David Llamas, panadero: “Tirar el pan duro es perder dinero; si se pone chicloso, le das un toque de horno y vuelve a estar magnífico”

Una hogaza dura puede servir para preparar recetas de aprovechamiento, como salmorejo o migas, pero también hay trucos para revivirlo y disfrutarlo durante más tiempo

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Los consejos de un panadero para sacar partido a una hogaza dura (Montaje Infobae)
Los consejos de un panadero para sacar partido a una hogaza dura (Montaje Infobae)

El pan es un imprescindible en el día a día de muchos españoles. Es la base para un buen bocadillo, el sostén de una rica tostada, el ‘barco’ que mojamos en la salsa de un guiso o el capricho al que robamos un bocado cuando el hambre aprieta. Ya sea comprado en un supermercado o en un obrador artesanal, este sencillo producto es parte de nuestra rutina diaria. También de nuestra compra.

Su versatilidad y frecuencia de consumo no evitan que el pan sea, además, uno de los productos que más se desperdician. Las hogazas, especialmente aquellas que no son de elaboración artesanal, tienen una vida útil breve y tienden a endurecerse en cuestión de días o incluso horas. La buena noticia es que no solo es posible revertir estos efectos, sino que, además, es muy fácil de conseguir.

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Para ello, nos fijamos en los consejos del panadero, David Llamas (@davidllamaspan), líder del proyecto DVM Gastronomy, un centro de formación gastronómico en la ciudad de Málaga. En uno de sus últimos vídeos publicados en Instagram, Llamas nos muestra cómo devolver la corteza crujiente y la miga tierna a una hogaza de pan del día anterior en menos de 5 minutos.

“Si el pan se te pone duro y lo tiras a la basura, no está mal, está fatal. Si no revives el pan, estás desperdiciando comida y tirando el dinero”, asegura el panadero, antes de comenzar con este sencillísimo paso a paso. “Lo primero es mojar el pan bajo el grifo durante uno o dos segundos”, explica Llamas, un paso que consigue devolverle la humedad perdida a nuestra hogaza.

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Pa de Pagès Català (Adobe Stock)
Pa de Pagès Català (Adobe Stock)

Acto seguido, tendremos que recuperar su corteza crujiente, volviendo a secar el pan. Esta vez, con el calor directo de un horno o freidora de aire. “Después de mojarlo, lo metes en la air fryer a 180 grados entre tres y cinco minutos. Si no tienes air fryer, mételo en el horno a 150 grados durante diez minutos. Luego sácalo y déjalo enfriar un poco”. No hace falta más para conseguir un pan en perfectas condiciones. “Mira cómo queda: supercrujiente por fuera, tierno por dentro, parece recién hecho”.

Cómo conservar y congelar una hogaza de pan

Conservar el pan de forma adecuada es la mejor manera de evitar que se estropee antes de tiempo. De esta forma, tanto si se trata de una pieza de pan artesanal casero como de una barra comprada en una panadería, seguir algunas pautas básicas ayuda a poder disfrutar de él durante más tiempo.

Para empezar, el pan debe guardarse en un lugar fresco y seco, alejado de fuentes de calor como estufas u hornos y de la luz solar directa. Esto se debe a que el calor acelera el envejecimiento del pan. Por otro lado, envolverlo correctamente también es fundamental. El uso de papel de estraza o de bolsas de tela transpirables permite absorber el exceso de humedad, lo que ayuda a conservar la corteza crujiente mientras se mantiene la frescura interior.

En caso de saber que no consumiremos el pan por completo hasta dentro de unos días, el congelador será nuestro mejor aliado. El propio David Llamas explica cómo hacerlo para mantener este producto intacto, incluso tras pasar días en el congelador. Llamas lo tiene claro: “Puede sonar raro, pero cuando lo congelas y lo descongelas, te sacia más y te sienta mejor”.

El primer paso para conservarlo adecuadamente es cortarlo en rebanadas y poner pequeños trozos de papel de horno entre cada pieza. “Así no se pegarán y podrás descongelar los trozos que necesites”, explica el obrador malagueño. El segundo punto pasa por meter toda la hogaza en una bolsa de congelación y cerrarla bien, quitando el aire que quede dentro.

Una vez hemos seguido estas pautas, lo guardamos dentro del congelador. Cuando queramos consumirlo, Llamas recomienda sacar únicamente las rebanadas que vayamos a consumir y meterlas directamente en la tostadora. Tras unos minutos, el pan volverá a estar crujiente. Eso sí, el panadero nos recuerda que, aunque el pan pueda aguantar tres meses en el congelador, lo ideal es comerlo cuanto antes.

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