¿Qué planes tiene China en España? Las claves para entender el despliegue del gigante asiático en Galicia, Zaragoza o Extremadura

El grupo SAIC y las empresas Chery o Hunan Yuneng han elegido el país mediterráneo para su expansión a Europa, en un momento en el que Bruselas pide mano dura con el régimen de Pekín

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visita la sede de Xiaomi en Pekín junto a su mujer, Begoña Gómez. (Europa Press)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visita la sede de Xiaomi en Pekín junto a su mujer, Begoña Gómez. (Europa Press)

En medio del choque diplomático entre Bruselas y Pekín, el gigante asiático ha encontrado en España la puerta para expandir su mercado en el Viejo Continente. La guerra comercial iniciada en 2024 entre la Unión Europea, Estados Unidos y China obligó a Pekín a sortear los aranceles deslocalizando algunas fases del proceso de producción en el propio territorio de la Unión Europea. Las buenas migas entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder chino, Xi Jinping, se han traducido en el futuro aterrizaje de los gigantes empresariales asiáticos en suelo español.

SAIC Motor, propietaria de la marca de coches MG —que en su día fue la responsable de que por primera vez un coche chino fuera el vehículo más vendido de España—, escogió la localidad gallega de Ferrol para desplegar su primera fábrica en Europa. También lo hizo en 2024 la automovilística Chery (propietaria de Omoda y Jaecoo), que colocó la primera ficha en el tablero de Europa en la localidad barcelonesa de Cornellà de Llobregat, donde abrió su primer centro de operaciones europeas y un instituto de I+D.

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La ‘mancha roja’ se extiende también a Zaragoza, donde uno de los proyectos exhibidos durante la campaña electoral autonómica del popular Jorge Azcón ha sido el acuerdo entre el grupo Stellantis y la compañía china CATL para construir allí una planta de baterías, que debería empezar a producir de aquí a finales de 2026, con una inversión de hasta 4.100 millones de euros. Otras marcas aumentarán su presencia, como Hunan Yuneng New Energy Battery, que levantará en Mérida otra planta para materiales catódicos. Y en España también aterrizará Hithium, que invertirá 400 millones en una gigafactoría de baterías después del acuerdo alcanzado con el Gobierno el pasado mes de abril.

El ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, en un encuentro con su homólogo chino, Wang Wentao. (Maxim Shemetov/Reuters)
El ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, en un encuentro con su homólogo chino, Wang Wentao. (Maxim Shemetov/Reuters)

El país con más sol, viento y agua

Diego Sande es uno de los pocos economistas españoles que ha conseguido descifrar el hermético mercado chino. Cuenta en una conversación con Infobae que el “desconocimiento generalizado” sobre la cultura empresarial china le llevó a crear hace dos años un posgrado especializado en política y comercio en la Universidad de Santiago de Compostela. “Son dos asuntos inseparables para China”, explica.

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El profesor destaca que hay varios factores que han condicionado el acercamiento entre Pekín y España. “Es una relación win-win”, explica. Por un lado, España necesita inversión, sobre todo industrial, que le acerque al objetivo del 20% que marca Bruselas.

Por otro lado, Sande señala que España es interesante porque cuenta con conocimientos en sectores estratégicos en los que participa productivamente, además de jugar un rol importante como puente de comunicación con América Central y Latinoamérica. Y no hay que dejar de lado, subraya Sande, que la mano de obra es más barata que en el resto de países de Europa que son potencias industriales.

El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, detalla los resultados de la visita oficial del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificándola de "éxito total" y destacando el fortalecimiento de la confianza política mutua.

Uno de los sectores que genera más interés mutuo es el de las renovables. La guerra en Ucrania y el cierre del estrecho de Ormuz han destapado las vulnerabilidades de una Europa que ha dependido en exceso de los combustibles fósiles. En este contexto, la apuesta española por la energía verde ha posicionado al país como la gran referencia europea en este sector. Y la consecuencia es clara: producir en España resulta hoy energéticamente más barato que en otros grandes países europeos, y esa diferencia le coloca como la oportunidad perfecta para convertirse en la gran fábrica europea de IA, el santo grial de las tecnologías del futuro.

Pero una excesiva dependencia de los productos chinos también conlleva riesgos inherentes, reconoce el experto. España y el conjunto de Europa presentan un importante déficit comercial con el régimen de Pekín porque China exporta mucho y consume poco. Es por eso que Europa ha acelerado acuerdos con países más allá de los gigantes chino y estadounidense, entre ellos la India, el bloque del Mercosur, Australia o Canadá. “La dependencia china es un asunto que también hay que abordar en un futuro”, advierte.

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