minutos sin hacer nada pueden convertirse en una oportunidad para asentar diferentes conocimientos que hemos adquirido a lo largo del día.

El problema aparece cuando recurrimos automáticamente al teléfono cada vez que surge uno de estos momentos. Un vídeo, un mensaje o cualquier otra aplicación consigue captar nuestra atención de inmediato, pero también elimina ese espacio de pausa.

Como señala la psicóloga, mantenernos ocupados de forma constante puede hacer que terminemos sintiéndonos saturados incluso después de pasar el día realizando actividades aparentemente poco exigentes. Por lo tanto, aunque pueda parecer negativo aburrirse, puede tener efectos positivos.

Persona triste. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Persona triste. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La búsqueda constante de dopamina

Parte de la dificultad para tolerar el aburrimiento está relacionada con la búsqueda continua de estímulos visuales. La dopamina es un neurotransmisor que interviene, entre otras funciones, en la motivación y el sistema de recompensa del cerebro. Cada notificación, vídeo, mensaje o contenido nuevo puede ofrecer un estímulo que nos lleva a seguir buscando otro.

El problema aparece cuando esta dinámica se convierte en algo automático. Esto no significa que haya que evitar la dopamina ni que el teléfono sea perjudicial por sí mismo. La cuestión está en la necesidad de recibir estímulos continuamente, por lo que, si te sientes así, es importante que corrijas este comportamiento.

Una buena forma de empezar es recuperar pequeños momentos de aburrimiento a lo largo del día. Al principio puede resultar extraño e incluso incómodo. La tentación de mirar una notificación, abrir una red social o buscar cualquier contenido será probablemente mayor. Sin embargo, si dejamos de responder automáticamente a ese impulso, poco a poco podemos recuperar la capacidad de aburrirnos.

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