Natalia Lara, asesora financiera: “Hay una forma de recortar años de la hipoteca y ahorrar miles de euros en intereses sin hacer ninguna locura”

La experta explica cómo un pequeño cambio en la frecuencia de los pagos puede acelerar la amortización del préstamo y reducir significativamente el coste total de la vivienda

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Las llaves de una vivienda sobre billetes y monedas de euro (Canva)
Las llaves de una vivienda sobre billetes y monedas de euro (Canva)

En un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda, cada vez más personas buscan fórmulas para reducir el coste total de la compra de un inmueble sin necesidad de renegociar condiciones ni asumir riesgos adicionales. La hipoteca sigue siendo uno de los compromisos económicos más importantes para muchas familias y, aunque gran parte de la atención suele centrarse en conseguir un tipo de interés competitivo al firmarla, también existen estrategias posteriores que pueden modificar de forma significativa el importe total que se acaba pagando con el paso de los años.

Dentro de esas alternativas, algunas propuestas se apoyan en pequeños cambios en la organización de los pagos y no requieren contratar nuevos productos financieros ni realizar grandes desembolsos puntuales. La clave está en entender cómo funciona la amortización de una hipoteca y el impacto que tiene reducir el capital pendiente cuanto antes.

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Natalia Lara, asesora financiera explica en un video publicado en su perfil de TikTok (@_laranat) que “hay una forma de recortar años de la hipoteca y ahorrarte miles de euros en intereses, sin hacer ninguna locura, sin cambiar de banco, sin refinanciar nada. Es supersimple. Vas a coger tu cuota mensual y la vas a dividir en dos. Vas a pagar esa cantidad cada quince días en lugar de la cuota entera cada mes”.

Cambios en el esquema de pago

La propuesta se basa en una lógica matemática sencilla: al dividir la cuota mensual en dos pagos quincenales, el calendario acaba generando un efecto acumulativo a lo largo del año. Aunque aparentemente el importe abonado en cada momento sea menor, el resultado final modifica el ritmo de devolución del préstamo. “Pero ¿qué consigues con esto? Pues que en vez de doce pagos al año, estás haciendo el equivalente a trece, un pago extra al año que va íntegro a reducir el capital”.

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Este punto es especialmente relevante porque en una hipoteca convencional, sobre todo durante los primeros años, una parte importante de cada cuota se destina al pago de intereses y no tanto a disminuir la deuda principal. Cuando se consigue reducir antes el capital pendiente, también disminuye la cantidad sobre la que el banco calcula los intereses futuros.

Recortar años del préstamo

La asesora subraya además que el destino de ese esfuerzo adicional es determinante para que el efecto sea mayor: “Y cuando le dices al banco que lo destine a la amortización del capital, no a reducir la cuota, sino a acortar el plazo, los años empiezan a desaparecer”.

La diferencia entre reducir cuota o reducir plazo suele generar dudas entre quienes amortizan anticipadamente. En el primer caso, se rebaja el importe mensual, pero se mantiene la duración del préstamo. En el segundo, la cuota permanece prácticamente igual, aunque el objetivo pasa a ser terminar de pagar antes y reducir el coste financiero total. “Un pago extra al año sin notarlo, sin grandes sacrificios. Dependiendo de tu hipoteca, puedes llegar a recortar entre cinco y ocho años de plazo y ahorrarte decenas de miles de euros en intereses”.

Antes de aplicar una estrategia de este tipo, conviene revisar las condiciones concretas del contrato hipotecario y comprobar si existen comisiones por amortización anticipada o limitaciones operativas para realizar pagos adicionales. También resulta útil calcular el impacto real según el tipo de interés, el capital pendiente y los años restantes, ya que el beneficio potencial puede variar de forma considerable entre una hipoteca y otra.

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